Tiempo  una hora 44 minutos

Coordenadas 464

Fecha de subida 4 de junio de 2014

Fecha de realización mayo 2014

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
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950 m
868 m
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1,2
2,4
4,83 km

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cerca de Monachil, Andalucía (España)

Breve pero selecta incursión en este edén calizo del Parque Nacional de Sierra Nevada donde sentir la verticalidad de un increíble desfiladero labrado por la fuerza del Río Monachil que convenientemente adaptado por la mano del hombre nos regala todo un espectáculo de sendero para disfrutar y percibir con todos los sentidos. Lástima que la masificación de las visitas a este impresionante paraje desvirtúe un poco el halo de singularidad que posee pero lógicamente hay maravillas que nadie se quiere perder. Convivamos pues con ello y quedémonos con las imágenes y emociones que nos brinda esta ruta tan especial.
Iniciamos esta ruta en la carretera GR-410 también conocida como la Carretera del Purche, que une el municipio de Monachil con la Carretera de Sierra Nevada (A-395). Justo al salir del pueblo, a unos 600 metros y tras dar unas primeras curvas cerradas nos encontraremos el amplio aparcamiento de la Era de los Portachuelos, habilitado para dar abasto a la gran cantidad de visitantes que acuden a este singular paraje natural. Bajando por la carretera tomamos el carril que nos sale a la izquierda y que desciende entre olivares, huertas y casas de campo, apareciendo en el margen derecho de la pista la Acequia de la Solana, ala que acompañamos pasando junto a un restaurante y aparcamiento (buena opción para estacionar y quitarse este primer tramo perfectamente prescindible) tras el cual veremos un panel indicativo de madera que es un cruce de caminos. Nosotros optamos por dirigirnos en primer lugar a los Cahorros Bajos tomando el sendero a la derecha que sigue junto a la acequia y que nos sumerge en un auténtico vergel de vegetación ribereña mientras que ya podemos contemplar al fondo entre la espesura un salto de agua que se desploma de unos cortados que tenemos frente a nosotros. Aquí ya podemos contemplar tajos de vértigo en los que con toda seguridad veremos escaladores desafiando estas paredes que nos regala esta abrupta ladera de El Castillejo, montaña matriz de esta maravilla natural. Seguimos la acequia hasta que el sendero nos desciende al Río Monachil que cruzamos con un primer puente colgante que nos sirve de aperitivo para lo que cruzaremos más adelante. Remontamos río arriba pasando junto a una pequeña cueva disfrutando de la fuerza con la que baja un río Monachil con bastante plenitud puesto que estamos en pleno deshielo de Sierra Nevada. Ver el caudal crecido del río surcando entre grandes rocas y la angostura del paraje que hace de caja de resonancia es una auténtica gozada. Pasamos por un segundo puente colgante tras el que llegamos a una vereda más marcada junto a unas ruinas de una pequeña edificación conocida como La Casilla. Seguimos la vereda hacia la derecha para seguir el curso arriba de las aguas e inmediatamente llegamos al panel que nos avisa de la inminencia del famoso puente colgante que es el buque insignia y el símbolo de este paraje natural. Este vertiginoso y excitante puente tiene 63 metros de longitud construido hace más de 90 años y que fue reforzado en 1970, permitiendo el acceso a la zona más angosta y vertical de este cañón. Las verdad es que impone mirar hacia abajo mientras se dan pasos “cimbreantes” en este puente, pero permite una sensación de flotación sobre el abismo muy placentera, aumentada aún más si cabe con la cascada que nos brinda el río Monachil junto a esta pasarela. Una verdadera delicia.
Al finalizar el puente nos encontramos en pleno desfiladero delos Cahorros Altos donde un estrecho camino cementado nos permite progresar bajo infinidad de vías de escalada atravesando este angosto barranco de pura roca caliza donde la verticalidad se siente sobre nosotros en toda su grandeza. Ahora entendemos de el nombre de este lugar puesto que el término "Cahorros" en el argot granadino significa "caminos empinados y escabrosos en las
laderas de los cerros". El avance junto al río hay que hacerlo de forma bastante cuidadosa puesto que no hay ningún tipo de baranda ni protección, habiendo pasos en los que hay que echar mano de las argollas que están ancladas en la roca para poder sortear los salientes de esta inmensa pared, incluso obligándonos a avanzar a gatas. Una vez sorteado esta estrecho donde la anchura puede ser en torno a unos 5-6 metros, el desfiladero se abre y entre vegetación ribereña y siguiendo este sendero cementado llegamos a la Cueva o Túnel de las Palomas, pasadizo natural formado por el desprendimiento y acumulación caprichosa de enormes rocas formando este paso natural que permite el curso del río Monachil y el nuestro en perfecta convivencia sin dificultades salvo la propia de la relativa oscuridad del túnel. Una vez que salimos de esta cueva avanzamos un poco más para poder contemplar las agujas y atalayas calcáreas que sobre nosotros nos rodean por doquier, abriéndose progresivamente ahora el barranco por lo que nos damos la vuelta un poco antes de llegar a Las Azuelas y desandamos de nuevo el trayecto recorrido disfrutando con otra perspectiva esta impresionante garganta. Tras cruzar de nuevo el Puente Colgante seguimos la Vereda de los Renegrales en un tramo bastante aéreo que convenientemente asegurada con una baranda de madera nos va a permitir observar desde arriba el transcurso del Monachil por los Cahorros Bajos mientras que nos conduce cómodamente a las Eras de los Renegrales, habilitadas como mirador y que nos regalan una perspectiva espectacular de todos Los Cahorros, el Valle del Monachil y la cara norte del Castillejo. Desde este lugar ya leamos la espalda a toda esta maravilla natural y descendemos de las Eras de los Renegrales por la serpenteante y erosionada vereda a través de los escalones que le dan sostén hasta llegar al panel de la bifurcación donde inicialmente nos desviamos hacia los Cahorros Bajos. Solo nos queda seguir la pista que tomamos al inicio que nos conducirá en ascenso hacia el oeste hasta llegar a los vehículos.

5 comentarios

  • Pelospino 25-jun-2014

    buen comentario y descripción como siempre

  • Foto de dinopolo

    dinopolo 13-may-2016

    Hola PJ , con un niño de 4 años , que me recomiendas subir por los cahorros altos y volver por los bajos o al reves??, gracias

  • Foto de PJCastro

    PJCastro 17-may-2016

    Hola. Realmente da igual aunque a mí personalmente me gusta entrar por los Cahorros Bajos y volver por el mirador. Lo que sí debes tener cuidado es con el niño de 4 añosen el puente colgante largo y también en el paso que hay tras el puente colgante ya que es estrecho y aunque la caída no es muy grande no es apto para ir niños pequeños aunque llevándolos de la mano no hay problema.

  • Foto de dinopolo

    dinopolo 17-may-2016

    Hola, el sabado hice la ruta y muy bien, la empece por abajo y luego acabe por arriba, muy chula y el niño lo ando todo aunque acabo un poco cansado, apta para todas lad edades lo que por la parte de artiba evitar las horas de mas sol.

  • ajto 25-sep-2017

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Buena ruta para hacer fotos pero no para hacer senderismo. Senderismo es andar y no ir haciendo juegos de equilibrio.
    Una vez que llegas al rio, la travesía se antoja complicada para personas poco ágiles y peligrosa para ir con niños pequeños. Hay puntos donde es obligatorio pasar a gatas siempre y cuando no prefieras mojarte los pies e ir por él. En otras, hay asideros incrustados en la roca que facilita el paso, pero ten cuidado.
    La estrechez del camino en varios puntos no la hace atractiva cuando hay demasiada gente porque pasar o dejar pasar se convierte en una tarea complicada.
    En resumen, bonito paisaje, camino tortuoso

Si quieres, puedes o esta ruta