Tiempo  5 horas 42 minutos

Coordenadas 15364

Fecha de subida 8 de diciembre de 2017

Fecha de realización octubre 2017

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1.259 m
752 m
0
4,8
9,7
19,39 km

Vista 496 veces, descargada 9 veces

cerca de Lapoblación, Navarra (España)

Asfalto 0%
Pista 30%
Camino 50%
Sendero 20%

En esta ruta fuimos a disfrutar del hayedo en otoño, con sus cambios de color y los efectos de un día nublado el bosque de la Sierra de Cantabria nos brinda un paseo de lo más entretenido. No se aprecia mucha fauna salvaje por la zona, aunque vimos múltiples huellas de jabalí como realizamos la ruta en pleno domingo no pudimos ver ninguno, ni tampoco ningún ciervo. Mucha gente paseando por la zona y las jaurías de pobres perros maltratados que llevan los cazadores locales para divertirse matando animales aleja a la fauna silvestre, que no puede hacer otra cosa que temer a los salvajes locales y huir despavorida ante tal escalada de violencia que le propone el ser humano.

Para comenzar elegimos aparcar el coche al lado de la Iglesia de la Asunción en La Población, si tenéis ocasión de entrar no os la perdáis, es una maravilla del gótico final del siglo XV-XVI que merece la pena conocer. Fuimos ladeando el León Dormido por un camino que llegado a una antena se vuelve un sendero rodeado de carrascos y quejigos, que nos llevó al Puerto de La Aldea. Atravesamos la carretera y fuimos al antiguo puerto de La Aldea, cincelado a mano por donde antaño pasaban las carretas y las mulas de un lado a otro de la Sierra de Cantabria.

Aquí encontramos el Camino del Cascajo, pero no lo seguimos porque enseñar a la tropa Meano, así que bajamos a ver la Iglesia de Santa María, que también es una pasada. Tiene un bello soportal en el lateral de la nave que da al mediodía, donde se reuniría el Concejo para decidir sobre los aprovechamientos de sus términos hace muchos siglos. Buscamos infructuosamente la Fuente de Verbenosa y tomamos el camino del Cementerio, para retomar el Camino del Cascajo y faldear el lado sur de Peña Alta y Payo Redondo, una buena excursión es crestearlos, pero eso será la próxima.

Tras el Cerro de La Gallega fuimos dejando el bosque de carrascos y quejigos, poco a poco los robles fueron ganando en densidad y luego nos adentramos en el Hayedo de Cripán para disfrutar de su colorido y de las luces que se cuelan entre sus ramas iluminando los colores amarillos y cobres de sus hojas. Los robles también estaban con un bello color, el amarillo predominaba en tono fuerte, al colarse los rayos del sol entre las nubes los efectos son de gran belleza en estos bosques.

En el Alto del Avellanal decidimos rodearlo por el sur, el sendero está muy olvidado así que fue un poco difícil andar por la zona, pero nada imposible para el que le gusta caminar por cualquier tipo de terreno. Tras alcanzar el cruce de caminos tomamos rumbo al San Tirso por el sendero para ver la Ermita de San Tirso en sus entrañas. Es una vista bonita la que se tiene desde el San Tirso, un día despejado se puede ver Pirineos, el Moncayo, el San Lorenzo, La Peña Isasa, Sierra la Hez, Picos de Urbión, Cameros… vamos impresionante, otros días podéis tener niebla y no ver ni el Ebro, aunque la niebla suele quedarse siempre baja y lo que te envuelve son las nubes.

Tras disfrutar de las vistas nos volvimos por el sendero que nos lleva al cruce de caminos. En vez de continuar hacia el Puerto de Kripán nos fuimos hacia la Ermita de Okón, por el hayedo de La Escarolina en una bajada fácil pero pronunciada y disfrutando del bosque poco a poco nos acercamos a la ermita.

En la Ermita de Okón paramos a comer y la visitamos. Es bastante amplia, en contraste con las iglesias locales, parece que fue construida en el siglo XVI en el último suspiro del gótico pero tiene múltiples reformas posteriores. Esta zona es cómoda para parar a comer por sus múltiples mesas, tiene además una fuente pero como ya no llueve solo salía un chorrito de agua en forma de gotero que no nos atrevimos a beber.

Retomamos el Camino de San Tirso y nos fuimos hacia el este por la ladera de la montaña entre hayas y robles. El Hayedo de La Ergui también estaba bien bonito, en esta zona hay un acebo precioso que no pude localizar por ir despistado, en los meses de invierno conlos frutos rojos es más vistoso y llama mucho la atención. Así caminando sin prisa llegamos a la A-2126 junto a la divisoria con la Comunidad Foral de Navarra, cruzamos la carretera y caminamos por el camino de su otro lado, con el arroyo de Regajo de Roñes a la izquierda y recorriendo el Hayedo de La Mina en suave ascenso.

Al volver al Puerto de La Aldea tomamos el sendero y volvimos a las antenas del lado oeste del León Dormido para volver a La Población. Aquí acabamos nuestra ruta después de un día de andurreo por el bosque de la Sierra de Cantabria.

Espero que os guste
Alto Del Avellanal (1.154m)
Antiguo Puerto de La Aldea (992m)
Bernedo (703m)
Bonete de San Tirso (1.277m)
Cementerio de Meano (907m)
Cerro La Gallega (895m)
Ermita de Okón (754m)
Ermita de San Tirso (1.280m)
Fuente de Okón (745m)
Hayedo de Cripán (980m)
Hayedo de La Ergui (851m)
Hayedo de La Mina (860m)
Iglesia de Nuestra Señora de La Asunción (962m)
Iglesia de Santa María (886m)
Lapoblación (959m)
León Dormido (1.240m)
Payo Redondo (1.169m)
Peña Alta (1.244m)
San Tirso (1.324m)
Villafría (712m)

Comentarios

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