• Foto de LIENCRES - FARO DE CABO MAYOR (CANTABRIA)
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Tiempo  7 horas 24 minutos

Coordenadas 3316

Fecha de subida 5 de enero de 2013

Fecha de realización enero 2013

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
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70 m
-5 m
0
5,2
10
20,72 km

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cerca de Liencres, Cantabria (España)

Esta ruta la hemos realizado el día 4 de enero de 2013 y también fue realizada, en gran parte del recorrido y en sentido inverso, por grupo de senderismo SERMAR el 30 de junio de 2012.
En esta ocasión nos hemos desplazado hasta LIENCRES en nuestro vehículo particular y hemos aparcado enfrente del bar Eloy y del restaurante Ontañón que se encuentran en Barrio Salas 95, en el centro de la localidad.
Hemos comenzado aquí nuestro caminar en dirección a Barrio la Iglesia y nada más pasar la Iglesia hemos girado a la izquierda por Barrio Cotarejo. Tras llegar a una bifurcación en la que nos encontramos una puerta de garaje azul tomamos la calle de la izquierda y en la siguiente ya en campo abierto la de la derecha. Continuamos siguiendo la carretera hasta llegar a Barrio Portio y alcanzar la playa. La ensenada (playa) de Portio es el resultado de un proceso de erosión marina. Las dos puntas de la ensenada corresponden al murallón ocre de caliza cenomaniense (90 millones de años) que tras los Urros que luego veremos, constituía la seguda línea de costa. Al fondo de la ensenada están los grises estratos de margas, que hablan de las distintas condiciones estructurales y climáticas que a lo largo de millones de años dieron lugar a estos sedimentos.
Tras admirar esta pequeña playa o ensenada comenzamos a subir por la ladera que da hacia el mar con el fin de ver la maravilla que representan las Agujas y los Urros. Cuando se alcanza el alto del murallón se pueden contemplar unas agujas que son los restos de una segunda línea de costa formada por estratos sedimentarios (90 millones de años) de procedencia continental en caliza muy resistente. Las margas arcillosas que las unían fueron fácilmente erosionadas por el oleaje. La hilera de islotes en segundo plano (Urros en toponimia local) es el resto de la segunda línea de costa, en caliza procedente de grandes espesores de arrecifes que en el Aptiense (hace más de 100 millones de años) se formaron por acumulación, en el fondo de un mar cálido y poco profundo, a partir de las conchas de organismo marinos.
Continuamos nuestra marcha hacia la derecha y a unos cien metros observamos un embudo (como si de un pozo se tratara) realizado por el oleaje que ha penetrado bajo el murallón desmenuzando y expulsando las margas en un ataque que inicia un nuevo proceso erosivo.
La parada aquí ha sido prolongada pero ha merecido la pena. Seguimos hacia delante, hacia el Barrio la Arnía. Pasamos por detrás de unas construcciones que se han metido casi en el mar. Tenemos que pasar por un caminillo estrecho entre los muros y el paredón que cae hacia el mar. Y aquí comienza otro espectáculo, se comienzan a vislumbrar los imponentes “farallones” que constituían estratos calizos sedimentados en el mar hace 90 millones de años, levantados casi hasta la vertical por el empuje del continente contra la placa tectónica del Cantábrico que penetra bajo el litoral. Al final hay otra playa o ensenada.
Pasamos el citado Barrio de la Arnía y seguimos por otro caminillo bordeando la pared que se prolonga hacia el mar, a mitad del camino han tenido que habilitar un trozo de una finca porque un desprendimiento ha cortado el camino. Siguiendo hacia delante llegamos a la Cala de Covachos, antiguo valle fluvial por el que discurría el actual riachuelo que se despeña a nuestros pies. De aquel valle solo queda la pequeña ladera verde que aún se ve en la isla del Castro. Las olas rodean la isla chocando entre sí y depositando la arena que forma la playa y el tómbolo que une la isla a tierra en bajamar.
Continuamos ascendiendo a la parte superior del acantilado, para después bajar a la hermosa y cuidada playa de San Juan de la Canal. Esta playa debe su nombre a la canal por la que desemboca el arroyo Otero. La desembocadura de la canal fue en su día resguardo de embarcaciones y un caladero para la pesca de la Angula, que actualmente se está tratando de recuperar. Tenemos que seguir por la zona verde que hay junto a la playa y adentrarnos por la canal para salvar el arroyo Otero por un puente de madera.
Una vez hemos pasado el puente giramos a la izquierda y comenzamos a subir por la llamada Costa Quebrada, zona catalogada como Punto de Interés Geológico y Lugar de Interés Comunitario. Llegamos a la explanada de Rostrío en el aparcamiento de la ermita de la Virgen del Mar. La ermita de la Virgen del Mar se sitúa en una isla que se une en bajamar mediante una lengua de arena, convirtiéndose entonces en un tómbolo. Se trata de una ermita del siglo XII donde se custodia la imagen de la Virgen del Mar, que es la patrona de Santander. La isla cuenta con una pequeña pasarela que la une a tierra. Aprovechamos para refrescarnos en el bar que hay junto al aparcamiento
Continuamos nuestro camino por el carril bici que discurre por detrás del cementerio de Ciriego y junto a un parque en el que se intenta crear un encinar cantábrico; hasta salir a una carretera que se dirige hacia el Barrio de Foramontanos. Pero nosotros giramos a nuestra izquierda atravesando el tercero de los praos en busca del mar. Alcanzado el mar continuamos por nuestra derecha y seguimos bordeando la costa, atravesamos de nuevo otro prao en este ocasión con portillos a la entrada y a la salida y tras bordear una finca, comenzamos la bajada hacia la población y la playa de La Maruca.
Antes de llegar hay que atravesar la ría de San Pedro del Mar. Para ello pasamos por un puente sobre la ría y junto a un molino que aprovechaba las subidas y bajadas de las mareas para mover sus ruedas hidráulicas y activar así sus muelas. Hoy es un criadero de marisco. Subimos por la carretera asfaltada y llegamos al promontorio donde se encuentran las ruínas de la Batería de San Pedro del Mar, para después descender hacia la playa. La Maruca es una ensenada en la desembocadura de la ría de San Pedro del Mar, antiguamente la ensenada era un puerto natural para pequeñas embarcaciones de pesca. Ahora sirve de refugio a embarcaciones de recreo. La entrada a la ensenada tiene un monumento al pescador. Aquí en La Maruca, ahora sí, paramos a reponer fuerzas.
Continuamos, como siempre en dirección al Faro de Santander por la línea de la costa, encontramos bellos cortados en los que el agua del mar se mete entre las rocas. Llegamos a una fábrica y continuamos avanzando por la costa hasta alcanzar el Panteón del inglés que es un panteón neo-gótico, mandado construir por el telegrafista y autor teatral José Jackson Veyán en memoria de su amigo inglés, William Rowland, que murió en este lugar tras caer del caballo cuando ambos cabalgaban juntos.
Y ojo, ¡peligro! siguiendo el camino llegamos al campo de tiro de El Cueto, en activo, hay cantidad de cartuchos usados en el lugar. Lógicamente si están disparando se oyen los tiros, pero hay que andar con ojo. El lugar está señalizado.
Junto al campo de tiro se encuentra el campo de fútbol “La Telegrafía” donde juega el Club Atlético España de Cueto fundado en 1928.
Siguiendo bordeando la costa llegamos al Puente del Diablo, uno de los monumentos naturales más emblemáticos de Santander, que ya no existe. La erosión marina ha acabado con la más bella formación rocosa horadada por el mar. Ahora hay que rodear con cuidado la zona que se ha desplomado. Era un punto catalogado de interés geomorfológico, en pleno acantilado de la bahía, en Cabo Menor. Es uno de los lugares de encuentro de pescadores y uno de los sitios más visitados de la ciudad por su singularidad paisajística. Aquí la senda empieza a descender en un descenso y a continuación en un ascenso de unos 50 mts en un corto espacio de terreno. Teniendo en cuenta que ya llevamos unos 20 kms en nuestros pies y varias horas caminando, el ascenso puede parecernos un pequeño Tourmalet.
Por fin llegamos al faro de Cabo Mayor o faro de Bella Vista y para celebrarlo decidimos tomarnos un café en el bar Faro de Cabo Mayor y descansar un rato sentados en su terraza observando el mar y el camino por el que hemos venido.
Después de descansar nos ponemos de nuevo en marcha y caminamos otro km y medio bajando por la avenida del Faro, junto al campo de golf de Mataleñas, hasta llegar primero a la avenida Dr. Diego Madrazo y enseguida a la calle Arsenio Odriozola, donde está la parada del autobús nº 1 de la empresa de transportes urbanos de Santander “TUS” y nos hemos subido al autobús, nos bajamos en la parada de la plaza del Ayuntamiento de Santander. En esta misma parada, esperamos un rato hasta que llegó el autobús S-8 que nos llevó directamente a Liencres, justo al lugar donde habíamos dejado nuestro coche por la mañana. Para ir de Santander a Liencres se pueden coger también el S-7 o el S-9. Estos autobuses que hacen el recorrido interurbano de la zona de Santander son de la empresa Alsa-City.

2 comentarios

  • Miguelophone 09-mar-2014

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Preciosa senda que bordea toda la vertiente, dejando el mar a mano izquierda. Apenas esta indicada pero es fácil de seguir por intuición, el entorno y el paisaje no puede ser mejor, se respira mar!!!

  • saulgutz 12-may-2019

    Muy detallada. Muchas gracias por la información.

Si quieres, puedes o esta ruta