Tiempo en movimiento  2 horas 29 minutos

Tiempo  3 horas 49 minutos

Coordenadas 1257

Fecha de subida 14 de noviembre de 2018

Fecha de realización noviembre 2018

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
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7,3 km

Vista 1259 veces, descargada 84 veces

cerca de Beniopa, Valencia (España)

Desde hace muchos años, yendo a Alicante o Jávea, o volviendo de allí, cuando llegaba al barranco de Beniopa, al oeste de Gandía, me llamaba la atención la impactante figura de un monte con un pico piramidal, con cierta semejanza al Monte Cervino. Al cabo de los años supe que el lugar donde se encontraba tenía el nombre de la urbanización vecina (el Molló de la Creu), y que su pico correspondía al vértice geodésico Falconera. Aunque no veía un acceso claro desde el este, siempre pensé que debía haber alguna senda que permitiese acceder al pico, aunque fuese necesario hacer alguna trepada para llegar a él. Empecé a preparar esa ruta con conocimiento de la descripción del track publicado por Anem-Anant, y ayer mismo me encontré a última hora y casi por casualidad el presentado por Paco.Cuenca (27909512), con una excelente información acompañante, y que hemos utilizado como track base para hacer el recorrido de hoy, aunque hemos tenido que hacer algunas modificaciones mas por condicionantes del tiempo (niebla importante en las alturas, con visibilidad muy reducida en algunos momentos) que por otras cosas. En cualquier caso vaya por delante que ambos tracks son excelentes, si bien preferimos utilizar el punto de partida de Paco.Cuenca, y que consideramos que ambos son excelentes contribuciones al senderismo valenciano.
Llegamos a Gandía desde Valencia por la AP-7, para pasar después a la N-232, por la que seguimos hasta alcanzar el cruce con la CV-675, de Gandía a Barx, a la altura del Colegio Los Naranjos. Aunque este punto es el lugar de aparcamiento utilizado por los autores de varios tracks, seguimos por la carretera a Barx, pasando el puente bajo la autovía, y poco después encontramos a la izquierda la calle Molló de la Creu, de acceso a la urbanización del mismo nombre. Siguiendo 50 metros más adelante encontraremos otra calle, el carrer Margalló, por la que entramos, pero no aparcamos a la entrada por haber varios contenedores de basura con avisos de retirada de coches si se aparca allí; seguimos un poco más adelante, tomando la primera calle a la izquierda, y subimos un poco por ella, hasta un lugar donde pensamos que podíamos aparcar sin crear problemas de tráfico.
Volvimos, ya andando, al carrer Margalló, giramos a la izquierda y ascendimos hasta una estrecha calle (del Pi Pinyoner) por la que subimos hasta el final, donde comienza un sendero no bien marcado, pero claramente perceptible, que se dirige a la izquierda por detrás de la urbanización Molló de la Creu en dirección al barranco del mismo nombre. El track visible en el GPS es totalmente exacto aquí, y en la mayor parte del trayecto, excluyendo las escasas zonas en las que las paredes rocosas se cierran tanto que distorsionan el registro, pero además el camino está regularmente marcado con pintura roja y blanca. Vamos cogiendo altura sobre un suelo recientemente removido, relativamente blando en general, aunque a veces pasa por roca, que puede tener problemas en días de lluvia importante (hoy estaba prevista, pero al final no ha caído ni una gota). Hacia media altura el suelo pasa ya a ser roca caliza, con abundante lapiaz, y comienzan a aparecer cuevas, simas y otros tipos de cavidades en la roca. Sabemos que la cueva Xurra está vallada por albergar murciélagos, y no intentamos acceder a ella. Sí lo hacemos a la cueva de la Recambra, tras una corta y fácil trepada, y pasamos por delante de varias otras en el ascenso hasta el collado que está a 280 metros de altura, y desde el que se accede a un mirador (sin vistas hoy, por la niebla) y a la cueva del Abismo, que hemos visto en el trayecto, y a la que no intentamos acercarnos por el tiempo.
A partir de aquí la subida es en buena parte una trepada fácil (hemos plegado y guardado los bastones hace ya buen rato), subiendo a cuatro manos en bastantes ocasiones, sin sensación de peligro, hasta alcanzar el plano del vértice geodésico Falconera, donde están los restos de la Cruz que daba su nombre alternativo al pico. Aquí paramos para comer y beber, en medio de la niebla, con una visibilidad muy reducida que no parece mejorar, y con el riesgo de que comience a llover, según la previsión del día.
Iniciamos el descenso por el mismo sendero por el que habíamos llegado a la cima, encontrando pocos metros más adelante el excelente sendero que desciende por el oeste al principio, y el sur después, de la sierra, y por él seguimos. Unos 400 metros más adelante encontramos un sendero, por la derecha, que sube a una cima accesoria, que permite cierto grado de circularidad en el trayecto alto, pero que no utilizamos por la escasa visibilidad del día. Seguimos bajando hasta que encontramos el origen del sendero que por la derecha se dirige a unos abrigos y cuevas situados en la ladera de la montaña, alcanzando los primeros, aunque no seguimos hasta la cueva y abrigo de les Maravelles, porque sabemos que la cueva está cerrada, y el abrigo no tiene acceso fácil.
Volvemos atrás, para reintegrarnos al sendero por el que hacíamos el descenso desde la cumbre de Falconera, y seguimos bajando hacia el fondo del barranco, con nuevas vistas de simas y cuevas, hasta llegar a la zona de huerta y casas, desde la que en poco tiempo alcanzamos un camino lateral a la autovía, que cruzamos por unos túneles de hormigón. Aquí giramos a la izquierda y nos dirigimos hacia el norte, paralelos a la autovía, hasta alcanzar un nuevo túnel que nos permite pasar por debajo de esta, para llegar a la carretera de Barx, una vez pasada la autovía, y pocos metros más adelante a la urbanización Molló de la Creu, donde recogemos el coche.
Una ruta bellísima (a pesar de las limitaciones de visibilidad por la niebla y las nubes), muy divertida y, a pesar de las trepadas, bastante segura (horas después de pasar nosotros cayeron más de 300 litros/m2 de lluvia en esa zona). No es una ruta para cualquiera; los niños y las personas sin entrenamiento o experiencia, o con limitaciones de movilidad, deberían evitarla. Para el resto nos parece muy, muy, muy recomendable, y personalmente creo que no supone una gran exigencia física, ni es particularmente complicada para las personas con un mínimo de experiencia, por lo que valoro su dificultad como moderada. Una advertencia: en principio habíamos considerado la posibilidad de hacerla en sentido horario, aunque al final decidimos hacerla en sentido anti horario siguiendo las recomendaciones de Paco.Cuenca; tras haberla hecho, creemos que en ningún caso debe intentarse hacer esta ruta en sentido horario: el ascenso al Molló desde el este es razonablemente fácil, pero el descenso nos parece muy complicado, y de alto riesgo salvo para escaladores con buena experiencia. Fuera de eso, es una ruta de longitud media, con un ascenso moderado aunque con alta pendiente, y muy divertida.
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