Tiempo  9 horas 55 minutos

Coordenadas 660

Fecha de subida 30 de abril de 2018

Fecha de realización abril 2018

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1.859 m
1.266 m
0
3,6
7,3
14,53 km

Vista 121 veces, descargada 4 veces

cerca de Montenegro de Cameros, Castilla y León (España)

Dificultosa pero emocionante marcha en tierras sorianas por los parajes de la famosa Laguna Negra y el collado que se encuentra justo encima de la misma.

Nuestro planteamiento inicial era distinto de la ruta que quedó grabada, ya que el objetivo era llegar hasta el Pico Urbión (2228 mts) desde el Caserío de Santa Inés con la particularidad de hacerlo sin pasar por la Laguna Negra sino recorriendo las crestas que rodean el arroyo que nace en la Laguna. Las dificultades sobrevenidas nos impidieron llevar a cabo nuestro plan. Por un lado la mala meteorología que nos acompañó durante casi toda la jornada y por otra parte la imposibilidad de vadear el Rio Revinuesa por la zona del Caserío para poder acceder a la cresta que lleva al paraje de Senda Mala (Mirador de la Laguna Negra). Podriamos haberlo hecho desde la zona del aparcamiento público, pero el personal allí presente nos persuadió de no hacerlo.

Como no queríamos desaprovechar el viaje realizado hasta aquí, cambiamos los objetivos, apurando todas las posibilidades que se nos presentaban pero sin correr riesgos innecesarios, lo cual nos sirvió como una pequeña prueba de resistencia e improvisación ante las dificultades sobrevenidas.

Por tanto el itinerario que aquí mostramos no pretende convertirse en una referencia a seguir si no es para experimentar subidones de adrenalina o aprender a agudizar el ingenio y la improvisación.

Advertir de partida como siempre hacemos, que se ha de acudir minimamente equipado sobre todo si se realiza este tipo de marcha en época invernal o a la entrada de la primavera. En nuestro caso añadimos al equipo habitual (calzado, botas, bastones, ropa de abrigo e hidrófuga, guantes y gorro), unos crampones, un par de raquetas y el piolet. Tampoco está de más llevar un paraguas ligero, y no dejárselo en el coche como hizo un servidor de ustedes.
El otro equipo que tampoco debe faltar es la instrumentación para situarse, orientarse y comprobar en todo momento la trayectoria que queda grabada, es decir GPS, o aplicación android que incluyan siempre mapa topográfico previamente memorizado y una simple brújula. Advertir en relación a los GPS que van incorporados en móviles y tablets, que su funcionamiento es variable, en nuestro caso nos ha dado mejor resultado cuando la marca del dispositivo era más o menos conocida. Conclusión: probar el aparato en rutas conocidas antes de lanzarse a la aventura.
Ninguno de los elementos enumerados ha de faltar, y en algunos casos habrá que prever recambios: calcetines, guantes (si no son impermeables), batería para el móvil. Aunque pueda parecer costoso, para quienes se animen a practicar senderismo, comprobarán lo pronto que se amortiza cualquier inversión que se haga.

El recorrido seguido lo detallamos en las diferentes etapas en que hemos desglosado el mismo.
De forma resumida podemos comentar que se inicia en el Caserío de Santa Inés (después solo se puede dejar el coche en el aparcamiento público situado a casi 2 km de la Laguna), desde allí subimos algunos metros por la carretera y tras pasar un puente sobre el Rio Revinuesa nos situamos paralelos al Arroyo de la Laguna Negra hasta que no pudimos continuar, con lo cual subimos a la cresta superior para llegar a la carretera que va al aparcamiento público (en realidad hubiera sido más práctico que desde el puente hubiéramos buscado un sendero que discurre por arriba para llevarnos igualmente a dicha carretera, pero no hubiéramos disfrutado de las vistas del Arroyo).
Desde la carretera llegamos al aparcamiento público y aprovechamos para tomar un caldo caliente en el chiringuito que hay allí. Mezclados cual bichos raros con los turistas de fin de semana, llegamos a la Laguna Negra andando (renunciamos a tomar el autobús habilitado) y en la Laguna aprovechamos para hacer alguna foto de recuerdo.
El siguiente tramo tiene como objetivo alcanzar la cornisa superior de la Laguna siguiendo un sendero empinado, tortuoso y no exento de riesgos. Dicho sendero está señalizado como GR 86.1 y requiere el uso ineludible de crampones y bastones en esta época (hace dos veranos mi sobrina con 15 años lo subió antes que yo).
Tras superar este tramo nos situamos en una planicie (Collado de Majada Rubia) y discurrimos paralelos al arroyo que viene de Laguna Helada caminando unos 500 metros para disfrutar del magnífico paisaje de agua, nieve y hielo, aprovechando también para tomar unas instantáneas.
Renunciamos a seguir ascendiendo hacia Urbión y regresamos a la Laguna Negra por el mismo itinerario que hicimos anteriormente.
Desde la laguna, planteamos una ruta circular que no pase por la aburrida carretera que nos podría conducir hasta Santa Inés, por lo que nos aventuramos campo a través por la falda del monte que tiene como cima el conocido como Risco Zurraquín. En mejores condiciones meteorológicas, lo más práctico es ascender al Risco desde la Laguna y desde allí descender por la cresta que baja hasta la carretera (3 km de distancia). La incertidumbre del panorama nos hizo renunciar a dicha opción y optamos por abrirnos camino por la falda del monte. Tras comprobar las grandes dificultades de un terreno muy irregular y selvático, decidimos ascender casi verticalmente buscando la cresta en la que adivinamos no existirían tantos obstáculos.
Tras ascender unos metros, enseguida encontramos zona de pinar transitable y completamente cubierta de nieve blanda, lo que nos obligó a descolgar las raquetas recién adquiridas y comenzar a experimentar algo de destreza en su uso, no sin dar de vez en cuando algún traspiés y comprobar la agradable temperatura del suelo.
Conseguimos llegar a la cresta a menos de 1 km del Zurraquín, pero ya no nos planteamos ninguna subida, que no estaba el horno para bollos. Tomamos camino descendente por la cresta mencionada no sin tener que rectificar varias veces por no mirar bien el GPS (moraleja, cuando no estás seguro de si vas bien, mira el aparato cada dos minutos). Vamos atravesando primero un bosque de pinos y a continuación un robledal hasta llegar a la carretera que sube a la Laguna.
Cruzamos la carretera y enseguida vemos un indicador de la GR 86.1. Con gran regocijo, tomamos dicha GR y en pocos minutos volvemos a enlazar nuevamente con la misma carretera que ya no dejaremos hasta llegar al punto del que partimos inicialmente.
La ruta se inicia en el caserio de Santa Ines. Se accede viniendo desde Vinuesa (carretera que va a Montenegro de Cameros) y a 8 kilometros se encuentra el desvío para coger la carretera que va a la Laguna Negra, y a unos 4,5 kilometros se llega a un conjunto de corrales y el caserio de Santa Ines. Dejamos aqui el coche ya que no esta permitido aparcar en toda la zona del parque de los Picos de Urbion y la Laguna Negra, salvo el aparcamiento habilitado al efecto a 2 km antes de llegar a la Laguna Negra. Nos pertrechamos convenientemente, incluyendo crampones y raquetas al equipo que habitualmente llevamos para las marchas de monta;a (no olvidarse de las polainas y un parauas ligero si hay amenaza de lluvia o nieve). Al otro lado de la carretera pasa el Rio Revinuesa que esta epoca de deshielo baja con bastante caudal y velocidad por las aguas del deshielo. Preguntamos a un ganadero si hay algun puente cercano al caserio y nos comenta que habia uno pero se lo llevo una riada. Esta circustancia nos trastoca los planes que ten'iamos de subir por la cresta que asciende por la izquierda, aunque tambien es cierto que podiamos haber retrocedido a pie 1 kilometro para pasar por la carretera que viene de la Laguna Negra. Optamos por buscar otro puente que se encuentra a medio kilometro yendo por la carretera que va a la Laguna.
El puente se encuentra a unos quinientos metros de los corrales donde dejamos el coche al poco de coger el primer desvio que parte de la carretera hacia la izquierda. Se trata de un coqueto puente de madera bajo el cual fluyen con fuerza las aguas provenientes de la zona mas alta de los Picos de Urbion. Nada mas cruzar el puente giramos 90 grados para discurrir cerca del Rio, por una zina arbolada y terreno algo escarpado. El objetivo es llegar a las proximidades del Arroyo de la Laguna Negra para sopesar las posibilidades de vadearlo.
Cuando avistamos el Arroyo, nos encontramos que el mismo discurre profundamente encajado en un barranco que en esta epoca del comienzo del deshielo mas que un arroyo se ha convertido en un torrente de agua que imposibilita poder cruzarlo, por lo que decidimos remontar el barranco por la zona de pinar cercana al barranco. Al principio el transito por el pinar no resulta excesivamente complicada, pero tras andar un kilometro, el progreso se complica debida a que la zona se ha convertido en una mara;a selvatica que nos dificulta en extremo la progresion, por lo que decidimos cambiar el rumbo y ascender por una empinada ladera en busca de terreno mas despejado de arbustos y que nos permita llegar hasta la cresta por donde pasa la carretera que se dirige al aparcamiento habilitado. Mientras ascendemos no empieza a caer la primera nevada de la jornada. Afortunadamente mas que copos, lo que nos cae son peque;as motas de hielo que no empapan la ropa. Conseguimos llegar a la zona superior con pinar ya despejado de maleza (esta prolifera mas en la proximidad del barranco debido a la acumulacion de humedad) y con ayuda del GPS, nos vamos acercando a la carretera que se dirige al aparcamiento publico y tras caminar un kilometro soportando los pequeños rigores climaticos, llegamos al aparcamiento.
Una vez en el aparcamiento, aprovechamos para tomar un caldo caliente en el chiringuito donde se concentra casi tanta gente como en la Laguna Negra. Como el dia seguia muy inestable, decidimos renunciar a subir a alguna de las crestas que hay en torno al fondo de valle donde nos encontramos. La posibilidades hubieran sido, por la izquierda la cresta de Senda Mala y el Mirador de la Laguna Negra, y por la derecha la cumbre de Risco Zurraquin. Según el personal del aparcamiento hubiera sido màs factible esta última. Desde nos encontramos contemplamos toda la zona alta invadida por las nubes, así que optamos por subir a ver la Laguna Negra y tantear la posibilidad de subir al la zona superior por encima de la pared oeste de la misma. En consecuencia nos ponemos en marcha para recorrer los casi dos kilometros de distancia entre el aparcamiento y la entrada al parque de la Laguna. Dicho recorrido se hace por la carretera asfaltada. Los turistas de fin de semana tienen a su disposición un autobus que hace el recorrido unas cuantas veces al dia. La subida por la carretera supone una ganancia de altura de 200 metros situandonos a casi 1750 metros en la entrada al parque. Aunque hay alguna pendiente algo empinada, el tramo resulta facil de realizar, por lo que en pocos minutos ya estamos en la Laguna Negra.
Una vez en la Laguna Negra aprovechamos para recorrer la pasarela de madera que se ha levantado en parte de la orilla de la misma. Al estar la laguna helada, el paisaje resulta francamente encantador incluyendo los farallones de granito situados en el lado oeste de la laguna, indicadores perfectos de que nos encontramos en una elevacion del zocalo de la meseta castellana (el pico de Urbion tambien es de granito). Siguiendo la pasarela de madera llegamos hasta un poste indicador de la GR 86.1, que indica el punto en que se puede ascender para llegar a la zona alta (encima de los farallones).
Con la referencia de los indicadores de la GR, iniciamos la ascensi'on por una senda cuya mejor referencia para seguirla son los postes y marcas indicadoras que en ocasiones resultan dificiles de localizar. La subida resulta peligrosa si no se va equipado con crampones ya que la nieve esta dura. Los bastones e incluso el piolet resultan de una gran utilidad para al menos aumentar la sensacion de seguridad. En el primer tramo de subida, cruzamos frente a una estupenda cascada que vierte las aguas procedentes del Collado de Majada Rubia y de la Laguna Helada situada mas arriba a 2000 metros . Dicha cascada a su vez origina el Arroyo de la Laguna Negra que a su vez desembocar;a en el Rio Revinuesa. El segundo tramo de la subida (en total supone superar 100 metros de desnivel), resulta el mas complicado por cuanto hay que unos escalones por los que discurre agua del deshielo y m'as arriba se ha de atravesar un paso por una ladera bastante empinada que si se toman las debidas precauciones mencionadas, puede cruzarse sin demasiados problemas (insistimos en la necesidad de los crampones y utiles de mano). Tras superar los dos escollos mencionados (ver las fotografias), enseguida lograremos llegar a la planicie superior que est'a coronada por un hermoso roquedal en el que se puede uno retratar para llevarse un recuerdo del lugar.
Una vez hemos llegado a la planicie, nos cruzamos con un grupo numeroso que nos advierten de las malas condiciones reinantes en la zona del pico Urbion, por lo que decidimos internarnos pero si plantearnos pasar de los 1900 metros de altura y con la vista puesta en el reloj para permanecer exclusivamente el tiempo imprescindible para contemplar el maravilloso paisaje nevado, destacando en particular los puntos en que aflora la corriente del agua que procede de la zona de Llanos de la Sierra. El collado se conforma como un gran embudo imbertido en cuyo v'etice superios se encuentra el sendero que conduce a la zona donde se situa Laguna Larga. Como se puede comprobar en las fotos nos encontramos en una zona donde facilmente nos vemos envueltos por las nuves y su correspondiente descarga, que afortunadamente no fue nunca excesivamente copiosa y la precipitacion estaba conformada por peque;as gotas de hielo que no calaban en la ropa. Trascurrido un tiempo prudencial y tras hacernos alguna foto, decidimos retornar hacia la Laguna Negra por el mismo itinerario que seguimos en la ida. El descenso tampoco estuvo exento de riesgos en los mismos tramos de la subida (ladera empinada y escalones del paso entre los bloques graniticos (la foto cuaeta es perfectamente ilustrativa). El ultimo tramo del descenso lo hacemos con precaucion pero con menos sensacion de peligro, volviendo a pasar junto a la cascada y disfrutando de maravillosas vistas de la Laguna vista desde arriba hasta llegar a la zona inferior en la que encontramos unos bloques gigantes con un peque;o resquicio en el que improvisaremos una parada para quitarnos los crampones y comer alguna fruta.
Desde la laguna, nos proponemos seguir un itinerario diferente excluyendo cualquier tramo de carretera salvo los tramos finales que nos lleven de nuevo al punto de partida. Para ello solo tenemos dos alternativas, o bien subir al Risco Zorraqu'in y bajar 3 kilometros por la cresta que conduce hasta la carretera o bien transitar por la falda de la monta;a que tenemos a nuestra izquierda (cuya cumbre es el risco mencionado). Al final como veremos la solucion fue intermedia. En un principio descartamos subir al Zorraquin dada la gran inestabilidad atmosferica, por lo que comenzamos a caminar por la falda del monte. Al prncipio resultaba c'omodo transitar por zona de pinar, pero enseguida nos vamos topando con areas salpicadas de bloques de granito desprendido y con el gran agravante de estar completamente invadidas por vegetaci'on arbustiva que nos complican sobremanera la marcha. Ante este panorama, tomamos la misma determinacion que ya hicimos anteriormente cuando nos ocurrio algo similar en la zona del barranco del Arroyo de la Laguna Negra, es decir, realizar una ganacia de altura lo antes posible para al menos poder encontrar terreno despejado de arbustos. Al poco de subir nos encontramos con laderas de pinar totalmente cubiertas de nieve y con una respetable pendiente, pero eso si, libres de la mara;a de vegetacion selvatica que hab'ia en la zona inferior. Vemos pues la ocasi'on perfectamente para estrenar nuestras raquetas de nieve recien adquiridas y coger destreza en su uso. El resultado fue francamente positivo, sin las raquetas no hubieramos podido proseguir. Tras mas de un amago de caida por la falta de costumbre, vamos remontando una ladera que a ratos se nos hace interminable hasta que por fin llegamos a la cresta e incluso nos desviamos unos metros como si remontaramos la misma cresta. Tras comprobar con el GPS nuestra ubicacion, resctificamos el rumbo y trazamos nuestro objetivo de seguir la cresta hasta alcanzar la carretera.
Una vez rectificado la dirección de la marcha, solo nos queda armarnos de paciencia para recorrer la cresta nevada, en la que en ocasiones, nos daba la impresión de pisar sitios con más de un metro de espesor. El primer tramo de descenso es de pinar, sin ninguna complicación que la de recolocarse alguna raqueta mal ajustada, rectificar el rumbo por no consultar adecuadamente el GPS y soportar ramalazos del temporal que de vez en cuando nos sacudía (ver foto). Al igual de lo que dijimos con los crampones para nieve dura, hacemos lo propio con las raquetas respecto a la nieve blanda, ya que hay áreas que sin raquetas resultarían imposibles de cruzar.
De la zona de pinar, pasamos al bosque de hayas que al menos resulta menos monótono que el anterior de pinar. En particular y de forma casi mágica, nos tomamos con un ejemplar solitario de tejo mas que centenario (en Urbasa ya nos tocó ver uno aún mas grande). Acompañamos foto del de aquí. Con paciencia seguimos descendiendo y rebajando desnivel hasta que por fin avistamos la carretera que sube a la Laguna no sin seguir soportando las rafagas de aire y gotas de hielo que ya nos iran acompa;ando hasta que finalicemos la ruta.
Otra buena sorpresa que nos deparó el descenso fue que tras cruzar la carretera para seguir el track que traíamos dibujado de casa, nos topamos con un indicador de GR (ver foto 1), lo cual siempre presagia buenas travesias, y en efecto, atravesamos una zona de robledal sin nieve, llana y verde aparte de la tranquilidad que trasmitía y la sensaciónn de que lo que nos queda de camino va a ser un camino de rosas.
Por fin salimos del robledal por el que discurría la GR 86.1 y nos situamos de nuevo en la carretera asfaltada, con lo cual calculamos que solo nos queda un km para llegar a coche. Antes tendremos que pasar por zonas verdes, arroyos y granitos gigantes, todo ello amenizado por continuas descargas de motas de hielo (ver foto 2), hasta llegar de nuevo al puente de madera que cruzamos al inicio de la marcha. Desde el puente solo queda hacer el mismo recorrido que a la ida (recta de 500 metros) con lo cual damos por terminada la marcha con éxito a pesar de no haber podido llevar a cabo los planteamientos que hicimos antes de llegar a la zona.

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