Tiempo en movimiento  4 horas 49 minutos

Tiempo  7 horas 4 minutos

Coordenadas 3834

Fecha de subida 18 de febrero de 2018

Fecha de realización febrero 2018

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940 m
824 m
0
5,6
11
22,36 km

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cerca de Robleda, Castilla y León (España)

Ruta que enlaza los cuatro pueblos de El Rebollar: Robleda, Villasrubias, Peñaparda y El Payo, por las grandes masas forestales de robles que forman las dehesas comunales de los pueblos.

El domingo, 18 de febrero, ha sido uno de los días más luminosos y limpios del invierno crudo que estamos padeciendo. Al bajar del autocar en Robleda había cero grados, pero el sol y el desayuno en el bar de los Jubilados nos entonaron el cuerpo.

Lo cierto es que de Robleda apenas hemos visto nada porque el bar está al lado de la carretera y muy cerca del comienzo de la ruta. Pero el pueblo bien merece un paseo por los diferentes barrios separados por dos arroyos y sus huertos, y una subida al teso de la iglesia, de estilo gótico tardío de principios del XVI. Tiene una gran nave cubierta con bóvedas de crucería estrelladas. Se acabó el dinero, la obra quedó sin terminar y solo se construyó la capilla mayor y un tramo de la nave. En el XVII se le añadió en un lateral la sacristía cubierta con una original bóveda con casetones. En el exterior está el campanario exento, con una espadaña de sillares de granito sobre un antiguo torreón defensivo.

Salimos del pueblo por el camino de Rosabella y en poco rato entrábamos en la Dehesa de Arriba por la portera de la laguna del Pilar, enlazando con el camino que atraviesa esta extensa finca de aprovechamiento comunal. Al pasar la laguna Nueva dejamos el camino y atrochamos por un bosque de robles poco espesos en dirección al valle de la Nava. Se trata de una extensa llanura de pastos (cuando llueve), con una charca para el ganado y algunas matas de robles dispersos. Algún toro semental nos miraba de reojo mientras escapaba extrañado ante tanta gente caminando por aquellos parajes. La Nava termina en una laguna que dejamos a la derecha, mientras una bandada de patos levantaba el vuelo a nuestro paso. Aunque estén desnudos en esa época, da gusto adentrarse en estos bosques de robles (quercus pyrenaica, conocido como roble rebollo o melojo), que conviven y se desarrollan en armonía con la ganadería extensiva y el aprovechamiento de leña por los vecinos del pueblo.

De la Dehesa de Arriba salimos por la portera que da a la Fuente la Jarda y enfilamos el antiguo camino de Villasrubias a Fuenteguinaldo, convertido hoy en una excelente pista de la concentración parcelaria. Tradicionalmente eran estos campos abiertos, de explotación cerealística de subsistencia, que se han convertido en parcelas ganaderas e incluso en pequeños pinares, algunas también abandonadas por la despoblación rural.

En Villasrubias entramos por un callejón, cruzamos la carretera Ciudad Rodrigo-Cáceres y nos acercamos a la plaza con su pequeña iglesia y el campanario exento. Hay quien sube hasta las campanas por la escalera exterior a sacar fotos. Cada uno se busca el lugar de avituallamiento: unos en el bar la Mina encuentran una barra bien surtida de torreznos, otros en el bar Emiliano, y el resto se toma el refrigerio a la salida del pueblo, en el caño de agua abundante y muy apreciada en todo el Rebollar. La caminata ha sido agradable, el sol ha ido calentado más y viene bien reponer fuerzas.

Nos reagrupamos en torno a la fuente y seguimos en paralelo a la carretera, que dejamos muy pronto para adentrarnos en el espeso robledal de la Dehesa de Villasrubias. Otra muestra más de la explotación ganadera extensiva conviviendo sin problemas con el ecosistema de la dehesa.

La llegada por sorpresa al pequeño cañón de Río Frío produce exclamaciones de asombro. Una pena que el caudal sea tan escaso en estas fechas por la sequía que padecemos. En los años cuarenta se construyó la presa, a base de mampostería de granito de allí mismo, en forma de herradura y con una altura considerable, aprovechando el encajonamiento del cauce, entre poderosos bloques berroqueños redondeados por la erosión. La cascada que provoca la caída del muro en los años de lluvias normales es espectacular hasta el final del verano. De la presa salía un ca

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Comida en Peñaparda

1 comentario

  • antoniocasmo 19-feb-2018

    Seguro que disfrutaste de manera especial esta ruta. Da alegría ver la laguna con bastante agua.

Si quieres, puedes o esta ruta