Coordenadas 500

Fecha de subida 27 de mayo de 2019

Fecha de realización mayo 2019

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1.848 m
61 m
0
1,6
3,2
6,39 km

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cerca de Puerto de San Isidro, Asturias (España)

CURVA DEL ARENERU (1.100) (Rioseco-Aller)-PICO FORACADA (1.837)-PICO NEGRO (1.849) (Sierra de Peña Negra)

DATOS TÉCNICOS:

RECORRIDO: 6,4 k.
ALTURA MÁXIMA: 1.849 m.
ALTURA MÍNIMA: 1.100 m.
ASCENSO TOTAL: 760 m
TIEMPO EN MOVIMIETO: 2,30 h.
FECHA DE REALIZACIÓN: Mayo de 2019.

RIOSECO (970) es una casería alleriana situada en el entorno de la AS-253, a 18 kilómetros de Cabañaquinta, capital del concejo, y a 7 del Puerto de San Isidro (1.536). En ella se encuentra una central eléctrica, que se abastece de las aguas del río San Isidro, aprovechando el fuerte desnivel entre la misma y Río Frío, lugar de captación de las aguas. Un kilómetro más arriba, donde la carretera se empina, está la llamada CURVA DEL ARENERU (1.100), comienzo de la ruta, a la altura del “PUENTE CIMERO” del arroyo los Fueyos, que desciende por el pindio valle del mismo nombre.

El topónimo “areneru” parece deberse al hecho de que en este valle hubo en su día, con destino a la antigua ENSIDESA, una explotación de arena, cuyo componente el sílice es a su vez ingrediente del arrabio, producto de un proceso de fundición en la citada empresa y materia prima para la obtención del acero en los hornos siderúrgicos. Aún se conservan al inicio del recorrido restos de antiguas tolvas para el transporte del material.

Los picos FORACADA (1.837) y NEGRO (1.849) se encuentran en el centro de la Sierra de Peña Negra, escarpado cordal de cinco kilómetros de longitud que se despliega en sentido noroeste. Les preceden por el sur la MAEDA (1.765) y FUEYOS (1.891) –a los pies de la cara septentrional del TORRES (2.100)-, continuando por el norte con la MOZQUITA (1.786) y la LOMA DEL CASTIELLU (1.707). Dicha sierra divide los concejos de Aller y Caso, marcando los límites de los valles del Cuervu y los Fueyos por el poniente, y de los extensos puertos de Cotorgán con sus lagunas por el este, ya en el PARQUE NATURAL DE REDES.

Dejamos el vehículo en un pequeño aparcamiento subiendo a la derecha de la carretera, poco antes de la curva del puente cimero (K 38 de la AS-253). De éste parte un sendero bien marcado rumbo este, subiendo por la margen derecha del arroyo los Fueyos, que con fuerte desnivel serpentea a lo largo de un kilómetro para recalar en FUEYOS DE ABAJO (1.380), majada con restos de antiguas cabañas, flanqueada al norte por el cresterío de VENTANÓN DE LOS FUEYOS (1.681-1.781), también llamado “Pandu la Mozquita”, laberinto de agujas y resaltes de caprichosas siluetas.

Ese trayecto discurre por la angostura del valle con el lecho del río al fondo, depósito en algunos tramos de troncos y ramaje, producto de las riadas. Seguimos una estrecha vereda, escoltados por tupida y rica foresta, entre hermosas hayas, abedules, matorral de brezo blanco y morado, escobas amarillas y retamas, que no entorpecen la marcha. El pindio ascenso se suaviza contemplando a nuestro paso los matices multicolores de humildes florecillas, entre las que destacamos algunos ramilletes de “asfodelus albus” o “gamones”, popularmente “varillas de San José” con sus flores blancas en forma de espigas. Según la mitología griega alfombraban los Campos Elíseos, el paraíso de los primitivos pueblos helenos.

Desde el centro de la majada Fueyos de Abajo nos dirigimos a la derecha buscando el cauce del mismo arroyo, lecho más abierto y expedito, tratando de evitar la extensa y tupida capa de matorral -brezo y piornos-, que avistamos por encima de nosotros, matorral que coloniza la margen derecha del río en lo que nos resta de subida. En la confluencia de ese lecho con la majada, un sendero asciende dirección sureste hacia el Collado Almagrera (1.845), base septentrional del pico Torres. Nosotros continuamos subiendo por la cuenca, sendero menos marcado, prefiriendo la orilla izquierda de la corriente.

A nuestras espaldas van emergiendo destacados picos de la Cordillera: FUENTES (2.071), DEL OSO (2.031), NOGALES (2.074) y PICÓN DE LAS RUBIAS (1.958) alineado hacia el norte, cordal que culmina en las espigadas agujas de los PANDOS (1.573) y peña MELERA (1.544), al borde del abismo donde se emplaza Felechosa. El torrente del arroyo se ciñe al relieve del terreno, en forma de cascadas, deslizándose en abanico por pequeñas llambrias o incluso ocultándose transitoriamente bajo tierra. Ese juego fluvial, en un entorno de hayas jóvenes, desprende un halo mágico de apacible sosiego, fruto de la alternancia entre el silencio y el arrullo del agua, sugestivo contraste de claroscuros extrapolados al sentido del oído.

En el tramo final de ascenso se estrecha el cauce hasta desembocar, tras un nuevo kilómetro, en MAJADA DE LOS FUEYOS, con abrevadero y fuente a los pies del pico homónimo (1.891). Éste a su vez es la antesala de las estribaciones septentrionales del TORRES (2.100), referencia constante en lo que nos resta de camino, cuya silueta cónica teñida de blanco seduce por su inmenso poderío. Unos pasos más en ligera subida y alcanzamos el COLLADO FUEYOS (1.711), límite entre concejos.

Tenemos enfrente los PUERTOS DE COTORGÁN, enorme y vasto circo de feraces pastos con sus brañas y lagunas –Caballuna, Piornal y Vallinona entre otras-, rodeado de montañas con salida natural por el DESFILADERO DE LOS ARRUDOS al noroeste, donde confluyen diferentes riegas. Los enmarcan por el este el collado del ACEBAL (1.711) y el pico CASCAYÓN (1.951); por el sur, la CORDILLERA con ENTREPICOS (1.881), ARENAL (1.885), VALMARTÍN (1.932) y TORRES (2.100); por el oeste, la SIERRA DE PEÑA NEGRA, por donde nos movemos y al norte la SIERRA DE CORTEGUERO con el CORTEGUERÓN (1.884) como techo de la misma. Impacta la contemplación de ese rico, variado y extensísimo espacio cercado por reputados murallones calizos.

Rumbo noroeste tratamos de alcanzar por la cara sur entre brezos las primeras estribaciones del cordal. Avanzando cómodamente por la cumbrera, pendientes del abismo en la vertiente norte, afrontamos el acceso al pico FORACADA (1.837), cuya antecima forma una especie de meseta que se prolonga hasta la cumbre marcada con hitos de piedra. Es una atalaya singular desde la que se amplía notablemente la perspectiva y ángulo de visión.

Fuera del marco donde se encuadran los Puertos de Cotorgán, avistamos al este en segundos planos PEÑA TEN (2.145), PEÑA DEL VIENTO (2.000) y LA RAPAÍNA (2.025) con los PICOS DE EUROPA como fondo. Al sureste, el leonés MACIZO DE MAMPODRE (2.196) y más allá en el lejano horizonte la montaña palentina con el ESPIGÜETE (2.450). Al suroeste, la continuación de la CORDILLERA CANTÁBRICA. Al oeste se distingue en lejanía el MACIZO DE LAS UBIÑAS (2.417) y la SIERRA DEL ARAMO (1.791). Por el norte se percibe la SIERRA DEL SUEVE (1.159).

Estamos a tiro de piedra del pico NEGRO (1.849). Descendemos en pocos minutos al collado que separa ambas cumbres e iniciamos cómodamente la subida a su antecima, tras la cual afrontamos con precaución una volada arista de unos diez metros, a caballo ahora entre dos precipicios abismales. Superada la misma, nos restan unos cómodos pasos para alcanzar la picuda cima señalada con hito de piedras, cima que desde lejos parece impresionar más. A lo descrito añadimos por el noroeste la mole maciza del RETRIÑÓN (1.799) con su cordal, y a los pies de la peña se desplaza hacia el oeste el VENTANÓN DE LOS FUEYOS, ya mencionado en los primeros compases del recorrido. Volvemos por el mismo itinerario.

Ruta corta con fuerte desnivel, pues en tres kilómetros superamos 760 metros. No es difícil. Sólo hay que tomar las debidas precauciones en el tramo aéreo de aproximación a la cumbre del pico Negro. El camino de subida al collado los Fueyos ciertamente pindio, siguiendo el cauce del arroyo homónimo, es fuente constante de sensaciones placenteras. Descrito está.

Pero la apoteosis culmina en las dos cimas visitadas: panorámica global del hermoso valle de ascenso, cumbres míticas en horizontes lejanos, la exuberancia de los puertos de Cotorgán y el atractivo seductor de la cara norte del Torres, contemplada a la distancia justa y perspectiva apropiada con el contrapunto de la nieve. Cautivos fuimos una vez más del “Síndrome de Stendhal”, referente de la reacción romántica ante la acumulación de belleza. Pocas veces en tan poco tiempo –apenas dos horas- habíamos conseguido situarnos en el lugar adecuado y momento oportuno.
CURVA DEL ARENERU
VALLE DE LOS FUEYOS
FUEYOS DE ABAJO
ARROYO LOS FUEYOS
MAJADA LOS FUEYOS
COLLADO LOS FUEYOS
ESTRIBACIONES SIERRA PEÑA NEGRA
PICO FORACADA
PICO NEGRO

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