Tiempo  5 horas

Coordenadas 1091

Fecha de subida 27 de marzo de 2017

Fecha de realización marzo 2017

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1.761 m
1.215 m
0
3,5
6,9
13,86 km

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cerca de Navarredonda, Madrid (España)



Marcha realizada el sábado 25 de marzo de 2017
Aunque esta noche pasada ha estado nevando en muchos puntos de la sierra y la previsión del tiempo para el día de hoy no es muy buena, pues tan sólo deja un margen por la mañana de unas pocas horas; nos hemos decidido a salir a la zona del Valle del Lozoya. Y por eso, nos hemos acercado al tranquilo y bonito pueblo de Navarredonda, para hacer una circular por la zona.

Con rumbo suroeste salimos por el camino de las Navas o camino al pueblo de Lozoya, que de no abandonar (cosa que hicimos nosotros al kilómetro y pico) se pasaría por el portachuelo de Navarredonda. Y es que a unos trescientos cincuenta metros, antes de llegar a dicho portachuelo, hemos dejado la pista por la derecha, para enlazar por la derecha con el camino del Viviero o del Carretero que ya no dejamos en los próximos tres kilómetros de continua subida, y paralelos todo el tiempo al arroyo del Reajo Sastre. Al principio este camino está bien definido, pero conforme vamos subiendo, entre la nevada caída y el poco uso se convierte en un senderito que se difumina por momento. Antes hemos tenido que vadear, sin mayor problema, el arroyo del Reajo Hondo, para continuar ahora por un pinar, tras haber recorrido el último tramo por robledal. Un kilómetro y pico más arriba volveremos a pasar por la zona en la que dicho arroyo nace, muy cerca del Cancho del Reajo Hondo. Llevamos un buen rato pisando un espesor de nieve en polvo, que no empapa y que varía entre los cinco y diez centímetros. La nieve caída por la noche y que se ha acumulado en los árboles se va cayendo a nuestro paso, ayudada por los rayos de sol, que de vez en cuando asoman entre unas nubes, que por cierto conforme avanzan las horas, en lugar de aumentar como era la previsión, han ido retirándose y dejando grandes claros. A poco más de los mil setecientos metros, aún en la zona del Cancho del Reajo Hondo, abandonamos el camino del Carretero, para tomar una pista por la derecha, que nos permitirá mantenernos a poco más de doscientos metros por abajo de la pista Horizontal, que llevaremos a nuestra izquierda durante los próximos cuatro kilómetros, y con unas vistas excelentes, tanto buena parte del macizo de Peña la Cabra y Peña el Águilo, como de la cuerda de los Hontanares, y de casi toda la Cuerda Larga y el macizo de Peñalara. Llevamos un buen rato con lenta pero progresiva bajada, hasta que a la altura del Plantío tomamos el camino de Cerrocollado, que nos obliga a ir atajando en este último tramo, para acabar conectando más abajo con la cañada de Rendales. Tal vez una opción más simple, aunque alargando algo más de tres kilómetros la ruta, habría sido el continuar de frente, tras dejar la pista que tanto tiempo hemos llevado, para coger una sendita que en poco más de medio kilómetro cruza por el arroyo del Chorro, muy cerca de la chorrera de San Mamés, y que de continuar en unos ochocientos metros más permite enlazar con la pista que sube desde el pueblo de San Mamés hasta la chorrera. Nosotros hemos preferido esta opción, que como en tantas ocasiones viene a ratificar lo de que “no hay atajo, sin trabajo”. Una vez conectamos con dicha cañada y tras salvar una doble puerta, tan sólo nos restan unos ochocientos metros para llegar a nuestro destino final.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta