Tiempo  6 horas 24 minutos

Coordenadas 1363

Fecha de subida 25 de marzo de 2018

Fecha de realización marzo 2018

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
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777 m
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12,12 km

Vista 704 veces, descargada 37 veces

cerca de Monsanto, Castelo Branco (Portugal)

Ruta realizada por el grupo de senderismo SERMAR (Guía JORGE).
Nos encontramos en el Geopark Naturtejo, en la meseta meridional portuguesa, la cual, bajo la protección de la UNESCO representa un importante exponente del turismo de naturaleza en Portugal, donde se pueden descubrir lugares míticos. Un territorio de castillos templarios, iglesias y santuarios, de fronteras milenarias, de un vasto y rico patrimonio natural, histórico y cultural. Gentes genuinas que con su humildad y simpatía nos hacen retornar a lo que de más puro aún es posible encontrar en uno de los últimos territorios auténticos. Por este territorio, se puede realizar un viaje por el tiempo y deslumbrarse con los sonidos de la naturaleza y la cultura milenaria que tranquilizan el cuerpo y el alma.
Empezamos la ruta en MONSANTO, en el MIRADOR PLAZA DE LOS CAÑONES, a la entrada del pueblo histórico de Monsanto, en el lado derecho de la carretera, desde donde se obtienen unas vistas magníficas sobre las llanuras que rodean a la localidad. La vista puede ser apreciada de lado a lado con los cañones que en otros tiempos fueron usados como protección del reino. Monsanto está declarado “la Aldea más portuguesa de Portugal”, tanto por la belleza del caserío como por la conservación de sus costumbres tradicionales.
Desde aquí ya se divisa la Torre del Reloj o de San Lucas donde se exhibe a modo de veleta, una réplica del Gallo de Plata que les fue otorgado como reconocimiento a dicha declaración de "a aldeia mais portuguesa de Portugal".
Comenzamos a ascender en dirección Sur, hasta alcanzar la iglesia matriz de SAN SALVADOR del siglo XVI. La fachada debe su belleza a su interesante rosetón. La portada cuenta con un arco de vuelta perfecta con impostas, tiene decoración geométrica y está encimado por un friso. Sobre éste aparece la inscripción: San Salvador, referente a la figura del patrono. En las fachadas laterales aparecen distintos vanos donde destacan frestas manuelinas y, en la fachada Sur, hay una portada de arco de vuelta perfecto, sin impostas ni marco.
No muy lejos de la Iglesia Matriz, en una bifurcación nos encentramos el llamado “CRUZEIRO DE SAN SALVADOR”. Se trata de un crucero con una columna octogonal, en la cima del cual se encuentra una cruz bastante simple.
Rodeamos el crucero y seguimos ascendiendo tomando la calle a nuestra izquierda (hacia el SE).
Continuamos por una senda que se va introduciendo por el roquedo. Este lugar podría calificarse como la Pedriza portuguesa por su gran parecido. Pasamos por debajo de los “Penedos Juntos” mientras vamos observando las vistas de la llanura.
Muy al fondo se divisan tres lagunas y entre ellas una ermita que data del siglo XVI. Contiene una imagen en piedra de anzuelo, la VIRGEN DE AZENHA. La tradición dice que en el siglo XVIII una plaga de langostas llevó a la población a pedirla auxilio y como las oraciones fueron oídas desde entonces, cada 2º fin de semana de septiembre se celebra una curiosa romería. La Virgen se la disputan Monsanto y Penha García, al ubicarse entre el límite de las dos parroquias. El jueves, el pueblo de Monsanto va a buscarla a su capilla para llevarla a la iglesia de San Salvador en Monsanto. La imagen va a los límites, a despedirse de los de Penha García y después gira hacia Monsanto. En el segundo domingo de septiembre, el pueblo de las dos villas se asocia para llevarla de vuelta a su casa en una procesión de unos 8 kms celebrándose grandes fiestas tradicionales.
Seguimos ascendiendo, rápidamente alcanzamos un mágico lugar en el que se hallan los restos de las ruinas de la CAPILLA ROMÁNICA DE SAN JUAN Y SAN MIGUEL, al pie de la cual aparece una NECRÓPOLIS con sepulturas excavadas en el granito.
A la vista tenemos ya el CASTILLO, que se ocultaba entren los enormes bolos pétreos. En origen, fue un castro lusitano y más tarde una alcazaba que aprovechó la cima del escarpado Mons Sanctus para vigilar una amplia zona. Este castillo, casi inaccesible a los enemigos moros y leoneses, ofrecía al pueblo de Monsanto seguridad y condiciones para poder vivir largos años rodeados. La gran tarea de adaptar el monte-isla (inselberg) a una fortaleza, se debe a los Templarios. Hoy quedan tan sólo sus ruinas, pues, pese a las diversas reconstrucciones, una fuerte explosión de pólvora ocurrida en el siglo XIX derrumbó gran parte de la fortaleza. Intramuros está la IGLESIA DE SANTA MARÍA DEL CASTILLO, reconstruida sobre los restos de una ermita templaria. Sus gestas permanecen en la memoria de las diversas generaciones. De Monsanto cuentan que el castillo fue sitiado por musulmanes. Desesperados y hambrientos, sus pobladores decidieron lanzar por la muralla los últimos víveres —la extendida leyenda no se pone de acuerdo sobre si fue un saco de trigo o una ternera engordada—, intentando demostrar que les sobraban recursos para resistir un largo asedio. El ardid dio resultado y los sarracenos abandonaron el cerco. Hoy, la hazaña se celebra cada mes de mayo con la fiesta de la Santa Cruz, arrojando pétalos de flores desde lo alto de los muros.
Tras disfrutar de las vistas que se obtienen desde sus almenas, donde además se haya un enorme vértice geodésico, regresamos a la localidad por el lado oeste de la colina.
Hacemos una parada en el MIRADOR, un excelente lugar para observar - y comprender mejor - la fusión entre los penedos de granito y las habitaciones. Una visita obligada.
Continuamos descendiendo hasta la TORRE DE LUCANO (SAN LUCAS) O TORRE DEL RELOJ, se trata del campanario de la ya inexistente iglesia de la Misericordia que cuenta con una réplica del GALLO DE PLATA, símbolo que confirma Monsanto como el "pueblo portugués la mayor parte de Portugal", fue en 1938. La base de la torre es un buen punto para observar las vistas sobre la parte baja de la aldea.
Rodeamos la Torre y continuamos por la calle San Antonio para después tomar la calzada que desciende entre cortinas de piedra por el GR12 y GR22.
Pronto nos desviamos hacia la CAPILLA DE SAN PEDRO DE VIR À CORÇA, un monumento románico de granito del siglo XIII, el cual permanece unido a la leyenda de un eremita que se encontró a un bebé abandonado que había sido arrebatado por los demonios por lo que pidió a Dios que le ayudara al no disponer de medios para alimentarlo. Cuenta la tradición, que Dios le envió una corza que se acercaba todos los días para dar de mamar al niño. El lugar se encuentra totalmente aislado, en un bosque de alcornoques, rodeados de rocas graníticas redondeadas y sublimes que amplían la monumentalidad del lugar y su fusión entre la naturaleza y lo sagrado.
Regresamos a la calzada del GR12. Avanzamos en dirección SW hasta alcanzar una bifurcación en la que tomamos el camino de la izquierda (hacia el Sur). 700 mts más hasta que alcanzamos la carretera hacia CARROQUEIRO.
Seguimos por la carretera asfaltada hasta llegar a la localidad, donde nos encontramos un panel informativo de la “ruta de Idanha (GR12)”.
Continuamos hasta el fondo de la calle donde tomamos dirección SW, de nuevo seguimos por el camino entre huertos y norias, pasamos junto a una finca, para continuar en dirección Sur.
Así llegamos a otra carretera asfaltada por la que brevemente seguimos en dirección Este. Unos 300 mts más adelante pasamos una portilla de la alambrada para seguir, en dirección Sur, por una senda que serpentea entre eucaliptos.
Bifurcación a la derecha. Ahora bajamos por una vallejo junto a un arroyo. El susurro de las aguas nos acompañan ahora junto al croar de alguna rana.
Alcanzamos una pequeña laguna y comenzamos el descenso por una ladera con las vistas a la bella localidad de IDANHA VIELHA. Desde donde también se divisa el PUENTE VIEJO que atraviesa el río Pônsul que es de origen romano pero con varias reformas medievales y modernas. Es una obra en cantería granítica. A este puente llegaba la vía que conectaba Mérida con Braga.
Por fin llegamos a la citada localidad de Idanha Vielha, donde nos disponemos a realizar una más que interesante visita turística a la localidad.
Esta localidad durante la época romana y visigoda se la conoció con el nombre de Egitania y poseyó cierta importancia, de la cual nos ha llegado hasta la actualidad una gran cantidad de patrimonio, como son sus murallas, el castillo, el puente sobre el río Ponsul y la catedral visigoda, única en su género en la península Ibérica.
El castillo fue fundado por don Gualdim Pais, maestre de la Orden del Temple en Portugal y en 1229 se le concedió su fuero.
Fue sede de su propio concejo, el cual lo constituía también la freguesía de Alcafoces, antes de las reformas administrativas portuguesas del siglo XIX durante las cuales desaparecieron muchos de los concejos. El de Idanha-a-Velha se integró en 1836 dentro del de Idanha-a-Nova.
Idanha-a-Velha fue también sede episcopal, hasta que fue absorbida por la de Guarda, de la que pasó a formar parte.
Lo primero que nos encontramos son sus MURALLAS. La ciudad romana recibió una muralla entre finales del siglo II y principios del siglo IV d.C. El recinto presenta una planta ovalada, adaptada a las irregularidades del terreno, con un perímetro de unos 750 m. El muro, robusto, reutiliza abundantes materiales de construcciones anteriores. Está reforzado con torres de perímetro semicircular y rectangular espaciadas en intervalos regulares. La construcción de la muralla redujo el área urbana; quedaron fuera parcelas importantes de la ciudad, como por ejemplo viviendas y unas termas. Más tarde, durante la ocupación musulmana, la muralla recibirá algunas restauraciones y consolidaciones que, aparentemente, no alteraron demasiado su fisonomía. Parece que los Templarios usaron la fortaleza como una cerca, reparada puntualmente. La Puerta Norte, que permitía el acceso al interior de la ciudad, tiene 3 arcos de medio punto, todos con base en cornisas salientes, y está flanqueada por dos de esos torreones semicirculares. De aquí salía la vía con dirección a Braga.
Desde la Puerta Norte avanzamos por la rua da Palma hasta la CASA GRANDE (solar de la familia Marrocos), una obra del siglo XX erigida para la principal familia de propietarios de la localidad, donde destacan sus enormes balcones entrelazados.
Después visitamos la PICOTA, símbolo de autonomía municipal de Idanha-a-Velha, situada en el Largo da Igreja, es de estilo manuelino y está clasificada como Bien de Interés Público. Se presume que sea del año 1510, año de la carta foral otorgada por D. Manuel I. Plataforma redonda con tres escalones; fuste ochavado, de caras cóncavas, encajado en una base cuadrada, con una roseta en cada uno de los lados chaflanados. Capitel paralelepípedo, de base redonda, caras con escudos borrados y, en las esquinas, la esfera armilar, las armas reales, la Cruz de Cristo y un motivo heráldico no identificado. Remate en forma de pináculo coronado por una veleta de hierro en cruz. La columna aún conserva restos de los hierros de sujeción.
Desde aquí divisamos la fachada y la escalinata de la IGLESIA MATRIZ, otrora antigua Misericordia, presenta un estilo renacentista (siglos XVII-XVIII) con influencias populares. Tiene una importante colección de arte sacro, como «el lienzo con la Señora de la Misericordia del siglo XVII y una imagen barroca de Cristo crucificado». Tiene planta rectangular de una sola nave con «capilla mayor inscrita, sobreelevada y rodeada de bancos para la hermandad, de principios del siglo XVII». En su fachada hay una puerta con arco de medio punto, con una cruz Tau «rodeada por seis cuentas y coronada por un exiguo nicho». «Tiene marcos en el portal decorados con elementos geométricos y vegetales». En la parte lateral de la fachada hay un campanario, quizás del siglo siguiente. Las escaleras de acceso al templo acaban en un descansillo. En los años 70 del siglo XX se realizaron algunas obras que transformaron el interior del templo. Más recientes son las últimas remodelaciones del templo con las que se repusieron «las soluciones originales en conformidad con un rasgo arquitectónico contemporáneo».
Pasamos junto al HORNO COMUNITARIO otrora perteneciente a la familia Marrocos, actualmente es un horno comunitario para cocer pan. Es un edificio «bajo y de organización simple, compuesto por un gran salón rodeado de bancos» y, en una esquina, está el horno, de construcción abovedada y revestido de granito. También tiene un patio cubierto para almacenar la leña.
Ahora nos acercamos hasta la TORRE DE LOS TEMPLARIOS. Los Templarios redujeron el centro defensivo a un pequeño castillo y la Torre del Homenaje es el único vestigio visible que queda. Construida a mediados del siglo XIII, como demuestra la inscripción, datada en 1245, que se encuentra en el tímpano de la puerta de acceso en el segundo piso. La entrada era por esa misma puerta, accesible por una escalera móvil que se apoyaba en un bloque saliente al nivel de la solera, que todavía puede verse. Más tarde, se abrió una puerta en el primer piso, protegida por un balcón, del que quedan las ménsulas de apoyo, situado en el tercer piso. La torre se irguió sobre el podio del templo principal de la plaza pública de la ciudad romana, el Foro. Para implantar los distintos elementos que constituyen el foro, se creó una plataforma sobreelevada, de planta rectangular, rodeada de fuertes muros para contener el aterramiento. El templo estaba situado en el tercio oeste de la plaza y parece que se dedicó a Júpiter. Venus y Marte también eran adorados, tal vez en templetes. En la parte posterior son visibles los cimientos de un pórtico. En el alto naciente se reconocen pequeñas escaleras laterales de acceso y restos débiles del macizo de la plataforma frontal del templo, donde habría tal vez una gran escalera.
Regresamos hasta la IGLESIA DE SANTA MARÍA (CATEDRAL). La configuración actual de la iglesia se debe a los trabajos de restauración promovidos por Fernando de Almeida. Esta restauración recupera la iglesia de finales del siglo XVI, época que pone fin a obras sucesivas, aunque la intención era la de acercar el templo a su forma primitiva. El lugar elegido para implantar este templo tiene una larga tradición de sacralidad. En el siglo IV o principios del V se construyó aquí (o se adaptó) un edificio de culto. A mediados del siglo VI se construirá un nuevo edificio de culto cristiano cerca de este. La nueva construcción es, presumiblemente, simultánea a la elevación de la ciudad a dignidad episcopal, en fecha incierta, durante el dominio suevo. Durante el dominio musulmán se construirá la iglesia que es la matriz arquitectónica del edificio que ha llegado hasta nuestra época. La comunidad local mozárabe levanta el templo a finales del siglo IX, cuando la diócesis se restauró momentáneamente. Esta notable pieza arquitectónica del arte mozárabe atestigua la vitalidad de la ciudad en la época musulmana. Más tarde, el templo parece convertirse al culto islámico. Se conocen vagamente los cambios del edificio para adaptarlo al nuevo culto. A mediados del siglo XIII estaba en ruinas. Los Templarios recuperaron parte de las ruinas para hacer aquí su iglesia, dedicada a Santa María. Parece que se debe a esta recuperación, y no a la de finales del siglo XV y principios del XVI, la forma cristalizada que el edificio muestra hoy en día. Esta reforma consolida el límite norte del espacio de culto, introduce un campanario sobre el lado naciente del frontón de la fachada norte, formado por dos arcos simétricos de medio punto y una pequeña mirilla en la parte superior. En el lado noroccidental se abrieron las puertas principales. Desde 1497, por orden de D. Manuel, gobernador de la Orden de Cristo, da inicio una nueva campaña de obras.
Ahora entramos en el LAGAR DE VARAS donde también se encuentra la Oficina de Turismo. Se trata de un gran edificio de planta baja, restaurado y musealizado. Se desconoce la fecha de su construcción. Tal vez de finales del siglo XIX, como parece demostrar la fecha de 1895 grabada en un candil usado aquí. Sin embargo, la fecha de 1755 grabada en un bloque de las paredes de los graneros parece indicar que ya existía un lagar anterior. También hay elementos de lagares reutilizados en las paredes. El lagar es un espacio rectangular dividido en tres salas diferentes: sala de los graneros y pío, sala de las prensas de varas y sala de bagazo. La entrada de servicio era por uno de los pajares de la parte alta naciente del edificio. Este pajar y otro contiguo servían de refugio a los trabajadores del lagar y animales que movían las galgas. El municipio de Idanha-a-Noval compró el lagar a la familia Marrocos, para la cual había estado en funcionamiento en exclusividad hasta 1959. Desde 2008 acoge también a la Oficina de Información Turística como servicio de apoyo a todo el complejo museológico.
Y pasamos por el ARCHIVO EPIGRÁFICO. La colección epigráfica romana de Idanha-a-Velha es una de las colecciones más grandes y representativas del país, recogida en diversas fases de la exploración arqueológica del pueblo. El archivo epigráfico, ubicado en la finca del antiguo lagar de aceite en el sector sudoeste de la aldea, se creó para mostrar de forma selectiva esta colección que anteriormente estaba en la Iglesia de Santa María o Catedral. El nuevo proyecto museológico para este espacio permitió estudiar y publicar esta importante colección epigráfica, así como la exposición «Verba Volant, Scripta Manent» («Las palabras vuelan, los escritos permanecen»). Se muestran 86 piezas, de un total de 210, armonizando las técnicas de exposición tradicionales con tecnología multimedia. Atendiendo al rigor científico, se entendió que era necesario promover un acceso efectivo a los contenidos epigráficos para un público amplio, por lo que se concibió un recorrido interactivo en el que la tecnología sirve para contextualizar e interpretar las piezas expuestas. Este proyecto fomenta el uso y la apreciación de los recursos patrimoniales endógenos a través de la investigación científica, de la preservación del patrimonio arqueológico y de la aplicación de nuevas tecnologías para responder a las demandas del turismo cualificado que se desea para el lugar.
Por último nos acercamos hasta los PASADEROS SOBRE EL RÍO PÔNSUL. Calzada rústica que conduce al río Pônsul, donde el paso se hace por vado o sobre pasaderos que reaprovechan sillares romanos, en total 43.
Y para finalizar regresamos hasta la Puerta Norte donde finalizamos esta estupenda ruta y esta interesante visita turística.
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Quienquiera que haga uso y seguimiento total o parcial de este track y de su información adicional, asume la plena responsabilidad ante los riesgos propios de la práctica de la actividad, ya que esta información tiene únicamente carácter orientativo.

1 comentario

  • Foto de Orlando Pereira

    Orlando Pereira 19-may-2019

    He realizado esta ruta  verificado  ver detalle

    Falta limpeza em algumas partes do itenerario

Si quieres, puedes o esta ruta