Tiempo  4 horas 8 minutos

Coordenadas 1128

Fecha de subida 28 de octubre de 2018

Fecha de realización octubre 2018

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1.648 m
996 m
0
3,2
6,4
12,82 km

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cerca de Larriba, La Rioja (España)

Marcha por la zona de Monte Real que incluye la ascensión al Monte de Santiago (1644 mts), en la primera gran helada del otoño de 2018.

El itinerario es en gran parte coincidente con otra marcha que ya hicimos en abril de 2017 bajo condiciones algo más benignas y en la cual alargamos la ruta hasta llegar a Canto Hincado.

El hecho de incluir esta marcha, quizás responde más a la finalidad de querer mostrar un pequeño conjunto de fotografías que muestran el bello paisaje helado que tuvimos oportunidad de contemplar.

Por otro lado también nos planteamos no alargar una ruta que bajo escasas condiciones de visibilidad tampoco nos iba a resultar mucho más entretenida .

La otra ventaja que nos aporta esta marcha es que con limitación de tiempo, sobre todo en época invernal, nos permite no asumir riesgos por dicho motivo.

Es preciso advertir tal como venimos comentando en otras rutas, que si no se tiene costumbre de utilizar medios auxilares de ubicación, orientación y seguimiento (gps, mapas y brújula), lo más conveniente puede ser realizar el regreso por el mismo itinerario que hayamos seguido durante la subida, independientemente del punto culminante que hayamos alcanzado.

La marcha se inicia en la pista que discurre paralela al Río Manzanares en término de Zarzosa, a la cual accederemos viniendo desde la localidad de Munilla, antes de llegar a Zarzosa, de modo que tras discurrir tres kilómetros y medio por dicho camino, nos situaremos en un cruce del que parte una pista hacia la localidad de Larriba.

En dicha intersección, dejaremos el coche y tras pertrecharnos con el equipamiento más idóneo (calzado para monte, bastones, etc), iniciaremos la ruta siguiendo por la vaguada del Barranco Manzanares en dirección a la cabecera del mismo, lugar que se continúa en dirección ascendente, con el Barranco de Matazorras junto al cual continúa la pista en un recorrido inconfundible que discurre por un amplio hayedo.

Tras haber remontado unos cuatrocientos metros de desnivel, llegamos a un cruce, con un camino que viene por nuestra derecha (Camino de Yanguas).

Seguimos por la izquierda siempre en dirección ascendente como si fuéramos al collado 1483, pero antes de llegar al mismo, habremos de virar a la derecha en dirección al collado 1541 que se encuentra en la base y al sur del Monte Santiago.

Desde aquí remontamos los cien metros de desnivel del monte, para desde la cima (1644 mts), iniciar el descenso.

Desde dicha cumbre, bajamos al collado 1469, punto en el cual enlazaremos con el Camino de Yanguas que tomaremos hacia la izquierda y tras caminar quinientos metros, sadremos de la pista para iniciar un largo trecho que discurre por un largo y empinado cortafuegos de unos dos kilómetros, que nos llevará de nuevo hasta el mismo camino desde el cual iniciamos la ruta.
Se trata de una zona despejada de vegetación donde no será raro encontrar otros vehículos aparcados. El área se encuentra relativamente bien resguardada del viento por lo que resulta ideal para realizar las labores de preparación y finalización de la marcha.
Desde el punto anterior, caminamos paralelos al Barranco de Manzanares a través de un frondoso hayedo sin dejar en ningún momento el camino por el que iniciamos la marcha, de modo que acabaremos remontando todo el barranco, incluyendo otro arroyo (Barranco de Matazorras), que confluye con el anterior en la cabecera, de modo que poco a poco y dosificando fuerzas, iremos remontando los cuatrocientos metros de desnivel del hayedo. Este tramo, tiene la especial ventaja de proporcionar protección, bien frente a los vientos y bajas temperaturas como frente al calor veraniego.
Tras la remontada de cuatrocientos metros, nos encontramos en primer lugar, el cruce con el Camino de Yanguas, y siguiendo a la izquierda, seiscientos metros más adelante, llegamos al siguiente cruce, desde el que tomaremos el camino de la derecha ascendente y seguidamente, tras otros doscientos cincuenta metros, otro cruce en el que de nuevo, viraremos a la derecha con el fin de evitar subir a la cresta, de forma que caminaremos por un precioso tramo casi llano en mitad del cual, hallaremos una fuente en la que podremos aprovechar para reabastecernos de agua. Asimismo iremos flanqueados por hayas y pinos que en mañanas con helada podrán estar teñidos de un precioso manto blanco navideño (ver fotos).
Después de caminar algo más de kilómetro y medio por el tramo semillano, llegamos a un pequeño remonte que sin dejar la pista, nos conduce al collado 1541 y junto al mismo, la falda sur del Monte Santiago. Desde aquí, podría plantearse perfectamente la ascensión a Canto Hincado, subiendo hacia el oeste paralelos a la cresta de Monte Real como ya hicimos en 2017, pero en esta ocasión, dadas las condiciones de baja visibilidad (fotos 3 y 4), optamos por plantear el regreso previa subida a la cima del Monte Santiago. En total son cien metros de desnivel que acometeremos sin prisas ya que se trata del último tramo ascendente de la ruta. No hay otro misterio que el de subir derechos, pero intentando evitar la zona por donde el viento sople con más fuerza, de modo que si es preciso, haremos algún descanso durante la subida (ver foto 4).
Una vez alcanzada la cima, aprovecharemos para hacer alguna foto obligada y de paso mirando hacia el Suroeste, contemplar la preciosa estampa de la cara norte de Monte Real con las cotas mayores de Ribagorza y Canto Hincado (foto 3). Enseguida iniciaremos el descenso en dirección norte hacia el collado 1469. Dicha bajada no resulta complicada y nos permitirá disfrutar de preciosas vistas del cortafuegos que llega hasta la zona de La Modorra con el trasfondo de Sierra Lahez y su pico más alto, el Cabimonteros.
Según vamos llegando al collado 1469, podemos contemplar alguna buena vista de la Sierra del Camero Viejo en dirección oeste, mientras que al otro lado se nos muestran las cumbres de Monte Real (Alto de la Nevera y Nocedillo). También se nos hacen perfectamente visibles Peña Isasa y Peñalmonte. A nuestra derecha, se sitúa una alambrada que evitaremos cruzarla hasta que no lleguemos a la parte más inferior del collado, ya que allí existe una portera al efecto. Por tanto, dejamos la dirección que llevábamos que nos hubiera conducido a la cota 1511 y pasamos a una pista que pasa al lado del collado. Tomamos dicha pista en dirección norte para seguir en búsqueda del inicio del cortafuegos que hemos de tomar para bajar al Barranco Manzanares.
Para localizar el punto donde se inicia el cortafuegos, hemos de andar por la pista a la que enlazamos en el collado y caminar quinientos metros en dirección noreste hasta llegar a una curva que gira a la izquierda, punto en el cual saldremos a la derecha del camino para empezar a bajar por el inicio de cortafuegos. Es muy importante asegurarse de que efectivamente estamos en el punto correcto, ya que el cortafuegos nos ha de conducir derechos hasta la pista por la que iniciamos la ruta en un largo tramo de bajada empinada de dos kilómetros. Durante los primeros ochocientos metros de bajada no encontramos ninguna dificultad especial y podremos pararnos a contemplar alguna buena panorámica de todos los montes que nos rodean, en particular toda la cresta de Monte Real incluyendo algunas elevaciones importantes como son el Nocedillo y La Nevera (foto 1). Un poco más abajo se nos harán visibles el Alto del Haya y el propio Monte de Santiago del que venimos (foto 2). Tampoco nos pasarán desapercibidas las cumbres del Cabimonteros, Peñalmonte y Peña Isasa. (fotos 4 y 5).
Tras haber recorrido los primeros novecientos metros del cortafuegos, perfectamente flanqueados por bosques de pinares (foto 1), llegamos al antiguo camino que comunicaba Larriba con Yanguas (foto 2). Proseguimos el descenso en la misma dirección que llevábamos, y poco a poco, se nos irá haciendo visible la localidad de Zarzosa y los montes que enlazan con la zona de Munilla.
El último tramo de los dos kilómetros de descenso siguen siendo incluso más empinados, de ahí la recomendación de equiparse al menos con calzado adecuado. Durante esta etapa vamos a tener la oportunidad de contemplar unas preciosas estampas del Hayedo de Santiago (foto 2), el propio Monte de Santiago (foto 1) y el Valle del Manzanares (foto 3). Sin prisas para no dar ningún traspiés, completaremos la bajada hasta situarnos en la pista por la que iniciamos la marcha, de modo que acabaremos volviendo sobre nuestros propios pasos durante un tramo de novecientos metros hasta llegar al punto de partida.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta