GR-113

Tiempo en movimiento  2 horas 20 minutos

Tiempo  3 horas 23 minutos

Coordenadas 1697

Fecha de subida 19 de mayo de 2019

Fecha de realización mayo 2019

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1.658 m
1.281 m
0
2,6
5,2
10,31 km

Vista 14 veces, descargada 2 veces

cerca de La Garganta, Extremadura (España)

Ruta lineal aunque con posibilidad de prolongarse y convertirse en circular.

Parte desde la carretera CC-16.3 que une la localidad de La Garganta con Candelario, en las cercanías del embalse de Navamuño. En el lugar de partida tomamos un camino de tierra, aunque bien conservado, que asciende a través de un extenso pinar. Fuertes repechos en el inicio de la ruta. Al finalizar el camino el pinar se abre y desaparece y contemplamos las cimas de los Dos Hermanitos y las chorreras del nacimiento del río Cuerpo de Hombre. Las cumbres en este tiempo aún conservan neveros.
A nuestra derecha nos encontramos con el Cancho de La Muela desde donde se contemplan unas espectaculares vistas que alcanzan decenas de kilómetros. También se alcanza a ver el pueblo de Hervás en la distancia y gran parte del Valle del Ambroz.
La ruta gira bruscamente y andamos por el límite entre las provincias de Salamanca y Cáceres.
Nos dirigimos a la conocida como Cueva de los Abdones, abrigo proporcionado por unas canchaleras donde hoy en día puede verse una placa conmemorativa instalada en 2007 por los descendientes de Jerónimo Abdón Gómez-Rodulfo: "En esta cueva nació D. Jerónimo Abdón Gómez-Rodulfo el 27 de Julio de 1809 huyendo sus padres y gran parte de la población bejarana de las tropas francesas".
El padre de Jerónimo Abdón era un acaudalado hombre de negocios que había llegado a ser uno de los principales fabricantes de paños de Béjar. A su fallecimiento se haría cargo del negocio su hijo Jerónimo Abdón quien, con el paso del tiempo, llegaría a ser uno de los más afamados industriales textiles de la villa bejarana. Hombre también de gran proyección pública: diputado provincial, alcalde de Béjar, presidente de distintos patronatos y consejos y de la Comisión del Ferrocarril.
El pequeño abrigo rocoso es, en suma, un curioso lugar que guarda parte de la historia de la zona.

La ruta continúa cruzando el recién nacido río Cuerpo de Hombre y alguno de los pequeños arroyos que afluyen al mismo.
Robles, monte bajo y praderas, hasta llegar a un nuevo camino que nos conduce al final de ruta.

Es en suma un recorrido con unos fantásticos paisajes, agradable de realizar y de recorrido sencillo.
Finalizar en Candelario, considerado merecidamente como uno de los pueblos más bonitos de España, y recorrer sus calles es el mejor colofón para un día de ruta por la Sierra de Béjar.

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