Coordenadas 1335

Fecha de subida 29 de octubre de 2017

Fecha de realización octubre 2017

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1.097 m
788 m
0
3,4
6,8
13,68 km

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cerca de El Cuervo, Aragón (España)

Ruta circular, que sale de El Cuervo en Teruel, recorre el curso del río Ebrón, pasando por los estrechos, varios puentes y sobre todo la cascada de Calicanto.
Es una ruta que no debe faltar en el listado de todo senderista, por la belleza de su recorrido y en esta época del año le añadimos el colorido otoñal, en resumen, una gran ruta que voy a poner entre mis favoritas.
Para llegar a El Cuervo desde Valencia, hemos cogido a autovía A3, en Utiel nos hemos desviado para pasar por Sinarcas, Talayuelas, Landete, Ademuz, Torre Baja, Castiellfabid y pasado un km cogemos un desvío a la derecha que nos lleva directamente a nuestro destino (N40° 09' 06.3" W1° 19' 31.0").
El Cuervo es una pequeña población de aproximadamente 100 habitantes, en las estribaciones de la sierra de Albarracín, tiene en el centro de la plaza un olmo de gran tamaño, de una antigüedad entre 250 y 300 años, pero que goza de buena salud.
Nosotros nos desplazamos el día anterior y nos quedamos en el albergue Ronín, regentado por María, que tuvo muchas atenciones con nosotros en todo momento, además la comida toda casera, hecha por ella misma. Pudimos saborear el dulce de membrillo recién hecho, la compota de manzana, el bizcocho de agua, etc., es un lugar recomendable y el precio inmejorable, nos cobró 30€ de una pensión completa, con ducha incluida al terminar la caminata.
Para no hacer la ruta tan larga, habíamos pensado desplazarnos en los coches hasta el área recreativa del pozo de la Olla, pero cuando llevábamos recorrido 1,5 km nos encontramos con un afluente del río Ebrón que cruza el camino y llevaba demasiada agua, por lo que dejamos los coches aparcados e iniciamos la ruta desde este punto.
Pasamos el río por un puente de madera y seguimos el camino que circula junto al río, hasta llegar al área recreativa. Ya empezamos a disfrutar de los colores amarillentos y ocres de las hojas de los árboles reflejándose en las aguas del río, todo un espectáculo.
En el área recreativa hay unos bancos para descansar y se hace más ancho el camino, es el punto hasta donde se puede llegar con el coche.
A partir de aquí se continua por senda y empieza el espectáculo mayor.
Pronto llegamos al pozo de la Olla, un pequeño embalsamiento que nos hace trepar por una escalera para pasarlo por arriba, después bajamos por escalones, pasamos un puente y seguimos la senda, toda llena de vegetación y colorido.
Vamos por la senda y empieza a estrecharse el cauce, pasamos otro puente, pues vamos pasando de parte a parte del río en varias ocasiones, todo añade belleza al recorrido.
Pasamos junto algún ejemplar de sabina, que destaca sobre el resto de vegetación y seguimos hasta llegar al estrecho, donde el agua cubre de parte a parte del cauce, que con paredes laterales verticales ha sido necesario habilitar una pasarela elevada del agua por uno de los lados, para poder seguir el camino sin necesidad de mojarnos los pies. El paso del estrecho es uno de los puntos más divertidos de la ruta.
Luego volvemos a pasar por otro estrechamiento y a la salido vimos en la parte alta de la montaña unas cabras, que pudimos coger con la cámara, aunque desaparecieron rápidamente.
Después de pasar otro puente, la senda empieza a elevarse por la parte izquierda del río, separándose un poco del mismo. Desde la parte alta podemos sacar unas buenas panorámicas del cauce con toda la variedad de colores según la especie de árbol, desde los que tienen las hojas muy rojizas, ocres, amarillas, hasta los que siguen verdes, sin ningún cambio.
Pasamos por un cruce de sendas que indica un desvío a un mirador, que descartamos y seguimos hasta llegar al puente de la Fonseca, un puente natural a una gran altura. En este punto se puede llegar al final de la ruta por las dos partes, formando un círculo que bordea el río. Nosotros elegimos cruzar el puente y volver por la otra parte.
Después de pasar el puente la senda empieza a elevarse nuevamente, unas veces los escalones son formados por las piedras y otras veces unas escaleras de madera que nos permite escalar hasta la parte alta.
Siguiendo la senda llegamos a un punto donde nos desviamos a la derecha, es un tramo de 200 metros aproximadamente de ida y vuelta, para visitar la cascada de Calicanto.
Puede ser uno de los tramos más bonitos de las rutas de senderismo que se puedan visitar, formado por los grandes olmos, en contraste con el agua cristalina del río y el colorido de las hojas, se pueden hacer fotos a cada momento y al final la cascada de gran belleza, es para no perdérselo y disfrutarlo.
A la salida seguimos el camino en dirección a Tormón, pero pasados 200 metros nos desviamos a la izquierda, donde cogemos una senda que vuelve a subir a la parte alta y que siguiendo nos lleva hasta el puente de Fonseca, cerrando el círculo. Desde aquí para atrás volvemos a repetir el recorrido, pero ahora en sentido contrario.
Con el tiempo transcurrido desde que habíamos pasado, la posición del sol ha cambiado y aunque el recorrido es el mismo, la visión que tenemos ahora es distinta, con el sol dándonos de frente, vamos viendo el paisaje a contraluz.
Siguiendo la senda llegamos al punto de partida, donde habíamos dejado aparcados los coches.
Un bonito viaje, que hemos aprovechado para disfrutar en primer lugar de la ruta, también de la comida y sobre todo de la convivencia del grupo que hemos estado muy a gusto.

Comentarios

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