Coordenadas 248

Fecha de subida 4 de enero de 2014

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702 m
127 m
0
3,2
6,4
12,74 km

Vista 2455 veces, descargada 46 veces

cerca de Elgeta, País Vasco (España)

Una ruta sencilla que une la población de Elgueta con la de Eibar. Existe transporte público entre ambas localidades y al estar Elgueta a mayor altura que Eibar el desnivel de bajada es mayor que el de subida, por lo que resulta muy accesible para cualquiera. Puede iniciarse desde el puerto de Karabieta.

La ruta comienza en la plaza de Elgueta donde lo más destacado es la antigua casa de la diputación, bajo cuyo arco pasa la carretera. Se cruza la plaza hacia la iglesia gótica que conserva tumbas en su suelo y dos esculturas yacentes, una gótica del siglo XV y otra del siglo XVI del inquisidor Ibarra.

La ruta asciende por la calle San Roque pasando junto a varios edificios de origen medieval hasta abandonar el antiguo casco urbano. Una calle sube de frente paralela a la carretera hasta alcanzar el cementerio que cuenta con una bonita ermita con una fachada completamente cerrada por una reja de madera labrada. El cementerio se rodea por la izquierda y el camino llega a un parque paralelo a la carretera que va hacia Eibar.

Una vez acabado el parque se sigue por el arcén de la carretera, en casi todo su recorrido hay una senda paralela a la calzada y varios bancos. La pendiente es débil y el trayecto corto, pronto se llega al puerto de Karabieta. En él se gira hacia la derecha por una pista de cemento. La pista asciende entre pinares sin demasiadas vistas ni pendiente hasta alcanzar un pequeño collado en el que se abren las vistas hacia el oeste con todo el valle del Deba a la vista con Bergara al fondo y la sierra de Aizkorri con el Txindoki asomándose al fondo sobre las montañas de Aralar.

En el collado hay un cruce en el que se sigue de frente, la pendiente gana fuerza hasta alcanzar una curva de casi 180º y fortísimo desnivel que ya da vista a la cima y la antena que la corona. De hecho la cima está justo detrás de la antena, se rodea por la izquierda.

La cima está rodeada por pinares que complican las vistas y la antena tampoco colabora. Pese a ello y situándose en diversos puntos resulta tener unas vistas espectaculares. Si desde el collado inferior las vistas son espectaculares hacia el Este en la cima lo son hacia el Sur y el Oeste.

Elgueta queda inmediatamente en su totalidad, con los Intxortas encima y la mole del Udalaitz detrás, hacia la derecha asoma en su totalidad el Amboto, con la cima del Gorbea asomando sobre el collado que separa Amboto del Alluitz, el collado de Larrano. Hacia la derecha se dejan ver el Unzillaitz y el Mugarra, entre ambos, en el horizonte, la lejana Sierra de Salvada con su cima de Castrogrande y el Diente del Ahorcado. Hacia la derecha asoman en el horizonte, a un centenar de kilómetros, las cimas de Lunada con el Picón del Fraile y su radar en la cima.

Hacia la derecha una maraña de montañas desciende hasta la zona de los montes de Triano y la reconocible antena del Mendibil, sobre La Arboleda. Más cerca, en el valle, a sus pies, puede distinguirse Basauri y a la derecha de peña Lemona los barrios altos de Bilbao en la zona de Kobeta. Las vistas se cierran en las rocas de la cima de Egoarbitza.

En resumen, espectacular para una cima baja y bastante interior, más contando con que 3/4 del paisaje está impedido por el pinar.

Se vuelve por el mismo sitio hasta alcanzar la fuerte curva de la pista de cemento bajo la cima. Antes de llegar se gira a la derecha por un camino de tierra entre enormes haya completamente cubiertas por musgo. El camino desciende con pendiente ligera y faldeando, se va estrechando a medida que desciende y puede resultar confuso en su tramo final por la enorme cantidad de hojas de haya. En todo caso el camino es bastante evidente y basta con seguir recto hasta alcanzar un camino que faldea a menor altura. Se unen a pocos metros del collado de Arraoz. Desde este collado se puede descender hacia la carretera que una Elgueta con Eibar o ascender desde el caserío a Galdaramiño. Yo opté por girar a la derecha hacia los caseríos Azurtza por una pista de cemento.

La pista faldea y pasa junto a una antigua lápida en recuerdo a una mujer que falleció en el lugar y que está a pocos metros de los caseríos Azurtza. Al llegar a ellos se gira hacia la izquierda por una pista de cemento y grava que pasa junto a la ermita de Santiago. Es una ermita coqueta, entre hayas y con una explanada delante rodeada por bancos. El interior es sencillo y quizá lo más llamativo sea la semibóveda del altar mayor y sus extrañas pinturas representando a Dios, ángeles y flores.

La pista con grava sube entre plantaciones y no tiene pérdida. Pronto alcanza lo más alto del cordal y recorre llaneando y con puntuales pendientes las alturas. Eibar se asoma entre los pinares y las vistas, ocasionalmente, se abren hacia Aralar, Aizkorri y Udalaitz, con el monte Azkonabitza en primer plano, al otro lado del collado de Arraoz. La antena ocupa la cima, se rodea por la izquierda y tras unos metros de pendiente fuerte se alcanza.

Los pinares eliminan casi todas las vistas, hay que moverse en la cima para que el panorama permita ver el valle del Deba hasta el mar con Elgoibar en su medio y montes como el Arno o el Karakate. La vuelta a los caseríos Asurtza se hace por el mismo camino aunque es posible llegar a Eibar siguiendo el cordal hacia el norte de la cima.

De vuelta en Asurtza se pasa entre los dos caseríos y se sigue la carretera, rodea uno de los caseríos y tras una curva comienza a llanear junto a un prado. Finalmente, en una curva, unos caminos se abren a la izquierda. De los tres caminos el de la izquierda permite bajar a Eibar por Altamira y el de la derecha se adentra en el monte. Yo seguí de frente hacia San Salvador. Tras una ligera pendiente inicial el camino va llaneando con tendencia a bajar. Hay varios desvíos, pero el camino es evidente, siempre en línea recta. Cerca de unas hayas se encuentra una mínima fuente consistente en un caño clavado en un talud de tierra. El camino va descendiendo hasta alcanzar las bordas cercanas a la ermita de San Salvador.

La ermita ocupa un llano en lo alto del cordal y las vistas se extienden desde el monte Oiz al Karakate, con Arrate y Urko sobre la ciudad de Eibar que queda al final del valle de Txonta. Es una ermita aún más sencilla que la de Azurtza, con un pequeño pórtico y una pintura de San Salvador.

El camino de bajada empieza junto a la ermita, una pista de cemento que desciende hacia Eibar por el valle de Txonta, pasa junto al caserío Areta Abeletxe y al poco rato deja abajo el caserío Areta entre sus prados, uno de los más interesantes de Eibar con parte de su fachada aún de madera.

La pista desciende con rapidez hasta cruzar el río Txonta en el fondo y va paralelo a su cauce, dejando a la izquierda varias pistas (la primera va al caserío Iraegi, la segunda hacia Altamira y Umbe y la tercera hacia Urki)antes de llegar a las primeras casas de Txonta.

La calle Txonta se abre en dos, el lado derecho baja hacia Urkizu y la estación de tren, el de la izquierda va hacia la plaza. Se pasa bajo al sorprendente puente con pilares en forma de letra V bajo el que hay casas y fábricas. La calle va girando sobre la ciudad entre el monte y los tejados de las casas hasta descender a la calle Fundidores. Esta calle desemboca en la calle Bidebarrieta, basta con seguirla hacia la izquierda para pasar junto a la iglesia gótica de San Andrés, con su campanario octogonal y su bonito retablo plateresco. Se conserva una escultura románica y una puerta plateresca. La calle Bidebarrieta se prolonga por la calle Calbetón hasta la plaza de Untzaga, con el ayuntamiento como principal edificio. Al lado está el apeadero de tren de Ardantza y la estación de autobuses de donde sale el que sube a Elgueta.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta