Tiempo en movimiento  2 horas 8 minutos

Tiempo  3 horas 20 minutos

Coordenadas 1713

Fecha de subida 11 de julio de 2019

Fecha de realización julio 2019

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9 m
-4 m
0
2,5
5,1
10,13 km

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cerca de Benicàssim, Valencia (España)

GRAO DE CASTELLÓN. ACEQUIAS DE LA OBRA Y DE LA MOLINERA

Agradable excursión de poco más de 10.000 metros que permite recorrer una de las zonas emblemáticas del Grao de Castellón porque nos acerca a la ingente obra de canalización y zanja realizada para el óptimo aprovechamiento y regulación de las aguas de riego de esta zona litoral.

La Avenida de Ferrandis Salvador recorre la línea de costa que discurre entre el Camino de la Plana del Grao de Castellón y el monolito situado en el límite sur de la localidad de Benicasim así que en dicho vial desembocan todas las acequias de esta notable red hídrológica.

Partiendo desde la ubicación más al norte -la más cercana al monolito que separa ambos términos municipales- la primera desembocadura con que nos encontramos es la de la acequia de La Obra, que discurre por el Camino de La Obra el cual, en su último tramo, toma el nombre de calle de Marco Polo.

El sistema mediante el que se regula la evacuación y el control del nivel de caudales es de sencilla pero elegante factura y consta de dos esclusas independientes entre sí. La primera consta de tres compuertas y la segunda de una sola. Junto a ellas existe un edificio de mantenimiento y de regulación en el que se introducen las turbinas.
Pirámides de argamasa aglomerada con roca menuda, de poca altura, bordean el perímetro del desagüe junto al espigón.
En la parte opuesta del puente existe otro juego de turbinas, un ramal lateral con su correspondiente esclusa que discurre paralelo a la carretera así como otro edificio de mantenimiento y regulación

Tras la visita a esta interesante desembocadura, comenzamos a remontar su cauce en dirección O. y llegamos a un tramo de senda en el lugar en que se une a la acequia de la Molinera por la que finalizaremos nuestro camino al regresar.

Atravesamos la carretera CV-150 (Camino del Serradal) y allí mismo comienza una denominada Vía Verde que circula paralela a nuestra ruta. La acequia es de construcción recia, de sólida presencia, su anchura oscila entre los cinco y los ocho metros, su caudal es abundante y rápido y algunos puentes permiten el acceso a una y otra orilla.. La zona está altamente antropizada y numerosas viviendas de carácter rural jalonan nuestro paso.

Después de 3 kilómetros de paseo llegamos al Segundo Canal, rama transversal que comunica entre sí las distintas acequias de la zona, a saber, de norte a sur, de la Obra, del Bovar, de la Molinera, del Senillar, del Serradal y de la Travesera, que finalmente vierte su caudal al mar junto a la desembocadura del Río Seco. por el que discurre en paralelo varios centenares de metros.

A la altura del Primer Canal se produce un giro de 90 grados de la Acequia en dirección al Molino de la Fuente -derecha-, que sólo puede visitarse previa concertación de cita.
Allí confluye con la Acequia Mayor, de la que es tributaria, proveniente de la circunvalación de Castellón de la Plana.
Igual que el canal por el que pasamos anteriormente, también éste suministra su caudal a las acequias más meridionales

Poco metros después avistamos la ermita de San Francisco de la Fuente y a ella nos dirigimos inmediatamente después de 4.000 metros desde el punto de partida.
Se trata de un recoleto enclave, sombreado, de moderna construcción y muy agradable, que posee pozo artesano, una pequeña noria y un entorno de máxima frescura que invita tanto al descanso como al recogimiento.

Intentamos iniciar el camino de regreso por la Acequia de la Molinera a la altura del Primer Canal pero enormes perros sueltos de agresivo porte y tamaño considerable desaconsejaban la opción.
Así que opté por dirigirme al Camino de Senillar y seguir el curso de la acequia que toma su nombre, la cual discurre en paralelo respecto de la Acequia de la Obra y de la Molinera.
A la altura del Segundo Canal retomé la intención inicial y llegué hasta la Acequia de la Molinera, de apariencia más modesta, de menor prestancia y de caudal tan escaso que la mayor parte del recorrido estaba completamente seco.

Hay que reseñar que durante todo el itinerario nos acompaña la magnífica vista de las sierras litorales al oeste de Benicasim, que comprenden desde el Castillo Viejo y la Ermita de la Magdalena, en la zona más meridional, hasta el inconfundible Bartolo o las afiladas Agujas de Santa Águeda, que nos recuerdan pasadas excursiones y nos invitan a otras posteriores.

Tras el pertinente zigzag de la última parte de recorrido, se accede de nuevo a la Acequia del Senillar, cuyo último ramal en la parte final del recorrido también se une a la Acequia de Bovar y, posteriormente, al punto de partida.
Partiendo desde la ubicación más al norte -la más cercana al monolito que separa ambos términos municipales- la primera desembocadura con que nos encontramos es la de la acequia de La Obra, que discurre por el Camino de La Obra el cual, en su último tramo, toma el nombre de calle de Marco Polo. El conjunto mediante el que se regula la evacuación y control del caudal de las aguas es de sencilla pero elegante factura. Consta de dos esclusas independientes entre sí, la primera de las cuales posee tres compuertas y la segunda esclusa sólo posee una compuerta. Junto a ellas existe un edificio de mantenimiento y de regulación en el que se introducen las turbinas. Pirámides de argamasa aglomerada con roca menuda, de poca altura, bordean el perímetro del desagüe junto al espigón.
En la parte opuesta del puente existe otro juego de turbinas, un ramal lateral con su correspondiente esclusa que discurre paralelo a la carretera así como otro edificio de mantenimiento y regulación
Tras la visita a l interesante desembocadura, comenzamos a remontar su cauce en dirección O. y llegamos a un tramo de senda en el lugar en que se une a la acequia de la Molinera por la que finalizaremos nuestro camino al regresar.
Atravesamos la carretera CV-150 (Camino del Serradal) y allí mismo comienza una denominada Vía Verde que circula paralela a nuestra ruta. La acequia es de construcción recia, de sólida presencia, su anchura oscila entre los cinco y los ocho metros, su caudal es abundante y rápido y algunos puentes permiten el acceso a una y otra orilla.. La zona está altamente antropizada y numerosas viviendas de carácter rural jalonan nuestro paso.
Después de 3 kilómetros de paseo llegamos al Segundo Canal, rama transversal que comunica entre sí las distintas acequias de la zona, a saber, de norte a sur, de la Obra, de la Molinera, del Senillar, del Serradal y de la Travesera, que finalmente vierte su caudal en el Río Seco.
A la altura del Primer Canal se produce un giro de 90 grados de la Acequia en dirección al Molino de la Fuente -derecha-, que sólo puede visitarse previa concertación de cita. Allí confluye con la Acequia Mayor, de la que es tributaria, proveniente de la circunvalación de Castellón de la Plana. Igual que el canal por el que pasamos anteriormente, también éste suministra su caudal a las acequias más meridionales
Poco metros después avistamos la ermita de San Francisco de la Fuente y a ella nos dirigimos inmediatamente después de 4.000 metros desde el punto de partida. Se trata de un recoleto enclave, sombreado, de moderna construcción y muy agradable, que posee pozo artesano, una pequeña noria y un entorno de máxima frescura que invita tanto al descanso como al recogimiento.
Intentamos iniciar el camino de regreso por la Acequia de la Molinera a la altura del Primer Canal pero enormes perros sueltos de agresivo porte y tamaño considerable desaconsejaban la opción. Así que opté por dirigirme al Camino de Senillar y seguir el curso de la acequia que toma su nombre, la cual discurre en paralelo respecto de la Acequia de la Obra y de la Molinera.
A la altura del Segundo Canal retomé la intención inicial y llegué hasta la Acequia de la Molinera, de apariencia más modesta, de menor prestancia y de caudal tan escaso que la mayor parte del recorrido estaba completamente seco.
Tras el pertinente zigzag de la última parte de recorrido, se accede de nuevo a la Acequia del Senillar, cuyo último ramal en la parte final del recorrido se denomina de Bovar y, posteriormente, al punto de partida.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta