Tiempo  9 horas 44 minutos

Coordenadas 972

Fecha de subida 14 de mayo de 2017

Fecha de realización mayo 2017

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1.275 m
564 m
0
5,1
10
20,46 km

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cerca de Casas Nuevas, Murcia (España)

Ruta muy montañera y muy completa y variada por esta parte norte de Sierra Espuña, tan tranquila y con un toque agreste y salvaje. La califico como difícil porque todo el tramo por la cuerda de El Bosque, como explico más abajo, es fuera de senda y bastante complicado, por lo que la ruta no es nada recomendable para quien no esté muy acostumbrado a andar por el monte.

En primer lugar, recomiendo recortarle un par de kilómetros a la ruta subiendo con el coche más arriba de donde yo lo dejé, hasta el punto que marco como "Punto de inicio alternativo", donde está el portón que cierra el paso a vehículos rodados.

El primer tramo hasta el collado del Portillo es por una cómoda pista forestal, que aunque puede llegar a hacerse un poco aburrida, es de agradecer porque gana muchos metros de altitud con poco esfuerzo. Hasta ese paso del Portillo vamos combinando vistas a las paredes de El Bosque y a los campos que median entre Sierra Espuña y la sierra de Pedro Ponce, y que por ser ahora plena primavera estaban de un verde precioso que parecían campos de golf.

El collado del Portillo es uno de esos lugares donde da la impresión de que se abren las puertas de Sangri-La, la tierra prometida, el paraíso terrenal: se pierden ya definitivamente las vistas a los campos y la civilización, se entra en plena sierra y se divisa desde media altura el valle de Malvariche como si fuera territorio mítico, cubierto de bosque frondoso al pie de los morrones de los Malvariches, que se levantan verticales y escarpados al estilo suizo. Es un gustazo recorrer la senda que cruza todo este valle: es toda bastante suave, primero descendente hasta el mismo cauce del barranco, que bajaba con agua en diversos tramos; luego cruzando los llanos donde se encuentran las ruinas del cortijo, un enclave mágico rodeado de prados en los que la primavera hacía furor, pintando el paisaje con flores de todos los colores; y luego ascendente hasta salir del barranco y alcanzar Prado Mayor.

Una vez en él, yo opté por refrescarme un poco y acercarme a Fuente Blanca, hasta donde habrá apenas unos 700 metros y muy llanos. Prado Mayor es otro lugar con mucho encanto en Sierra Espuña, y da gusto dar un paseo por él y deleitarse con las vistas hacia el barranco de la Hoz, hacia el Perona, etc.

Hasta aquí la ruta ha sido una auténtica gloria, un cómodo paseo. Pero a partir de Prado Mayor, y más exactamente al abandonarlo, hacia el km 11,5, empieza el "pequeño infierno" de la ruta, que consiste, ya todo monte a través, en ascender para ganar la cuerda de El Bosque y transitar por toda ella hasta subir a la cumbre y descender luego de nuevo al collado del Portillo cerrando el bucle. Lo dejo claro: son cuatro kilómetros y medio difíciles, que no son senderismo, sino montañismo, y la dificultad estriba en tres cosas: es zona muy frondosa de bosque bajo y cerrado, con mucha coscoja y mucho arbusto que cierra el paso cada dos por tres; a trechos hay desniveles fuertes y con mucha roca que hacen intransitable la cresta y hay que ir buscando el mejor paso; y por último, para rematar, a lo largo de todo el filo de la montaña hay una valla "cinegética" que en algunos puntos está tan pegada a los cortados que parece que la pusieron a mala leche. Porque claro, lo que creo que merece más la pena es hacer el recorrido por fuera de la valla, cerca de los cortados, para disfrutar al máximo de las vistas, y de hecho yo la hice así, todo el tiempo por fuera, por lo más expuesto, y aunque reconozco que en algunos trechos había marcado un sutil sendero, como digo en algunos puntos la valla estaba tan pegada a las paredes que el paso me pareció algo peligroso. En muchos lugares, como no podía ser de otro modo, la valla estaba tumbada producto de indómitos senderistas que se rebelaron en el pasado contra esta barrera : ) Yo también acabé un poco harto y cuando me faltaban los últimos metros, salté también para alcanzar el sendero poco antes del Portillo.

Eso sí: las vistas, todo el rato de escándalo. Por supuesto, a pesar de la dureza, el recorrido merece mucho la pena y es una joya de ruta salvaje.



Distancia recorrida: 20,5 km
Altura Mínima: 564 m
Altura Máxima: 1275 m
Ganancia Altitud: 1125 m

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