Tiempo en movimiento  3 horas

Tiempo  4 horas 36 minutos

Coordenadas 1940

Fecha de subida 15 de mayo de 2019

Fecha de realización mayo 2019

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784 m
275 m
0
2,8
5,5
11,01 km

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cerca de Aia, País Vasco (España)

La excursión corresponde a la última salida del grupo 1 del programa del taller +55 de Sensibilización Medioambiental, concretamente al embalse de Lareo y majada de Aralar.
Es el colofón del taller 2018-2019, que en la última sesión de aula los dos grupos habían presentado conjuntamente en el salón de Plenos del ayuntamiento donostiarra, el Plan de iniciativas ciudadanas contra el cambio climático, que habían ido elaborando a lo largo del curso.
Documento este que se remitirá al departamento de Medio Ambiente que surja de las urnas, para que sea tenido en cuenta en el Plan DSS Klima 2050 que está desarrollando el foro creado a tal fin por el consistorio municipal.
Tras la lectura del referido Plan de iniciativas ciudadanas y la correspondiente paradita del café, otros componentes del taller presentaron las siguientes comunicaciones libres:
1- “Jaizkibel”. Progreso y ecología.
2- Experiencias positivas de ayuntamientos sostenibles en todo el mundo.
3- Creación de la asociación “Bat Plus Bat” para la salvaguarda y el respeto de nuestros ecosistemas marinos.
4- “Ecopatrullas”. Su finalidad es la formación y divulgación del estado de nuestro planeta en centros educativos, asociaciones…
5- Protección en el ámbito marino. Propuesta Ulia-Jaizkibel.

Previamente a esta excursión, se pudo ver en la sede del Vasco Camping la película ARALAR, que invita a recapacitar sobre la sostenibilidad de este emblemático macizo protegido y, sin embargo, amenazado por diferentes actuaciones contra su equilibrio natural.
Esta excursión guiada por Marko Sierra, partió con una treintena de animosos jubilados, que no mayores, desde el parketxe de Lizarrusti, en una mañana de tiempo maravilloso que alcanzó los 20 grados.
Antes, sobre la maqueta del Centro de Interpretación, el guia expuso las líneas generales del ámbito del parque natural de Aralar.
En unos 40’ llegamos al embalse de Lareo, que realmente parece más bien un pequeño lago natural, rodeado de abundante hayedo, sin presencia de conducciones de traída de aguas (camufladas entre la vegetación) ni de conducto de salida de agua hasta la población de Ataun (se aprovecha una sima natural), características estas que se explicaron, entre otras cosas, en una breve parada técnica frente a este bello paraje.
En otros 40’ estábamos ya en una de las majadas con vistas espectaculares de una parte de Aralar, donde el guía dio rienda suelta a sus conocimientos y experiencia de la compleja gestión de este parque natural, tan emblemático para los guipuzcoanos.
Al regreso, en el rte del parketxe pasamos un buen rato compartiendo un magnífico menú del día y la experiencia vivida durante la caminata (es lo que llamamos la parte social del taller, indispensable para ir creando equipos sostenibles y saludables), que para algunos era la primera vez que se acercaban a este parque natural.
Se me olvidaba comentar que, como en otras ocasiones, portaba mi inseparable monitor de partículas PM2.5, que dio unos resultados excepcionales de la calidad del aire que respiramos durante la caminata, a excepcion del paso de una furgoneta, que levantó tal polvareda que el medidor lo registró con un pico 5 veces superior al deseable.

A continuación el texto de Marko Sierra:
ARALAR Y EL ENCLAVE DE ENIRIO-ARALAR: BOSQUES Y PASTOS

INTRODUCCIÓN
Una dicotomía se presenta a los ojos de los gestores en muchas ocasiones, a la hora de gestionar los distintos habitats de un espacio como es Aralar: me refiero por un lado a los bosques y por otro a los pastos. Una dicotomía que salta a la vista, puesto que ambos espacios en muchas ocasiones, son antagónicos. Sin embargo, es la historia, la que demuestra que lo que hoy son pastos, hace no tantos años eran bosques, y lo que hoy son habitats forestales, también han conocido su pasado herboso. Es más, parte del secreto de los pastos de un buen queso, radica en los millones de hojas que recibieron esos suelos, en Aralar principalmente por hojas del hayedo.
Pero no todos los ambientes son iguales, y esta diferencia de espacios, se sustenta sobre terrenos muy diferentes, y sus propiedades tanto físicas como químicas en ocasiones cuesta aceptar y asumir. Me refiero a las características de los suelos, sus características agrológicas así como la de los terrenos circundantes, por no hablar del subsuelo, que como muchos no lo ven, lo ignoran. En casos como el de Aralar, estos lugares adquieren la categoría de: un Nuevo Mundo.

ARALAR, EL MACIZO.
Un conjunto de sierras, de alineaciones montañosas, salpican este territorio desde Zaldibia hasta Irurtzun y desde Betelu hasta Etxarri Aranatz. No hay más que verlo en la maqueta del parketxe del parque natural de Aralar. En ella es fácil de diferenciar, las alineaciones de las malloas, la de Akaitz-Sastarri, la de Uarrain-Ganeta, la de Maddalen Aitz….. Es por ello por lo que considero que Aralar es más que una sierra. Es más preciso hablar del: macizo de Aralar.

MANCOMUNIDAD DE ENIRIO-ARALAR.
Su toponimia nos habla, de numerosos lugares y de multitud de valles que se adentran hasta el corazón del macizo haciendo homenaje a su nombre: Ara-larre. Los habitantes del pie de monte, han utilizado desde tiempos inmemoriables sus recursos, y estos derechos cuando no se han respetado, han sido reclamados ante las distintas monarquias. Así surge la Mancomunidad de Enirio-Aralar en Gipuzkoa, imitando a la reconocida zona del Realengo en la parte Navarra, siendo en ambos casos, las zonas altas del macizo.

EL HAYEDO DEL PARQUE NATURAL DE ARALAR.
Antes de llegar al parking de Lizarrusti y por la carretera desde Ataun, atravesamos su hayedo. Se trata de una de las mejores manchas de hayedo de Gipuzkoa, propiedad particular y que hace años, en tiempos de sensibilidad ecológica, se intentó adquirir para convertirse en patrimonio de los gipuzkoanos.
Partiendo de Lizarrusti, nos dirigimos hacia el embalse de Lareo por la bella senda habilitada, la cual ofrece hacia el exterior, ventanas esplendorosas del citado hayedo y hacia el interior, momentos de gran belleza, atendiendo a la rica flora que el hayedo calcícola ofrece: tilos, serbales, mostajos, arces, fresnos, acebos, tejos, robles…Alguno de ellos, junto a una haya, muestra sus enormes diferencias con ella. También destacamos de entre el hayedo, un ejemplar de haya, que hace honor a su título de: “la nodriza de los montes”. Su gran cantidad de raíces, retiene la caída de piedras y genera suelo, incluso en los lugares más difíciles.

EL HAYEDO EN ENIRIO-ARALAR Y LA PRESA DE LAREO.
La llegada a la erreka en Akerreta, es el anuncio de que entramos en los terrenos de la Mancomunidad de Enirio-Aralar, compuesta por 15 municipios del piedemonte del Aralar gipuzkoano. Cada uno con su voto, (se supone que con el voto de su municipio), al margen de su población actual. En esta primera parte del recorrido, el hayedo cubre todas las laderas exceptuando el pequeño claro de la cantera, de la cual se extrajo el material para hacer la presa de Lareo, siendo éste el único otro espacio despejado del extremo meridional de Enirio-Aralar.
Rodeado el embalse por su derecha y alcanzada la pista forestal que discurre por la parte septentrional del embalse, giramos a derecha y avanzamos hasta que un camino surge por la izquierda. Por él nos desviamos para adentrarnos en el paso de Baiarrate, donde bastante por encima de nuestras cabezas, numerosos tejos parecen protegerse así, de la mano del hombre.
Hoy el hayedo de Enirio-Aralar, ocupa la mitad del espacio que cubría hace 200 años.

LOS PASTOS EN ENIRIO-ARALAR Y EL GANADO.
Atravesado Baiarrate, se abre poco a poco un nuevo mundo. El mundo de los pastos, las majadas, las txabolas con sus fresnos y donde los distintos tipos de ganado se muestran a la luz en estos terrenos despejados. Vacas y yeguas, cada vez más, cuestión que preocupa a la gente que sabe de la capacidad de carga ganadera y de la aptitud de los suelos, acompañan a los rebaños que transitan por los pastos asignados a cada txabola.
La gestión del territorio, el manejo del ganado, las características del terreno asignado a la vista de los conflictos, no parece que pase por sus mejores épocas. Al contrario, la excesiva y creciente carga ganadera, acrecienta el problema y la gestión de este lugar, difícil de por sí debido a sus características geográficas.
La falta de un de estudio socio-económico, la falta de una planificación y ordenación de pastos, son cuestiones que exagerando un poco, parecen más propias de ranchos que de parques naturales sostenibles, que es la figura que posee el lugar, espacio protegido por la UE.
Una figura de parque natural que con su normativa aprobada, algunos sectores ponen en tela de juicio y nunca mejor dicho, atendiendo a que los juzgados locales y europeos, investigan posibles delitos en la construcción de 2 pistas que partiendo de txabolas vacías alcanzan txabolas a gran altura.
A continuación los enlaces al parque natural y al parketxe:
parque natural de Aralar.
parketxe de Lizarrusti.

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