Tiempo  4 horas 30 minutos

Coordenadas 697

Fecha de subida 9 de abril de 2016

Fecha de realización abril 2016

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
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916 m
770 m
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7,4
14,71 km

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cerca de El Vellón, Madrid (España)

Tiempo en movimiento: 3 horas 50 minutos.
Tiempo total: 4 horas 30 minutos.
Desnivel acumulado de subida: 237 metros.

El recorrido comienza en el pueblo de El Vellón del que salimos por un camino salpicado por dehesas y encinas para llegar a la zona parcialmente quemada de los Quebraones. Posteriormente vemos algunos acueductos del Canal de Isabel II hasta llegar a la Atalaya de El Vellón, desde donde regresaremos de nuevo por dehesas al punto de origen.

La ruta no tiene apenas desnivel y los caminos son fáciles, conviene no realizarla en verano por la ausencia de sombras. A pesar de no ser una zona muy visitada por los senderistas he de reconocer que me ha impresionado gratamente su recorrido. Nos permite conocer otros paisajes que, aunque no sean montaña pura sí son muy atractivos. La única pega es que el silencio se ve roto en ocasiones por el ruido de los aviones y por la cercanía de la carretera en algún tramo.

Comenzamos en el pueblo de El Vellón, cuyo nombre distintos autores coinciden en que se remonta a su antigua vinculación a Talamanca de la que era arrabal. Durante la Edad Media este barrio debió especializarse en la preparación y tratamiento de lanas y tejidos ya que alojaba grandes secaderos del vellón de la lana de las ovejas tras ser esquiladas por los pastores.

Poco antes de salir del pueblo vemos una Picota que fue construida en el siglo XVI. En ella aparece una inscripción que dice “Esta obra mando hacer el honrado Pedro de Frías que Dios haya en el año de 1552”. Se cree que en ella eran expuestos los reos para su castigo y escarnio.

Salimos por el camino de la Dehesa del Romero que estará salpicado continuamente por dehesas cuyas parcelas vivieron tiempos mejores ya que actualmente el ganado está ausente.

Abandonamos las dehesas para torcer a la derecha y seguir el curso del arroyo del Monte que, aunque seco en esta época, discurre por la zona de la Solana de los Sisones y las más conocidas de la Cueva de la Mora y los Quebraones.

La cueva de la Mora está en una ladera de un terreno pedregoso e irregular y cuenta con un estrecho acceso que nosotros no pudimos localizar.

El paraje de los Quebraones es uno de los que mayor orgullo reportan a los lugareños ya que ofrece un pintoresco paraje de quebraduras de piedras aisladas del resto, que a muy poca distancia entre sí se elevan sobre el terreno a gran altitud. Se dice que esta formación debe su nombre y existencia a un corrimiento de tierras que provocó el hundimiento de una porción de terreno.

Parte de esta zona está recuperándose de un incendio ocurrido en julio de 2.012 que afectó a una superficie de 200 a 300 hectáreas y al parecer fue producido por una quema de rastrojos.

Continuamos hasta llegar a una carretera perteneciente al Canal de Isabel II y que recorreremos durante 3 kilómetros. Al igual que en otros pueblos vecinos, a partir de la segunda mitad del siglo XIX las obras del Canal de Isabel II vienen a trastocar la vida del municipio, incidiendo tanto en la población como en su paisaje. Podremos ver varios acueductos de los catorce que están dentro del municipio, forman parte de las obras del Canal del Atazar, el Canal Bajo y el Canal de la Parra y todos ellos pertenecen al Canal de Isabel II. En esta zona encontramos a un lugareño recogiendo espárragos y nos comenta que los arbustos quemados en la zona de los Quebraones los llaman aquí chaparros, que son parecidos a las encinas que nos encontramos en las dehesas pero con un porte más pequeño.

Cruzamos la M-122 y vemos varias edificaciones en desuso pertenecientes al Canal de Isabel II. Pocos metros después abandonamos la carretera, que ya no encontraremos más en nuestro recorrido, y comenzamos la subida a la Atalaya árabe de El Vellón.
La subida es corta y no se hace pesada, pudiendo ir viendo poco a poco la Atalaya conforme nos vamos acercando a la cumbre.

La Atalaya de El Vellón fue construida por Abderramán III durante el S.X. Las atalayas, cuyo nombre procede del árabe y que significa pequeña torre, eran utilizadas como torres de vigía desde las que se controlaba el paso a las vías de comunicación y valles habitados en época islámica. Las atalayas son conocidas también como "torres-vigía" y "telégrafos ópticos" puesto que se realizaron en zonas estratégicas de tal modo que desde cualquiera de ellas se divisara la que la antecede y la que la sigue. Así podían enviar señales de unas villas a otras asegurando la protección total de sus reinos.

Se piensa que la atalaya de El Vellón enlazaba directamente con la existente en Talamanca del Jarama (río que debe su nombre al vocablo bereber “xarama”, río de nadie o de la frontera). Fue declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento en 1983 y actualmente es utilizada como torre de vigilancia por los servicios forestales.

Después de recrearnos un rato observando el paisaje que podemos contemplar desde lo alto entenderemos el porqué de su construcción en este lugar estratégico. Desde arriba veremos una senda a la que accederemos por una fácil bajada y que seguiremos hasta que al final encontremos una gran fuente con varios pilones actualmente totalmente secos.

Seguimos el camino que nos conducirá de nuevo por dehesas sin ganado hasta El Vellón. En este último tramo se hace patente el material calizo que nos encontramos, de hecho esta zona se llama Caleriza de la Torre y Caleriza del Villar.

Ya en el pueblo de El Vellón podemos contemplar la Plaza Mayor donde se encuentran el Ayuntamiento y la Iglesia Parroquial de la Asunción, de cuyo edificio original del siglo XV y XVI se conservan la capilla Mayor, las portadas y la sacristía ya que gran parte del edificio se deterioró tras un incendio que tuvo lugar en el S.XVIII.

De este modo finaliza una cómoda ruta que al menos hoy ha sido transitada por pocos senderistas y algún ciclista.

Atalaya de El Vellón.

“La atalaya de El Vellón es una de las atalayas defensivas árabes de la Sierra de Madrid. Con el nombre de atalayas se hace referencia a un conjunto de torres que controlaban el paso a las vías de comunicación y valles habitados en época islámica.

El conjunto de atalayas de la Sierra de Madrid forma parte de un sistema defensivo y organizador de un territorio determinado que conocemos por las fuentes como Marca media del Al-Andalus, y que durante el emirato y califato cordobés constituyó la frontera entre árabes y cristianos. No en vano, el término Jarama deriva de un vocablo bereber que significa río de frontera o de nadie. Estas atalayas fueron construidas entre los siglos IX, durante el emirato de Muhamed I de Córdoba, y X, en la época de Abd al-Rahman III.

El grupo de atalayas de la Sierra Norte de Madrid se agrupa sobre los pasos naturales entre Somosierra y Guadarrama controlando el acceso a Torrelaguna, Talamanca del Jarama y el Alto Valle del Manzanares en torno al paso de los Puertos de Navacerrada, Fuenfría y Alto de León, es decir, controlando los tres pasos del Sistema Central: la calzada romana de Talamanca del Jarama, la calzada del Puerto de Fuenfría, que aún hoy une Cercedilla y Segovia, y el paso a través de Somosierra, que según algunos autores, pudo ser utilizado por Tariq en el proceso de conquista del año 711.

Existe una línea más al sur formada por un grupo del que aún se mantienen las atalayas de Torrelodones y de Hoyo de Manzanares. La segunda línea se sitúa algo más al norte formando el grupo que mejor se ha conservado y lo constituyen las atalayas de El Berrueco, Arrebatacapas, Venturada y El Vellón, completadas por la desaparecida de El Molar.”

La cueva de la Mora.

“Esta cueva está asociada a una interesante leyenda en la que se asegura que en aquella oquedad habitaba una hermosa mora que salía todas las mañanas a peinarse sus dorados cabellos con un peine de oro, sentándose en el "Balcón de la Mora"; un buen día pasó por allí un pastor y tras saludar a la hermosa mujer, esta le preguntó ¿qué te gusta más el peine o la peinadora?, el pastor contestó que el peine, y la mora indignada se metió en su cueva jurando que nunca más la volverían a ver. Y así desde entonces nunca más se la ha visto.”

6 comentarios

  • Foto de zafiro67

    zafiro67 16-abr-2017

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Hola.
    Me pareció una ruta agradable y nada dura, la zona de los Quebraones es lo que más me gustó. Las vistas desde la atalaya están bien. Aunque no es una zona muy transitada está bien seguir conociendo distintos paisajes a las que estamos habituados.
    Saludos, Zafiro67.

  • Foto de Rocaviva

    Rocaviva 16-abr-2017

    Hola Zafiro67.
    Gracias por tus comentarios y valoración. Es cierto que no es una zona con muchos senderistas, pero también tiene su encanto. El Arroyo del Monte, donde está situado los Quebraones, es de largo lo más bonito de la marcha, además por supuesto de la Atalaya.
    Saludos, Rocaviva.

  • VickyF 30-mar-2018

    He realizado esta ruta  verificado  ver detalle

    Estupenda ruta. Muchas gracias por compartirla

  • Foto de Rocaviva

    Rocaviva 09-abr-2018

    Hola Vickyf.
    Me alegro que te haya gustado esta ruta por una zona no muy transitada por senderistas pero que también tiene su encanto.
    Gracias por la valoración y comentarios.
    Saludos, Rocaviva.

  • casa22 11-mar-2019

    Buen complemento entre la atalaya y la zona de los Quebraones.

  • Foto de Rocaviva

    Rocaviva 11-mar-2019

    Hola Casa22.
    Lo más bonito es los Quebraones, a ver si se recupera del incendio de hace unos años
    Saludos.

Si quieres, puedes o esta ruta