Tiempo  4 horas 51 minutos

Coordenadas 958

Fecha de subida 17 de junio de 2017

Fecha de realización junio 2017

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322 m
30 m
0
2,6
5,3
10,52 km

Vista 654 veces, descargada 31 veces

cerca de Gornutz (Montaña), País Vasco (España)

El grupito que vamos formando entre los que nos conocíamos de antes y los que vamos conociendo al coincidir en actividades comunes, como las excursiones por la naturaleza, sea por interés paisajístico y/o geológico y/o deportivo, o en cursos y cursillos relacionados con el arte (sobre todo pintura, escultura y arquitectura), y en algún “viajecillo”, como el de Venecia, se va ampliando.
Casi se puede decir que la primera actividad común por nuestra cuenta, fue la visita al casco histórico de Errenteria, allá por marzo.
Luego en mayo, la visita a los murales de Bilbao la Vieja, con entrada previa al Guggenheim, y comida en el casco viejo.
Esta actividad, fue un tanto diferente, por pasear por una zona recuperada de Bilbao, pero todavía con ambiente un tanto “especial”.
Pero no solo de cultura vive el espíritu humano, así que antes de la próxima visita, que se está gestando, a Hondarribia y sus murallas, se decidió realizar una actividad relacionada con la naturaleza, con la idea de alternar (o al menos combinar), cultura y naturaleza.
Y el comienzo no ha podido ser mejor: Gaztarrotz y Labetxu, parajes de nuestro cercano y querido Jaizkibel, desconocidos injustamente por muchos de nosotros, pero de un gran interés, no solo geológico y paisajístico, sino también desde el punto de vista estético.
Esta vez nos hemos juntado Marian, Carmen, Rafa, dos Mariajes y dos Carlos. De las 5 vías de acceso al valle de Labetxu, conocido popularmente como “Valle de los Colores”, esta vez hemos elegido la senda que desciende por el pinar (aconsejado por el amigo José Beñardo), que por cierto para la época en la que estamos, estaba bastante transitable, sin muchos helechos, argomas y zarzas.
Enfrente durante el descenso se atisban las primeras estructuras y geoformas en las innumerables oquedades existentes en el frente rocoso de Gaztarrotz, a tres niveles distintos, que en marzo pasado exploré, en varias incursiones, con los amigos del Vasco Camping, JM Alquézar, Javier y Juanjo, en ascenso “a cuatro patas”, pero sin riesgo, encontrándonos con verdaderas joyas de la naturaleza, especialmente “unos medallones” que eran desconocidos para todos nosotros (el track con sus impresionantes fotos lo publicamos en wikiloc).
Ahora, según descendíamos por el sendero del pinar, era espectacular la panorámica de geoformas y estructuras rocosas que pudimos ver y fotografiar en cavidades colgadas en escarpes casi verticales del frente rocoso.
Destacar, entre otras, las siguientes:
-Nódulos, concavidades/huecos que dejaron los “cannonballs” (bolas de cañón) al desprenderse.
-Geoformas con diseños escultóricos, originadas por procesos de disolución del cemento intergranular, destacando las formas alveolares, coraloides, celdas en panal de abejas, hojaldres enormes (boxworks) con celdas hexagonales y poligonales.
-Cortinajes cordados con estructuras separadas de la pared.
-Bandeados, anillos, cintas troqueladas…
-Estructuras de corriente, con finos dibujos ondulados de líneas de diferentes coloraciones de minerales movilizados por la disolución intergranular.
-Pequeños ventanales que asoman al exterior.
Esta incomparable variedad de estructuras y geoformas coloreadas se pueden contemplar en el magnífico reportaje fotográfico del amigo Rafa, tanto de aquí como luego de Labetxu.
Volviendo a conceptos artísticos, no se puede decir que estas maravillosas geoformas y estructuras sean Arte (por no ser resultado de una actividad humana consciente), pero por formas, colores, combinaciones, relieves, composiciones plásticas, materiales y resultados evidentes, merecen serlo, o al menos, tienen tanto interés como el Arte.
En Labetxu frente al mar, nos abandonamos al disfrute de los sentidos: a la vista con tantas maravillas naturales y al oído con el relajante sonido del mar de fondo, lo acompañaron el de “otros”, no menos importantes: el hamaiketako con degustación especial del txakoli hondarribitarra Hiruzta, servido a los 5 grados de rigor, con la nueva técnica de enfriamiento ensayada con éxito por el sherpy, y ya patentada para futuras excursiones.
Luego nos acercamos al borde de los espectaculares acantilados junto al mar, desde donde divisamos el frente rocoso policromado de Morkotx, con innumerables gaviotas posadas en su rasa mareal.
IMPRESIONANTE!!! tanto las vistas como las fotos que hicimos.
Después, un tanto rehidratados y con buena calorina, ascendemos por la misma senda del pinar por la que habíamos bajado, para llegar al punto de partida, el aparcamiento de Zioso.
Acabamos esta placentera excursión con una ligera comida bajo los plataneros del merendero de Justiz, con sobremesa amena e interesante, acompañada de visita inesperada y sorprendente del amigo arrantzale José Beñardo, que nos confirmó la visita guiada para el mes de julio, a las murallas del casco histórico de Hondarribia, con hamaiketako posterior -como no podía faltar- en sociedad gastronómica con terraza, y panorámica “de lujo” de la bahía de Txingudi, para simultáneamente, poder catar caldos autóctonos (sidra, txakoli...) y aclarar cuántas dudas hubieran surgido de las murallas visitadas.

3 comentarios

  • jasara25 21-jun-2017

    Es una pena no haber podido acompañaros a dicha salida porque tenia mucha ilusion por ver esos parajes, pero entre la descripcion y las fotos me tengo que conformar aunque tengo que verlas in situ para ver su grandeza. Muchas gracias a todos los que habeis intervenido.

  • Foto de Carlos Pérez Olozaga

    Carlos Pérez Olozaga 21-jun-2017

    Javier, efectivamente en directo es impresionante, pero habrá más ocasiones de bajar a este paraje como a otros muchos increíbles de este aún desconocido Jaizkibel.

  • mirigoencar@gmail.com 24-jun-2017

    Suscribo la memoria expuesta por Carlos punto a punto. Añado que el chico se nos revela poético además de sensible aunque ésto último es reconocible en todos nuestros encuentros. La maravilla de Jaizquíbel la he descubierto en esta salida presentándose una borrachera de formas y colores que incita a seguir viéndola.El clima de relación en la travesía es de medalla de honor en la socialización y empatía. !Gracias mil a todos y hasta más ver en Hondarribía!

Si quieres, puedes o esta ruta