Tiempo  7 horas 5 minutos

Coordenadas 3141

Fecha de subida 28 de abril de 2018

Fecha de realización abril 2018

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
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19,53 km

Vista 338 veces, descargada 17 veces

cerca de Fonelas, Andalucía (España)

Esta ruta se inicia en Fonelas; se encuentra a 65 km de la provincia de Granada, más concretamente en la comarca de La Accitania. Cruza su término municipal el río Fardes y en su casco urbano existen numerosas casas-cueva. Algunas están siendo reformadas como alojamiento turístico, al ser morada fresca en verano y cálida en invierno. Su entorno, una ribera tachonada por chopos y con contrastes visuales entre sus suelos arcillosos y el verde de su vega, invita al paseo y a practicar senderismo.

Ascendemos por la C/ Rosario, pasando por la Parroquia de la localidad y por numerosas cuevas habitadas. Pronto llegamos a la Vereda del Atajo que discurre entre los Barrancos de la Iglesia (derecha) y de las Cañadillas (Izquierda). En esta zona nos llama la atención la proliferación de plantas en flor, ya que son terrenos un tanto desérticos; pero el año lluvioso que llevamos se deja notar claramente.

Desde lejos ya podemos ver el punto más importante de esta ruta, solo nos falta cruzar el barranco del Pocico y al subir un repechó llegamos a la Estación Paleontológica de Fonelas

LA ESTACIÓN PALEONTOLÓGICA VALLE DEL RÍO FARDES es una infraestructura de campo perteneciente al Instituto Geológico y Minero de España (IGME), donde se integran actividades de Investigación, Divulgación y Docencia en torno al yacimiento de grandes mamíferos de inicios del Pleistoceno de Fonelas P-1. La primera fase de esta estación, el Centro Paleontológico Fonelas P-1, se construye en 2013 para salvaguardar el patrimonio paleontológico que alberga este yacimiento, así como para facilitar las actividades de investigación y divulgación en campo. Constituye hoy día uno de los referentes paleontológicos en el Viejo Mundo sobre los grandes mamíferos que vivieron en Europa hace 2 millones de años. Su excelente registro fósil ha permitido aportar valiosa información sobre los ecosistemas del sur de la península Ibérica, cuando nuestros antepasados abandonaron el continente africano para emprender un largo viaje hacia estas latitudes.

Durante gran parte del Cuaternario antiguo (Pleistoceno, hace entre 1,8 millones de años y 10.000 años) el paisaje de la actual Hoya de Guadix fue el de una sabana rica en ambientes fluviales y lacustres, medios en los que grandes especies de vertebrados encontraban agua, comida y refugio. En el yacimiento de Fonelas se han encontrado restos de muy diversas especies, principalmente de hienas, jabalíes de río, jiráfidos, antepasados del lobo y félidos con dientes en forma de sable.

La extraordinaria riqueza de restos paleontológicos del yacimiento, hace suponer a los investigadores que podría tratarse de un comedero al aire libre de hienas, de la especie gigante de rostro corto del Pleistoceno inferior, las cuales hace 2 millones de años dejaron abundantes despojos tras alimentarse en las proximidades de su cubil de cría. Los hiénidos actuales son animales muy oportunistas, que carroñan en grandes áreas de campeo los cadáveres de animales abatidos por carnívoros cazadores o muertos por otras causas.

Esta versatilidad hace que en sus cubiles se encuentre representado un amplio espectro faunístico en forma de huesos, conteniendo un 95% de la biodiversidad de grandes mamíferos de su área de distribución. Además, estos huesos encontrados en los cubiles presentan unas típicas marcas de dientes según secuencias conocidas de consumo, provocadas al descarnar cadáveres y huesos para aprovechar el contenido nutricional de cada elemento e impactar sus dientes sobre el tejido duro.

Por otra parte, en un cubil de hienas los huesos desechados no presentan una orientación preferente ni una ordenación por tamaños y forma (como sí ocurriría en el caso de una concentración fluvial o debida a otros procesos). Se han recuperado fósiles pertenecientes a 38 especies de animales, entre las que encontramos 5 reptiles, 1 ave, 8 pequeños mamíferos (con menos de 5 kg de peso) y 24 grandes mamíferos.

El protagonista de este yacimiento es la hiena gigante de rostro corto, supuesta formadora del yacimiento. Su presencia en Fonelas P-1 supone la cita más antigua en Europa occidental. Un animal sorprendente por su alta y eficaz capacidad de cazar es el Félido con dientes de sable, de colmillos lisos, con características peculiares en su dentición que permiten adscribir este material a una nueva subespecie; y el gran félido con dientes de sable, de colmillos aserrados y constitución muy robusta.

Entre los animales más grandes, están elmamut prehistórico; el rinoceronte de pradera primitivo; la Cebra primitiva de gran tamaño; Peculiar jirafa “de cuello corto” cuyo registro fósil no era conocido en Europa occidental hasta su descubrimiento en Fonelas P-1;el Bóvido de gran tamaño (Su presencia en Fonelas P-1 supone la única cita de la especie en la península Ibérica); y el ciervo de gran tamaño.

Hay que concertar previamente la visita guiada gratuita, enviando un correo electrónico a [email protected], o a través del teléfono 629930811 (operativo los días de apertura entre la 8 y 10h y entre las 13 y 15 h).

Tras realizar la visita guiada magistralmente por Antonio que duró una hora aproximadamente, nos encaminamos al Mirador del Águila donde disfrutamos de unas panorámicas espectaculares; y mientras lo hacíamos, pasó el tren en dirección al Puente del Anchurón.

Comenzamos el descenso que nos conduce de nuevo a la Vereda del Atajo, que transita por la ruta de Los Miradores y Merenderos. Tras pasar por el peculiar y original banco de los Buchacambos nos desviamos del carril para subir a uno de los numerosos miradores que atesora este tramo de ruta. Desde él se puede ver el PUENTE DEL ANCHURÓN (EIFFEL). Fue construido por la compañia francesa Fives-Lille (del ingeniero Gustave Eiffel, el mismo que construyó la torre Eiffel de Paris) entre 1893 y 1895. En los años 70 fue remodelado para aumentar su resistencia y prolongar su vida. Cubre la línea Linares-Almería. Mitico puente que hay en la carretera que va de Belerda a Darro y en el que se rodaron escenas de la pelicula "La India en llamas" de 1959, en la que los protagonistas, en su huida de los rebeldes a bordo de una vieja locomotora de vapor, deben atravesar este puente que ha sido volado parcialmente por estos. Está muy conseguida esta escena, con una joven Lauren Bacall como coprotagonista.

Siguiendo con el descenso llegaremos a la carretera; un poco después cruzaremos el Río Farde por un puente y continuaremos paralelos a la ribera entre grandes alamedas; una de ellas estaba siendo talada para aprovechamiento maderero. Después cerca de unos grandes secaderos encontramos una fuente de fresca agua y las rehabilitadas cuevas de Antonio Rueda. Desde aquí la ruta se interna en territorio Badlands; y comienza un largo ascenso entre cárcavas y barrancos donde se puede distinguir claramente el verdor de las umbrías en las caras norte y la sequedad de las solanas en las caras sur. La erosión ha creado formas que hacen volar la imaginación viendo caras, personajes, animales…

Tras pasar los impresionantes Barrancos de Álamo Blanco y Jaque entramos en el Caril de San Torcuato que nos conducirá al paraje conocido como Face Retama donde se encuentra el complejo cultual de San Torcuato, formado por las ermitas antigua y nueva y por un complejo monacal subterráneo de veinticinco salas. Diversas tradiciones y narraciones antiguas están relacionadas con la vida del primer obispo de Guadix, Torcuato y su supuesto martirio acaecido según éstas en este paraje de Face Retama; de ahí su existencia en un lugar tan apartado.

El conjunto del santuario de San Torcuato se trata de una ermita-sepulcro separada de un eremitorio-hospedería, donde viven eremitas o ermitaños que cuidan una ermita que fue construido posiblemente en tiempo de los visigodos cristianos, uno de tantos oratorios rupestres que existían en Andalucía en cuevas. La función de los ermitaños era salvaguardar y cuidar las reliquias del santo, así como de atender a los peregrinos que se acercaran al lugar.


Desde el siglo IV ya existían cristianos en la zona de Guadix, que tendrían como patrón a San Torcuato, el principal de los siete varones apostólicos que vinieron a evangelizar España en los primeros años de Cristo y murió mártir en esta ciudad, según cuenta la leyenda. Con la invasión de los árabes, a principios del siglo VIII, el eremitorio pudo seguir respetado como centro de culto cristiano, que entonces se llamaban mozárabes, pero posteriormente durante un tiempo fue ocupado por los musulmanes, de los que quedan huellas de las mejoras del eremitorio, así como de la construcción de un morabito, la actual ermita-sepulcro.


Con la reconquista cristiana en 1.492 volvió a ser un centro sagrado para los cristianos. Sobre la posible edificación islámica precedente se levantó junto al eremitorio la ermita-sepulcro en el siglo XVI. La afluencia de fieles requirió la construcción de una hospedería encima del eremitorio cueva para atenderlos durante su estancia en el santuario. Se levantaron una serie de habitaciones.

La primera mención escrita de la ermita y las cuevas de Face Retama la encontramos en 1696, en la Historia del Obispado de Guadix y Baza de Pedro Suárez, que describe el lugar como “una ermita y unas cuevas de muy capaz habitación debajo de la tierra, que solo de verlas mueve a devoción”.

En el conjunto de San Torcuato se pueden distinguir varias fases constructivas:

– La primera fase se extendería entre los siglos XVI-XVII con la creación de un monasterio uniendo posibles hábitats medievales dispersos en el interior del cerro. La iglesia no presentaría ninguna obra añadida exterior. En esta época se añaden probablemente gran parte de los elementos litúrgico-arquitectónico como las hornacinas. Durante esta fase las cuevas de la planicie aun no presentarían un hábitat estable, sino una función de refugio otoñal-invernal de trashumancia.

– La segunda fase de ocupación cristiana se desarrollaría a lo largo del siglo XVIII, con la obra de ampliación de la iglesia del santuario, añadiéndole una obra de dos plantas en forma de “L” adjunta al extremo N-E del cerro. En la primera planta situamos una zona porticada y unas dependencias para la escuela de la planicie. En la segunda planta situaríamos la casa parroquial. Esta fase constructiva se caracteriza por el tapial calicastrado, un mortero mucho más grueso e irregular y el uso masivo de ladrillo en la obra, así como la aparición de las grandes arcadas como solución para afianzar la estructura subterránea más crítica.

– La tercera fase, ya en época contemporánea, consistiría en una restauración del santuario y de la ermita a gran escala, ocultando la obra anterior en gran parte con una obra de mampostería encajonada en verdugadas de ladrillo.

El conjunto de salas subterráneas del conjunto de San Torcuato se distribuyen según patrones funcionales. Partiendo de la entrada orientada al sur, aquella que mira directamente hacía las estribaciones de Sierra Nevada, las primeras salas que encontramos se dedican a labores agrícolas-ganaderas, las siguientes al mantenimiento y alojamiento de la comunidad, a continuación la zona del culto y de recepción de viajeros, para terminar con la zona de acceso restringido o de clausura, donde se guardarían los elementos rituales más importantes para la comunidad, como textos sagrados, reliquias, etc.

Tras ir a ver el cercano Aljibe de la Ermita, comenzamos el descenso por los Badlans; un sube y baja por un terreno agreste pero con mucho encanto nos lleva a un Otero Natural; desde su pequeña cima disfrutamos de las vista (esto parece Marte). Seguimos el descenso por el Barranco de la Minilla que atraviesa el Paraje de Retamales; y junto al Cortijo Celedonio se encuentra el Vado del Río Fardes. Nos descalzamos para cruzarlo, con un caudal algo considerable por las recientes lluvias; pero sin problemas.

Ya solo nos resta cruzar el Prado de las Posadillas para llegar al punto de inicio. Una parada en la Terraza Triunfo o el Bar de Pepe y Consuelo para el reavituallamiento y fin de ruta.

3 comentarios

  • Foto de Narcotic

    Narcotic 18-dic-2018

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Genial ruta con unos paisajes únicos. Un poco más adelante del waypoint "secadero" pasa por una finca privada, aunque yo no tuve problemas al pasar al pedir amablemente que me dejara. También la zona de San Torcuato lo han tapiado entero y ya no se puede entrar a ninguna sala.

  • Foto de toloqueverdeguea

    toloqueverdeguea 18-dic-2018

    Gracias por tu valoración y comentarios. Agradecemos tus apreciaciones que ayudarán a las personas que decidan realizar esta ruta.
    Un cordial saludo.

  • Foto de Pascual 59

    Pascual 59 11-feb-2019

    He realizado esta ruta  verificado  ver detalle

    Muy buena ruta y sobre todo la visita al Yacimiento Paleontológico de Fonelas.

Si quieres, puedes o esta ruta