Tiempo en movimiento  3 horas 39 minutos

Tiempo  5 horas 38 minutos

Coordenadas 2551

Fecha de subida 1 de junio de 2019

Fecha de realización junio 2019

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1.530 m
1.201 m
0
3,6
7,2
14,41 km

Vista 67 veces, descargada 8 veces

cerca de Isoba, Castilla y León (España)

Punto de partida: Isoba.
Espacio protegido: Parque Regional Montaña de Riaño y Mampodre.
Época recomendada: Todo el año, excepto con nieve.
Elementos de interés: Vistas panorámicas, valle glaciar de Pinzón, chozos, cascadas, hoz de Entrevados, avistamiento de fauna salvaje y lago Isoba.
Tipo de camino: Pista forestal y senda que se corresponden con el PR-LE 27 y el PR-LE 27.1 en el desvío al lago. El recorrido se puede empezar desde Cofiñal o desde Isoba.
Servicios: Isoba cuenta con hasta tres bares-restaurantes y un camping. En la cercana Puebla de Lillo se pueden visitar las Casas del Parque "Valle del Porma" y el Torreón de Puebla de Lillo.

Descripción del itinerario.

Saliendo desde la última localidad del alto Porma, Isoba, cercana a la estación de esquí de San Isidro, iniciaremos la marcha por un camino que asciende entre urces hacia el collado Pinzón (figuras 1, 2, 3 y 4).

Serán 2,5 kilómetros aproximadamente de ascenso en el que las vistas de las escobas y genistas en su época primaveral presentaban un aspecto inmejorable. Estaremos cercanos a las laderas del pico San Justo, montaña que podremos tomar como referencia pues trazaremos una circunferencia rodeando la misma (figuras 5 y 6).

La cota más elevada de la ruta serán los 1530 metros sobre los que se eleva el collado Pinzón, desde donde tendremos unas magníficas vistas del valle glaciar de Pinzón y del circo glaciar del lago Ausente (figuras 7 y 8).

Un camino forestal, cómodo y ancho, nos introduce en una mancha arbolada dominada por robles, y hayas, que nos darán cobijo ante los 30º grados a los que teníamos que hacer frente (figuras 9, 10, 11, 12 y 13).

En la mitad del curso del arroyo Pinzón, el bosque ganará altitudes más elevadas del pico San Justo, mientras que nuestro camino se aventura entre extensas praderas perdiendo altura a la vez que nos acercamos cada vez más al arroyo (figuras 14, 15, 16 y 17). En la parte final del valle, en el paraje conocido como "La Brañuela" se puede distinguir la recreación de un chozo de hormas acompañado de su redil, el refugio del pastor (figuras 18 y 19). Justo en frente tendremos el pinar de Lillo, una de las áreas más valiosas y singulares del Parque Regional (figura 20).

Tras girar hacia el sur entre escobas y genistas y dejar atrás el valle de Pinzón, nos encaminamos cercanos a la carretera, a una hermosa vega de prados y choperas que son regados por un recién nacido río Porma (figuras 21 y 22). En este enclave podremos descender a ver la cascada de "Los Forfogones", un enclave mágico ideal para darse un baño (figuras 23, 24, 25, 26 y 27). Justo cuando oigamos el rugir del agua tendremos que descender. Importante seguir el track, pues no hay señalización alguna.

Tras girar a la derecha (figura 29) en el cruce de caminos de la figura 28 caminaremos por la vega del Porma entre vegetación ribereña por un camino con empedrado hacia la hoz de Entrevados, el otro valle que esconde el pico San Justo (figura 30).

En una cómoda subida, sin ser nada pindia, nos encontraremos con la fuente "La Jerumbrosa", ideal para calmar la sed (figura 31). Seguidamente, tomaremos un desvío hacia la izquierda para ver el pozo de la Leña, del que nos separan 200 metros respecto al camino principal. El salto del agua del río Isoba bien merecerá una visita (figuras 32, 33, 34 y 35).

Entre escarpes negruzcos, la hoz de Entrevados parece cerrar el valle a la vez que avanzamos (figura 36). Esta es una zona ideal, como atestigua la figura 37, para observar pequeñas manadas de rebecos ramoneando entre genistas y mantos de gayuba. Una experiencia sensacional la de poder ver un rebeco tan cerca.

Tras dejar atrás la angosta hoz entraremos en un paisaje radicalmente opuesto: el valle de Langreo, un extenso paraje regado por el río Isoba el cual nos dejará otro salto de agua muy cerca de donde pasa el camino (figura 38). El valle de Langreo bien merece un descanso para disfrutar y admirar su belleza (figuras 39 y 40).

Cuando avistemos un puente que salva el río Isoba podremos optar por dos alternativas para cerrar el círculo. La primera es continuar por el valle de Langreo hacia Isoba. La segunda, la que recomiendo, cruzar el puente en dirección al lago Isoba (figuras 41 y 42).

Tras haber ascendido unos 800 metros, tras dejar atrás una cabaña ganadera (figura 43), el esfuerzo del ascenso tendrá premio pues accederemos al hermoso lago Isoba, que ocupa una cubeta colgada sobre el valle y enfrentada a la mole San Justo. Bordearemos el mismo pasando por otra reconstrucción de un chozo (figuras 44, 45 y 46). Del lago al pueblo de Isoba tendremos 1,2 kilómetros (figura 47). El acceso al lago Isoba es muy accesible, pues al lado pasa la carretera que nos lleva a la estación de esquí. La acción glaciar queda patente en el paisaje y este lago es una buena muestra de ello (figuras 48, 49, 50, 51 y 52).

Tras dar la vuelta al lago, descenderemos en dirección a Isoba por un vaivén de pequeñas lomas para buscar el sendero que acceda al camping de la localidad. Antes de ello y sin haber salido aún del asombro de ver el rebeco, nos topamos con un cervatillo desorientado (figuras 53 y 54). Cerraremos la etapa de la jornada por las calles de Isoba conociendo su pequeña iglesia (figuras 55 y 56).

Impresiones.

Uno de los recorridos obligatorios para saber y conocer lo que es el Parque Regional de la Montaña de Riaño y Mampodre. En algo más de 10 kilómetros podremos contemplar todos los elementos de la montaña oriental leonesa. La acción glaciar denota un paisaje de alta montaña. El valle glaciar de Pinzón, la hoz de Entrevados, el lago Isoba conjugados por la vegetación ribereña y los saltos de agua de los ríos Porma e Isoba harán de esta excursión una experiencia inolvidable. El alto Porma no defrauda.

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