-
-
1.570 m
898 m
0
3,2
6,4
12,84 km

Vista 759 veces, descargada 9 veces

cerca de La Iruela, Andalucía (España)

Ruta facilita para las tardes cortas de invierno o las mañanas frescas del verano.
Desde el aparcamiento que hay bajo el castillo de La Iruela, frente a la piscina, subimos por la vereda con tierra suelta que gana altura rápidamente. Nos adentramos en el bosque de pinos e, ignorando una primera vereda en descenso y, cinco minutos más tarde, una segunda en ascenso, ambas a la izquierda, nos encontraremos de frente con las zetas que suben de forma inmisericorde hacia Prado Redondo, sin árboles en su trazado. Superamos este tramo y, en el falso collado, podemos asomarnos sobre los riscos que hay a nuestra derecha para disfrutar de las vistas de los olivares y de La Iruela.
Continuamos subiendo, de nuevo entre pinos, hasta alcanzar la antigua cortijada de Prado Redondo, aún en pie y con la era bien visible. Pasamos el puentecillo y giramos a la izquierda, junto a la casa, dejando el camino que seguía de frente.
Al otro lado de la casa, encontramos las señales de madera que nos guían, cuesta arriba siempre, en dirección al Gilillo, el Parador Nacional y el Puerto del Tejo. Los repechos se hacen cada vez más exigentes hasta que salimos momentáneamente de los pinos en un falso collado con vistas espectaculares de la Loma de los Castellones (con Riogazas a sus pies), Sierra Mágina, el Aznaitín, el valle del Guadalquivir y el mar de olivos. Si nos desviamos a la derecha y caminamos unos 7-10 minutos hasta el tajo que nos separa de Cazorla, la vista será vertiginosa y mucho más espectacular aún.
Continuamos por la senda sin mucho esfuerzo hasta alcanzar el Puerto del Tejo, que nos ofrece vistas de los Poyos de la Mesa y el valle del Guadalquivir en su tramo más alto. Giramos a la izquierda y vamos descenciendo suavemente. Al pasar por el tendido eléctrico, podremos ver allá abajo el Parador Nacional. Unos diez minutos más tarde, llegamos a una bifurcación en la senda: la bajada (derecha) conduce al parador; la subida brusca (izquierda) es nuestro camino. Ascendemos y, justo al llegar a la dolina, unos doscientos metros después del cruce, nos salimos del camino hacia la derecha y ascendemos un pico que no tiene nombre en el mapa, aunque bien merece el título de Mirador del Valle. Las vistas desde este punto son inmejorables, pues dominamos todo el valle del Guadalquivir, las sierras de las Villas, Cazorla, Segura y del Pozo, poblaciones como Villacarrillo e Iznatoraf e incluso el Gilillo, Sierra Nevada y el Cerrico de las Mentiras, en la provincia de Albacete.
Volvemos sobre nuestros pasos y retomamos la vereda en dirección norte. Una abrupta bajada entre pinos nos lleva hasta Rechita, donde hay un refugio en mal estado y una fuente que delatan los chopos. Ignorando el camino de la derecha, seguimos hacia el refugio y continuamos rodeando el monte que queda a nuestra izquierda, descendiendo de nuevo hacia La Iruela.
Al fin, alcanzamos el primer cruce del día, ahora con las zetas de frente. Giramos a la derecha (descendiendo hacia el norte) y desandamos el camino que hicimos al inicio de la ruta hasta La Iruela.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta