jamaroto
104 2 41

Tiempo  4 horas 40 minutos

Coordenadas 944

Fecha de subida 23 de diciembre de 2016

Fecha de realización diciembre 2016

-
-
942 m
774 m
0
2,5
5,0
10,08 km

Vista 346 veces, descargada 23 veces

cerca de Miranda del Rey, Andalucía (España)

Al atravesar la aldea de Miranda del Rey se llega a un cruce de caminos bien señalizado. Siguiendo recto, se puede realizar la ruta del Molino del Batán (hay un panel informativo en este cruce), mientras que girando a la derecha se llega al punto de inicio de la ruta del empedraillo, pudiendo ascender, si se desea, al pico de La Estrella (hay otro panel informativo en el cruce). Ambas rutas son muy interesantes aunque un poco aburridas para el senderista iniciado al transcurrir por pistas muy anchas que, obviamente, le restan atractivo. Al llegar al cruce se deberá seguir recto, atravesar el Aula de la Naturaleza "Las Nogueras" y aparcar el coche junto a la barrera de entrada al Parque Natural.

La propuesta que aquí se presenta tiene el aliciente de conectar ambos recorridos, una posibilidad poco analizada en wikiloc; además, la ruta transita en su mayor parte alejada de las dos mencionadas y archiconocidas pistas. De esta forma, el senderista tendrá la ocasión de diseñar una gran variedad de recorridos utilizando como punto de partida la conexión que aquí se ilustra y que le hará disfrutar de un paseo a través de pistas secundarias, sendas y veredas.

Recomendamos realizar el recorrido en sentido horario y dado que el mismo se ve expuesto a un casi constante soleamiento entendemos que se trata de una ruta ideal para los fríos y soleados dias invernales. No obstante, dadas las carácteristicas del sotobosque dominante (jara pringosa), nos hacemos eco de la recomendación realizada por O. Polunin y B.E. Smythies, autores de la "Guía de Campo de las Flores de España, Portugal y Sudoeste de Francia" quienes, refiriéndose a Sierra Morena, exponen textualmente: "Trepando por las laderas que hay por encima de la garganta de Despeñaperros, en la segunda mitad de mayo, se compensa el esfuerzo con sólo contemplar el magnífico espectáculo que ofrecen todas las colinas cubiertas de Cistus Ladanife (jara pringosa), con sus flores blancas maculadas de púrpura".

La ruta atraviesa en su mayor parte un bosque mixto de frondosas (mayoritariamente alcornoques y encinas) y coníferas (pino resinero y piñonero), si bien es cierto que la mano del hombre se deja ver de forma intermitente con la afloración de eucaliptos o nogales en el cortijo del Hornillo.

La constante presencia de aves es otro aliciente de la ruta. El ornitólogo aficionado encontrará numerosos puestos de observación, algunos de los cuales han sido reseñados. Se debe recordar el gran valor ornítológico del Parque Natural de Despeñaperros, que en su día fue declarado ZEPA (zona de especial protección para las aves).

Uno de los puntos de interés marcados es aquél desde donde se divisa el campo de batalla de las Navas de Tolosa. Desde aquí, en dirección perpendicular a la pista, se aprecia la amplia vaguada donde se desarrolló la histórica y trascendental batalla el 16 de julio de 1212; la Mesa del Rey (enfrente), aposento de las huestes cristianas y punto de observación de sus tres reyes y el cerro de Miranda y el de los Olivares (a la derecha, más allá de la vaguada), siendo este segundo cerro donde se piensa que se estableció el palenque del Muhammad an-Nasir (Miramamolín para los cristianos), merecen una detenida observación. Para aquellos más interesados en conocer los pormenores de este hito histórico y recrearse en sus detalles, me permito recomendar una deliciosa novela del célebre escritor giennense Juan Eslava Galán: "Ultimas Pasiones del Caballero Almafiera"
Se debe seguir recto; girando a la izquierda tomaríamos una pista que nos conectaría en poco tiempo con la ruta del Molino del Batán.
La abundancia de restos orgánicos de trabajos forestales junto a la presencia de agua proporcionada por el arroyo de las bañas, explica la proliferación de insectos en esta zona y la consiguiente abundancia de aves. Entre ellas, es fácil ver y oír al carbonero común, al herrerillo capuchino, al petirojo, a la paloma torcaz, al trepador azúl y al agateador común.
Hasta llegar al cortijo del Hornillo la ruta transcurre en dirección norte; durante esta parte del trayecto la visión de los imponentes farallones del pico de la estrella amenizarán el paseo. Una observación con anteojos permitirá identificar la torre de vigilancia del pico de la estrella (1298 m)
Se sebe seguir recto; girando a la inquierda tomaríamos una pista prácticamente recta aunque con muchas ondulaciones (subidas y bajadas) que conectaría con la ruta del Molino del Batán; interesante variante.
Zona de gran abundancia de este bello pájaro carpintero, al que es muy fácil identificar por su llamativo plumaje rojo, blanco y negro o escuchar su repiqueteo contra la corteza de los pinos en busca de alimento.
Se debe girar a la izquierda e iniciar una subida; si siguiéramos recto encontraríamos a escasos metros El Charco del Jaral, una charca de origen natural que acumula el agua de lluvia y que permite el abastecimiento de una amplia fauna en tiempo de sequías. Entre los anfibios se pueden ver al sapo común, tritón ibérico y rana verde común. Otra especie muy vistosa es el caballito del diablo que vuela y caza a otros insectos en la misma charca en la que vivieron sus larvas. Buen lugar para observar aves, ungulados (es decir, ciervos y gamos) y jabalíes a primeras y últimas horas del día.
Amplia explanada desarbolada desde la que se observa el cortijo del Hornillo, próximo punto de destino.
Restos de las instalaciones que en su día se habilitaron para la explotación del ládano, producto resinoso que fluye de las hojas y ramas de la jara pringosa. Las instalaciones incluyen una serie de balsas y unos tanques metálicos en donde se introducían las plantas de jara. Enfrente del cortijo hay una plantación de nogales, muy vistosos en otoño debido al cromatismo de sus hojas. Lugar ideal para comer y descansar.
El agua que llenaba el grupo de balsas en cascada del cortijo del Hornillo provenía del manantial del Hornillo a través de una pequeña acequia que podemos seguir hacia el mensionado manantial. Durante este trayecto el camino está rodeado de jaras pringosas que dificultan el paso y ya en el entorno del manantial hay unos frondosos castaños. Cuidado con los resbalones.
En diciembre el senderista podrá nutrirse de los exquisitos frutos de varios madroños que circundan el lugar.
Se debe girar a la derecha y tomar la amplia pista que constituye la ruta del Empedraillo; girando a la izquierda llegaríamos en poco tiempo al Empedraillo, pequeño tramo conservado, con una longitud aproximada de unos 100 metros, de una calzada integrada en la red viaria de la Hispania romana. Este empedrado se supone que es una variante de la calzada romana Castulo – Turres (Las virtudes, Ciudad Real), que serviría de enlace entre Castulo y la mina de galena de El Centenillo con la Toletum romana. Según cuentan las crónicas, posteriormente, esta calzada romana fue aprovechada por las huestes de Alfonso VIII, guiadas por el pastor Martín Halaja, para sorprender y derrotar a las tropas almohades de Al-Nasir en la batalla de las Navas de Tolosa.
Tras haber transitado brevemente por la amplia pista principal, la abandonamos girando a la izquierda.
Atravesamos una pista que, girando a la izquierda, nos conduciría al Empedraillo mientras que, girando a la derecha, nos conduciría como indica la señalización a Santa Elena. Cruzamos la pista y tomamos una estrecha pista que más tarde se convertirá en senda.
Se trata de un conjunto de manantiales (seis en total) que surgen a ambas márgenes del arroyo del Rey y al pie de un importante afloramiento de cuarcita armoricana. En épocas de lluvias (otoño y primavera) adopta la forma de una bella cascada. En este paraje puede disfrutarse de una espléndida formación de aliso en el propio cauce y de un zarzal con madreselva muy desarrollado que convierte a la aliseda y su entorno en lugar impenetrable y muy intrincado por el ramaje de zarzas y vid silvestre. En el camino que lleva hasta esta parada se pueden encontrar encinares muy bien conservados con arbustos tan bellos como el piruétano o peral silvestre, madroño, aladierno, brezo, o matas como la jara de hoja de álamo, que vive en lugares umbríos con suelos húmedos
MIrando hacia el sur, veremos que se erige el imponente macizo, nevado en épocas invernales.
Panorámica Sierra Morena
Panel informativo
Se llega a la Mesa del Rey, a la bandera castellana allí izada y al correspondiente panel informativo siguiendo en dirección opuesta a la flecha marcada en la baliza. No obstante, advertimos que el camino hasta este lugar exige escalar un duro y penoso cortafuegos que se divisa desde el mismo cruce de caminos 10.
Panorámica campo de batalla Navas de Tolosa
Atravesamos una amplia pista que nos conduciría, girando a la derecha, a una barrera de acceso al Parque Natural y a realizar la Ruta del Empedraillo.
Tras esta operación seguiremos una vereda más o menos marcada y paralela, primero, al arroyo del Hornillo y, despues, al de Las Bañas. Bonito tramo, ideal para observar aves.
Vadeo arroyo de las Bañas
Giramos hacia la derecha, buscando el punto de estacionamiento de nuestro vehículo.
Escuela de Naturaleza "Las Nogueras"
Puede prestar una especial atención a las diferencias entre los pinos piñonero y resinero para así aprender a identificarlos.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta