Tiempo  2 horas 10 minutos

Coordenadas 1725

Fecha de subida 9 de noviembre de 2017

Fecha de realización noviembre 2017

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
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9,93 km

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cerca de Puente de Vadillos, Castilla-La Mancha (España)

Justo al lado del Hotel Caserío de Vadillos, donde recibimos excelente trato y buena comida y habitación por un precio contenido, comienza la carretera que nos lleva hacia el embalse del Molino de Chincha. Puente de Vadillos, pueblo de pequeño tamaño y bella ubicación, es el lugar donde se unen las aguas de los ríos Cuervo y Guadiela, que formarán el embalse del Molino de Chincha poco después, y fue el sitio elegido para establecer una fábrica de carburo de silicio que produce bastante ruido y altera considerablemente los flujos de aguas en la zona, particularmente los del canal de la Hoz de Tragavivos. A pesar de eso, el camino, que abandona pronto los campos de cultivo cercanos al pueblo para seguir por un bosque de pinos que cubre las laderas del pantano, adquiere gran belleza a partir del momento en que accedemos a la cola del pantano. Escogimos el otoño para poder ver los cambios de color de la vegetación en la zona, pero nos encontramos una mañana muy fría, con una fuerte helada durante la noche, y un embalse prácticamente lleno; el efecto era prodigioso: combinado con las luces de la mañana, las nieblas que formaba la evaporación del agua del embalse, los reflejos de las laderas vecinas, los juncales helados, y los cambios estacionales de la vegetación de ribera, dejaban una impresión de belleza dificilmente superable. Seguimos así hasta el final del embalse, accediendo por unas pasarelas a la presa, desde la que unas escaleras de hormigón permiten bajar a la antigua central hidroeléctrica, y desde aquí se puede acceder al canal, hoy sin agua, que seguirá su recorrido por la Hoz de Tragavivos. Solo hicimos un corto recorrido por el borde de la pared derecha del canal, pero para el que pretenda hacer más de eso no está de más decir que el canal es bastante profundo (no es fácil salir de el si está seco, porque es más alto que un hombre normal), los desniveles laterales por la derecha son altos en bastantes sitios, por lo que una caída es potencialmente muy dañina, y el lado izquierdo del lateral muestra derribos que dificultan su utilización; si el canal lleva agua, por lo que nos han dicho, la velocidad de la corriente es importante, y no es fácil salir de la corriente si se cae al agua; por su anchura no es posible cruzar de una pared a otro si no hay algún puente.
Cuando emprendimos el regreso el tiempo había cambiado, la calma del principio de la mañana había dado paso a un viento no muy fuerte, pero que movía el agua e impedía seguir apreciando reflejos. El lugar en ese momento era hermoso, pero a primera hora de la mañana era mágico.
Así que, si puede, vaya en otoño, a primera hora de la mañana, con días despejados y tras una helada. Si lo consigue será una de las experiencias excursionistas más bonitas que recuerde. Pero aún si no lo consigue, es una experiencia que merece la pena, y que para nosotros es muy, muy, muy recomendable.

2 comentarios

  • javeadeverano 19-oct-2018

    ¡Ruta bellísima!. Con la sorpresa de la presa y cañón finales.

  • luis.perecruz 16-nov-2018

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Sorprendente y bellísima.

Si quieres, puedes o esta ruta