Tiempo  7 horas 24 minutos

Coordenadas 1474

Fecha de subida 13 de diciembre de 2013

Fecha de realización diciembre 2013

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1.759 m
1.064 m
0
3,7
7,4
14,89 km

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cerca de Gamonedo, Asturias (España)

No pensaba colgar ésta ruta por haber cometido un error garrafal, y es (mal aconsejado), no haber llevado piolet y crampones, y correr riesgos absolutamente innecesarios. No olvidaré que en Picos, en invierno, hay que llevarlos siempre y ponérselos a tiempo (sabiendo utilizarlos), y así no pasarlas canutas o tener que dar media vuelta.
La ruta parte del fin de la pista que sale justo antes de llegar al lago Enol viniendo desde Covadonga (AS -262). Hay que estar “al loro” porque en festivos y “temporada alta” no nos dejaran pasar desde el Santuario, a no ser que llevemos un pase (se puede conseguir reservando en algún refugio o si os alojáis en algún hotel de las cercanías ya que suelen tenerlos). La pista es de tierra pero está bien y se puede pasar con el coche sin necesidad de 4x4; al final hay una pequeña rotonda y unos contenedores dónde podemos aparcar.
La ruta se corresponde con el PR-PNPE-5 y creo que está bien señalizada, aunque en mi caso, debido a la gran cantidad de nieve prácticamente no se veía ningún poste, “jito”, ni marca.
El camino nace por tanto del “aparcamiento” de Pandecarmen, y nos lleva hasta el refugio de Vegarredonda, desde dónde iniciaremos el ascenso hasta el Mirador de Ordiales (1751 m).
Comenzamos la ascensión hasta llegar al Pozo del Alemán -llamado así en honor a Roberto Frassinelli y Burnitz (Ludwisburg 1811 — Corao 1887), gran amante de los Picos de Europa, personaje “renacentista” y con una vida muy interesante que os recomiendo investigar- y tras pasar el puente sobre el río Pomperi continuamos por la Vega de la Piedra (si váis ya os daréis cuenta porque se llama así) hasta Vega Canraso, con unas cabañas de pastores, y desde dónde ya vemos el Collado Gamonal hacia el que nos dirigimos, en mi caso siguiendo las huellas claramente marcadas sobre la nieve. Desde aquí vemos el refugio de Vegarredonda, situado en un circo más que precioso, y al que llegamos dando un pequeño rodeo. Hay una fuente con un agua estupenda donde podremos reponer fuerzas e iniciar la subida hasta el mirador.
Al salir del refugio tenemos una bifurcación, que en dirección NO nos lleva hacia el Jou Santo, y en dirección NE hacia el canal de Cueñe Cerrada, donde el supuesto camino ya se empina de verdad. A partir de la cota de 1600 m la nieve ya estaba helada, aunque afortunadamente desde aquí hay pocas zonas umbrías y la capa era muy fina, y dada la pendiente lateral existente se hace imprescindible el uso de crampones y piolet.
Llegamos por fin hasta el refugio del antiguo Icona, para mi sorpresa bastante limpio, y por supuesto abierto, aunque con un metro de nieve en la puerta. Aquí ya repuse fuerzas de verdad, dando buena cuenta de los consabidas viandas que llevamos en la montaña; en mi caso, y para mayor disfrute del momento, llegaron 4 montañeros asturianos con los que como es habitual compartí mesa y mantel, aunque en honor a la verdad, yo me zampé su comida que era más abundante que la mía, sin contar un par de tazas de café calentito que estoy seguro es el más rico jamás elaborado y bebido.
Aquí dejé la mochila y en un par de pasos empecé a subir al mirador de Ordiales, al que antes de llegar y a nuestra derecha hay una enorme y profunda sima que en días de niebla es muy peligrosa, ¡ojo pues!.
Y entonces llegas al Mirador de Ordiales, acostumbrado desde hace horas a vistas y muy bellas… y ves, de repente...otra cosa…el Valle de Angón, La Ponga, Redes…las Ubiñas…todo blanco… es difícil describir la sensación apabullante que te desasosiega cuándo de repente se abre la cordillera y te regala un paisaje que a más de uno/a le pondrá el corazón en la boca y le hará venir a la cabeza todo tipo de sensaciones y recuerdos, algunos de éstos deseados, y otros, a lo mejor no tanto; una amiga me decía que es como si la montaña te diera una bofetada, y sí es cierto que te puedes tambalear, y habrá que tener cuidado porque la caída es tremenda.
Aquí tiene la suerte estar enterrado desde 1949 Pedro Pidal y Bernaldo de Quirós (1870-1941), marqués de Villaviciosa de Asturias, primera persona que junto con el pastor Gregorio Pérez “El Cainejo” escaló el Pico Urriellu (1904), y gran impulsor del Parque Natural.
La vuelta la haremos con escasas variaciones respecto a la ida, ya que el camino no tiene pérdida. Para mí la ruta fue difícil porque tengo un nivel intermedio, por la cantidad de nieve y la dureza de la misma antes de llegar al refugio del Icona, con un desnivel acumulado de más 800 m. (según GPS)

Para mi padre.
Parque Nacional de Los Picos de Europa
Cabañas
04-JUL-11 11:51:36AM
Mirador de Ordiales. Lo más
Pozo Del Alemán
refugio Icona
Refugio Vegarredonda

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