Tiempo  4 horas 49 minutos

Coordenadas 1588

Fecha de subida 25 de agosto de 2017

Fecha de realización agosto 2017

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829 m
604 m
0
4,4
8,9
17,75 km

Vista 94 veces, descargada 3 veces

cerca de La Garapacha, Murcia (España)

Excursión de ida y vuelta para adentrarnos en la Sierra de la Pila y visitar la Cueva de la Excomunión, que sirvió de guarida al conocido bandolero levantino de principios del siglo XIX Jaime el Barbudo y de sus numerosos secuaces.

Partimos desde el Hotel Rural ubicado a la entrada de La Garapacha, a unos 600 metros de altitud. Por asfalto, siempre en ascenso, caminamos poco más de un kilómetro dejando el pueblo a nuestra espalda y llegando a enlazar con unas pista de tierra con cartelería de la sierra. Siempre rectos continuamos ésta amplia pista tomando altura, lo que nos permite contemplar estupendas panorámicas de la zona a nuestra izquierda, mientras a la derecha pasaremos frente a gigantescos peñascos que asociar a imágenes de animales.

Sobre el Km7,5 la pista llega a un cruce de caminos, estamos en el Mojón de las Cuatro Caras, que con sus 830 metros de altitud es el punto más elevado del recorrido. Los carteles indican los diferentes caminos a tomar. Nosotros seguimos de frente durante 1,5 kms más, y en ese punto hay que estar atentos a abandonar la pista a la derecha por una estrecha senda descendente. Un mojón de piedras en la curva del camino indica donde salirnos. Tras 500 metros sorteando pinos la senda llega hasta un abrigo rocoso que no se divisa hasta llegar a su entrada. Estamos en la conocida Cueva de la Excomunión, objetivo final de nuestra ruta (Km. 9,5).

La cueva es de gran anchura y un fondo de unos 20 metros, con sus paredes totalmente ennegrecidas por el humo de las hogueras allí encendidas para comer y calentarse. Este fue uno de los numerosos escondites que el famoso bandolero Jaime Alfonso el Barbudo tuvo por las montañas de las zonas cercanas para huir de la justicia tras cometer fechorías con su banda, que llegó a tener 200 integrantes. Su armamento era un trabuco, dos pistolas y una navaja, y su medio de desplazamiento un alazán llamado Trueno. Jaime nació en Crevillente en 1783 y murió ahorcado en el ficus de la Plaza de Santo Domingo de Murcia en 1824 tras ser finalmente capturado. Su final fue atroz, ya que tras su ejecución el cuerpo fue descuartizado y los restos fritos e introducidos en jaulas de hierro para luego repartirlos en trece lugares diferentes donde había ejercido su delincuencia (Abanilla, Catral, Elche, Crevillente...) como medida ejemplarizante para la población. Así reza la documentación encontrada.

Tras descansar e imaginarnos la vida allí adentro en el pasado iniciamos el regreso por el mismo camino que trajimos, con cuidado de no tomar erróneamente alguno de los senderos alternativos para llegar a la cueva por allí existentes. En dos kilómetros estaremos de nuevo en el Mojón de las Cuatro Caras visitado antes, y desde allí, siempre en descenso, hasta llegar al punto de partida, volviendo a disfrutar de las vistas anteriores, aunque ahora desde otra perspectiva.
  • Foto de Pista tierra
Pista tierra
  • Foto de Panorámica
Panorámica
  • Foto de Peñasco
Peñasco
  • Foto de Mojón 4 Caras
Mojón 4 Caras
  • Foto de Cueva Excomunión
Cueva Excomunión

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