Tiempo  6 horas 37 minutos

Coordenadas 959

Fecha de subida 26 de noviembre de 2018

Fecha de realización noviembre 2018

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688 m
509 m
0
3,3
6,6
13,19 km

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cerca de Tolosa, Castilla-La Mancha (España)


Marcha realizada el sábado 24 de noviembre de 2018
Hoy nos hemos desplazado hasta uno de los pueblos más bonitos de nuestro país, al menos así aparece recogido en la lista de pueblos con más belleza y encanto, que nosotros no sabíamos de su existencia. Se trata del pueblo albaceteño de Alcalá del Júcar, que enclavado en pleno curso del río Júcar, supone un desafío a las leyes de la gravedad, por el espacio que ocupa y la disposición de sus casas.

Nosotros hemos estado alojados en la pedanía de La Gila con un grupo de amigos. Esta pequeña población de cuarenta habitantes pertenece al igual que unas cuantas más de los alrededores al ya citado de Alcalá, del que dista poco más de seis kilómetros, por una de esas carreteras de montaña nada aburrida por la cantidad y calidad de curvas, y en la que además hay que prestar atención a las numerosas cabras montesas que se pueden cruzar en cualquier recodo. La marcha la iniciamos desde la misma casa rural en la que hemos estado cómodamente alojados, para tomando la calle Mayor, con rumbo oeste, girar por la quinta calle de la derecha a los ciento ochenta metros de recorrido, y así en otro tanto acabar dejando la población por su parte norte. Se coge una estrecha senda que llevamos durante medio kilómetro, tras el que se acaba saliendo a un cruce con un poste informativo y tras el que se inicia una fuerte, pero fácil y cómoda bajada, que haciendo varias zetas se dirige al curso del Júcar

Tras poco más de setecientos metros de bajada, desde el inicio de la misma, llegamos hasta un buen mirador en el que algunos aprovechan para hidratarse y otros mientras hacen las fotos de rigor, ya no sólo del río que empieza a mostrarse al alcance de la mano, sino también de otra de las pedanías llamada Tolosa, que encontrándose en el otro margen del Júcar, también pertenece a Alcalá del Júcar.

Una zeta aún de bajada y poco más de setecientos metros y nos cruzamos con el camino del Batán, que aunque nos viene por la derecha, nosotros cogeremos por la izquierda, para con rumbo oeste dirigirnos sin dejar el mismo hasta Alcalá, del que nos restan casi cinco kilómetros, siempre por el margen izquierdo de Júcar, y dejando antes de los doscientos metros, un puente que permite salvar el río de camino al pueblo de Tolosa.

Este tramo de varios kilómetros hasta Alcalá, que se hacen casi sin darnos cuenta, nos muestra por la derecha un río Júcar bastante crecido, mientras que por la izquierda el pinar en algunos tramos se convierte en altas paredes de roca caliza, que totalmente verticales y muy erosionadas por la fuerza del agua hacen este tramo de ida, de lo más fotogénico y distraído. Llegamos y cruzamos en el mismo pueblo por el puente que también usan los coches, con prioridad de paso y que no es más que la misma comarcal CM-3201 por la que desde la A-3 vinimos hasta Alcalá el día anterior. Desde aquí, decido desactivar el gps, ya que además de hacer un tranquilo recorrido turístico de subida hasta el castillo (antigua alcazaba árabe, reconquistada por Alfonso X el Sabio), callejeando por sus estrechas y empinadas calles; también aprovechamos a la bajada para reponer las fuerzas en una especie de playa, habilitada con canoas y merendero junto al Júcar. Una vez acabamos, volvemos hasta el mismo puente por el que cruzamos, para ahora por el mismo margen por el que vinimos atravesar una pequeña parte urbanizada que a los ciento ochenta metros dejamos por la derecha, siguiendo las marcas blancas y amarillas del PR que ya no dejamos en todo este primer tramo de subida

Este corto tramo de subida entre pinar, que hasta llegar a su parte alta, no conlleva más de un kilómetro y poco más de ciento veinte metros de ascenso, nos ofrece unas vistas impresionantes no sólo de Alcalá desde el otro margen de su parte poblada, sino que también de su antigua plaza de toros desde un mirador que hay cuando llevamos la mitad de la subida.

A destacar y a tener en cuenta para aquellos que quieran repetir el mismo recorrido, que en dicha subida también nos hemos encontrado con tres jóvenes que iban marcando el recorrido con cintas de plástico, y que según nos han comentado servirá para la carrera que en dos semanas se llevará a cabo por este mismo tramo. Llegamos a la parte alta y plana, que ya no dejaremos en los próximos cinco kilómetros en los que habrá que tener cuidado, para no coger al kilómetro ochocientos el desvío por la derecha que baja hacia la carretera, ni el siguiente cuando se lleva la misma distancia recorrida, que además de cruzar también la carretera se dirige hacia la población de Ayora.

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