Tiempo en movimiento  3 horas 48 minutos

Tiempo  5 horas

Coordenadas 2642

Fecha de subida 29 de noviembre de 2018

Fecha de realización noviembre 2018

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
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773 m
448 m
0
3,7
7,4
14,85 km

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cerca de Jérica, Valencia (España)

Jérica, una bonita población de la comarca del Alto Palancia, en la provincia de Castellón, es el destino de hoy. Habitada de antiguo (hay evidencias de ocupación humana en la prehistoria, de asentamientos ibéricos y de ocupación romana), crece en la época musulmana, entrando a continuación en una época de varios siglos de conquistas y cambios de señorío, que comienza con la conquista por el Cid Campeador en 1.098, de cuya época datan algunas partes del castillo, y que se continúa hasta su adscripción al Duque de Berwick, por cuyo linaje pasa a la Casa de Alba.
Cavanilles la cita en sus Observaciones, como una villa situada en un cerro... en una posición alta y destemplada,...en otro tiempo respetable por su posición, y menciona que el río Palancia pasa profundo, dejando a la población a su izquierda. Cuando repasamos las rutas senderistas de la población llama la atención que casi todas son rutas por las trincheras del Roquetillo y la Vegatilla (al norte de La Muela), la Salgar y las fuentes; estas son zonas ciertamente bonitas y/o de interés histórico-militar reciente, pero no son las únicas zonas que merece la pena visitar en Jérica. A pesar de haber ido pocas veces, y de no haber analizado en detalle los mapas hasta hace pocos días, hace años que pensábamos en que una ruta por el sur y oeste de la población, siguiendo el río o subiendo por algunos de los barrancos, debía ser muy bonita. En una ruta que hemos subido anteriormente llegábamos al Alto de Sayas (marcado como Torre Vigía en los mapas del servicio geográfico del Ejército, únicos de que disponíamos no hace muchos años) desde el Roquetillo y La Muela; esta vez utilizamos una vía de acceso por el sur de la Muela, que sigue en parte una ruta corta presentada por el ayuntamiento de Jérica; la vuelta desde el Alto de Sayas a Jérica se hace en parte por el lecho del barranco del Rabosal, y en parte por una pista que sigue durante un tiempo el borde de ese barranco, para luego dirigirse hacia el Llano de la Olivera y al Llano de Navarza; después, atravesando el puente de Navarza accedemos al núcleo urbano antiguo, de notable belleza, por el que subimos a la Torre de las Campanas, la Ermita de San Roque y el Castillo, en ruinas pero con su Torre del Homenaje aún en pie. La guinda en este pastel la pone la zona más bella del entorno de Jérica: la Hoz del Palancia, o Vuelta de la Hoz, un profundo y bellísimo barranco que rodea el cerro del Castillo y que, por si solo, justifica totalmente la ruta de hoy y cualquier visita a Jérica.
Llegamos a Jérica, desde Valencia, por la A-23, tomando la salida de Jérica Norte, por la que alcanzamos el centro de la ciudad, para descender a continuación hacia la campa próxima al río, cercana al puente de la Vegatilla y las fuentes, donde dejamos aparcado el coche. Desde aquí se aprecia muy bien el imponente barranco en el que se introduce el río Palancia para rodear La Torre, pero aún no se es consciente de la belleza de la zona; preguntamos a un vecino si se podía pasar por el barranco al lado del río (pensando que sólo se podría pasar por lo alto del cerro) y recibimos sorprendidos la noticia de que había un magnífico sendero, perfectamente preparado a modo de paseo ribereño con un área recreativa y de que más adelante podríamos cruzar el río para pasar al otro lado e iniciar la subida hacia el Alto de Sayas. Admirados de nuestra buena suerte iniciamos la caminata, para encontrarnos de inmediato metidos en la parte más bonita de la ruta, un azud no muy limpio deja paso a una sucesión de pozas, con agua muy limpia aunque la vegetación del cauce es abundante, con zonas de piedra que deben ser utilizadas como playa en época estival y con unas laderas del barranco espectaculares. El recorrido, de casi 1 km, merece realmente la pena. Al final, una acequia por la izquierda, que lleva bastante agua, podría permitir seguir hacia el puente de Navarza, pero la salida es mucho mejor: el sendero baja hacia el río y atraviesa unos diques de construcción, entre los cuales pasa el agua del Palancia, por debajo de unas placas de enrejado metálico, y una vez al otro lado del río el sendero asciende por la ladera opuesta para llegar al comienzo del puente de Navarza.
Desde aquí seguimos unos metros la pista asfaltada que sigue hacia el Llano de Navarza, pero veremos un poste de madera (en el km. 1,7 del track), poco antes del cual hay una senda de piedra antigua (tallada), por donde iniciamos la subida hacia el corral de Marca, siguiendo la ruta propuesta por el track del ayuntamiento para dirigirnos al Alto de Sayas. Seguimos luego por pista no asfaltada, dejando a la derecha la senda del Roquetillo (a los 3,3 km del comienzo), y seguimos por la pista hasta el km. 3,6, donde tomamos otra pista por la derecha que nos llevará al Corral de Chupadedos. A esa altura (consultar GPS, porque la entrada no está bien marcada), giramos hacia la izquierda para seguir un sendero degradado, pero fácilmente reconocible, que nos lleva hacia el camino de La Muela en una zona donde hay varios corrales y unas balsas de agua. El sendero que seguíamos cruza el camino y se dirige hacia el barranco del Rabosal; preveíamos utilizar este sendero a la vuelta, pero ya veremos como se desarrollaron las cosas.
En esta posición giramos a la derecha, para ascender por el camino de La Muela hacia la cumbre del Alto de Sayas, donde paramos un rato para comer y beber, y disfrutar de las excelentes vistas esta cima, la más elevada del entorno (776 m).
Nuestra previsión era iniciar el regreso por el barranco del Rabosal, por lo que al bajar del Alto de las Sayas seguimos unos metros por la pista que sigue a la derecha, en dirección al barranco, para en el km. 6,8 de nuestro track entrar en el barranco, buscando un estrecho sendero perdedor (por la vegetación al inicio y por árboles caídos después), por el que vamos en búsqueda del sendero por el que habíamos venido desde el Corral de Chupadedos hasta la zona de corrales y balsas antes citada. Cuanto más entrábamos en el barranco, más dificultosa era la progresión por el creciente número de árboles caídos y, aunque el trazado del sendero era claramente visible en ocasiones, decidimos no seguir progresando por el, para subir por nuestra izquierda, sin ninguna dificultad, hacia el camino de La Muela, por el que habíamos pasado antes; la zona que hemos recorrido por el barranco no es peligrosa como está, pero debería ser limpiada y, mientras no lo sea, nuestra recomendación es evitar la bajada por el barranco y utilizar el paralelo camino de La Muela.
Progresamos por el citado camino hasta llegar al nivel de las balsas y corrales, momento en el que bajamos directamente hacia las balsas, por monte limpio en un trayecto de pocos metros, y antes de llegar a ellas encontramos una pista no asfaltada, que resulta ser parte del sendero procedente del barranco que recorríamos pocos minutos antes, y del que nos habíamos salido. Giramos aquí a la izquierda, pasamos por los corrales y seguimos hacia delante para girar a la derecha antes de llegar al camino de la Muela, para tomar una pista que nos lleva al llano de la Olivera (a cuyo nivel pasa a ser una carretera asfaltada, aunque sin tráfico prácticamente) y el Rincón de Rana, en una zona con buenas vistas al barranco, el Regajo, Espadán y las demás sierras interiores; por ella seguimos hasta llegar al Corral de Marca, donde volvemos a utilizar el acceso antes descrito para bajar a la carretera que llega al puente de Navarza.
Cruzamos al otro lado del puente, donde está una vieja almacera, posiblemente aún en uso, y subimos hacia el pueblo, para girar a la izquierda hacia la iglesia de Santa Agueda (del siglo XVI, y donde está el Museo Parroquial). Desde aquí, ya en la zona antigua, subimos unas preciosas calles con escalinatas, hacia la torre de las Campanas, la Ermita de San Roque y las ruinas del Castillo, con su Torre del Homenaje, en la cima de Peña Tajada. Bajamos por el mismo camino de subida, para llegar al puente de Navarza, que atravesamos para iniciar la última parte del camino de regreso por la Vuelta de la Hoz, ya descrita, hasta llegar al lugar donde habíamos dejado el coche aparcado.
Una ruta muy bonita, con dos partes que la sitúan entre las rutas excepcionales (la Hoz del Palancia y la visita a la ciudad antigua y el castillo); el resto no es feo (de hecho hay partes muy bonitas), pero no está a la misma altura, en particular la zona asfaltada; si limpian el sendero del barranco del Rabosal la ruta será aún mejor. Para nosotros es una ruta fácil, sin pasos complicados (más descansada evitando el trozo del barranco del Rabosal mientras no lo limpien), que aconsejamos no hacer en pleno verano (hay poca protección contra el sol), pero que nos parece muy, muy, muy recomendable.
La ermita de San Roque fue construida en el siglo XIII en estilo gótico valenciano, como una iglesia con arcos fajones apuntados sobre una construcción árabe anterior y dentro del primer recinto amurallado, cubriéndose con un techo de madera tras abandonar la obra. A finales del siglo XIV, con un diseño gótico modificado, se reiniciaron las obras, que tuvieron nuevas modificaciones, por lo que su planta es irregular, siendo el cuerpo principal uno de los muy pocos ejemplos que sobreviven en territorio valenciano del llamado "Gótico de Reconquista", mientras la cabecera es del estilo gótico inicial. La Torre de las Campanas, de estilo mudéjar (única de este estilo en la Comunidad), se construyó sobre un basamento de posible origen romano y sobre los restos de una torre anterior conocida como “Torre de la Alcudia”. En el siglo XIX, durante la Primera Guerra Carlista se decidió fortificarla y construir un fortín para poder ubicar la artillería. Consta de tres cuerpos octogonales, de distinto perímetro, de los que el más bajo es de posible origen romano. En el interior tiene cuatro alturas, con cuatro estancias (una de las cuales era la Capilla de San Luis en el Medievo) y una escalera de caracol . En el cuerpo superior se disponen las 5 campanas que dan nombre a la Torre.
El castillo de Jérica, construido entre los siglos XIV y XVI, está ubicado en la cima de Peña Tajada, dominando la población y la hoz del río Palancia. Estaba fortificado con varios recintos amurallados, y diversas torres defensivas, aunque actualmente solo se conserva en pie la torre principal, o del Homenaje. Aunque pudo haber partes de origen romano, todo lo que se conserva parece ser de origen musulmán. El castillo, la ermita de San Roque y las murallas, de las que quedan diversos restos y varias puertas, formaban un conjunto (Castillo y Murallas), catalogado como BIC.

6 comentarios

  • Foto de manuelruizapatero

    manuelruizapatero 30-nov-2018

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Gran ruta

  • luis.perecruz 07-dic-2018

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Muy bonita, sobre todo el entorno del pueblo y la hoz, pero tambien las vistas desde el Alto

  • javeadeverano 07-dic-2018

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Excelente ruta. Gran Hoz del Palancia

  • Ricardo Jose 20-dic-2018

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Excentricidade ruta

  • César Argilés 03-ene-2019

    No habíamos salido de Jérica por las hoces y ese primer tramo,arreglado para familias,de bello trazado nos desemboco en resto de ruta agradable,suave y que disfrutamos

  • César Argilés 03-ene-2019

    He realizado esta ruta  ver detalle

    No habíamos salido de Jérica por las hoces y ese primer tramo,arreglado para familias,de bello trazado nos desemboco en resto de ruta agradable,suave y que disfrutamos

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