Tiempo  6 horas 8 minutos

Coordenadas 893

Fecha de subida 27 de agosto de 2013

Fecha de realización agosto 2013

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
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126 m
-7 m
0
2,4
4,9
9,74 km

Vista 3108 veces, descargada 100 veces

cerca de Vyekraal, Western Cape (Republic of South Africa)



Marcha realizada el miércoles 14 de agosto de 2013
No cabe duda de que si se viene a esta zona costera de Sudáfrica, la Península de Robberg ha de ser uno de los sitios de obligada visita. La marcha circular que hicimos de toda la península nos pareció insuperable, por el trazado del terreno y orografía, por su belleza y vistas a lo largo de todo el recorrido, pero sobre todo por la sensación de estar en uno de esos sitios aún intactos, donde cualquiera de sus rincones emana un preciosismo y virtuosismo que proviene del estado totalmente salvaje y natural en el que se encuentra. Vamos que es una de esas joyas, de las que teníamos buenas referencias, pero que, a pesar de que no suela ocurrir con mucha frecuencia, en esta ocasión la realidad superó con creces las expectativas que traíamos. Como el día anterior, salíamos desde Knysna con cielo encapotado, llovizna y bastante fresco, por no decir frío. A las diez pasadas ya estábamos en el control de acceso a un parque, que en esta ocasión tiene el rango de: reserva de la biosfera, reserva marina y el rango de máxima protección. Cuando empezamos a caminar desde el pequeño aparcamiento se entienden todas las categorías que tiene un lugar prácticamente intacto, con un Océano Indico enfurecido, lo que aumenta el rasgo inhóspito de este brazo de tierra que se mete en el mar. Venimos con la intención de hacer el recorrido circular completo, en el sentido de las agujas del reloj. En esta ocasión tenemos tiempo más que suficiente, y por ese motivo queremos disfrutar al máximo de cada rincón e impresionante vista que la Península de Robberg nos ofrece. Así como de sus pobladores más ilustres “los leones marinos” que se hacen notar a lo largo del recorrido, sobre todo a lo largo de la costa norte que es donde tienen todas sus colonias, protegidas del mar abierto. Y digo que se hacen notar por dos motivos fundamentales: son muy escandalosos y activos, pero sobre todo “cómo huelen” los salientes rocosos en los que se encuentran. No me extraña que sus más fervientes seguidores, los tiburones blancos, abunden por toda la zona y los detecten antes del desayuno. El camino de ida hasta la misma punta con rumbo este es bastante aéreo, aunque sin problemas de vértigo ni de seguridad, que está bastante cuidada con algunos tramos que se han habilitado con agarres para minimizar los riesgos. Hasta la punta de la península algo menos de cinco kilómetros que se hacen sin darse cuenta, con la inmensa sorpresa de que al llegar a la punta el camino desciende bruscamente hasta acercarse mucho, yo diría que demasiado, si el mar se encuentra tan enfadado como en el día de hoy. Pues bien la sorpresa nos la llevamos, cuando creyendo que habíamos dejado atrás a los leones marinos, nos encontramos con un grupito de siete u ocho leones que jugaban con unas olas, que desde donde nos encontrábamos “sobrecogían”, por no usar un término más vulgar. Pues bien, ellos hacían una especie de surf, con ida y vuelta y juegos continuos, que nos demostraban una vez más, que las personas somos los animales peor adaptados para afrontar las difíciles circunstancias, que en ocasiones nos regala la naturaleza. Aquí echamos un buen rato, impactados por las olas de más de siete u ocho metros y de sus juguetones moradores que parecieran utilizarlas, como si de gigantes toboganes se tratasen. Empieza a chispear, y eso nos recuerda que hemos de continuar una marcha, de la que nos queda algo más de la mitad, por una zona menos aérea, pero mucho más rocosa y cercana a la rompiente. A destacar que en esta parte sur de la Península Robberg, en el mapa que dan en el Centro de Información, aparecen dos zonas del recorrido marcadas con sendas calaveras. Esta circunstancia nos tenía un poco sobrecogidos, por no decir acoj…., sobre todo porque nos íbamos acercando, y para nada nos apetecía volver sobre nuestros pasos. Cuando llegamos al refugio marcado con su correspondiente waypoint y a la Die Eiland, que gracias a la marea baja, pudimos patear, ya se supone que habíamos pasado una de esas zonas “peligrosas” y sin embargo no tuvimos en ningún momento sensación de paso peligroso, ni siquiera delicado. Y esto es de agradecer, puesto que el viento ha vuelto a hacer acto de presencia, con rachas bastante fuertes, que parecen no querer dar tregua a un oleaje cada vez más fuerte. Sin embargo la llovizna anterior ha cesado y eso nos ayuda a afrontar algunos tramos de roca un poco menos mojada. Tras recorrer, por una pasarela de madera, la pequeña península-isla Die Eiland, retomamos el camino, que muy cerca de la costa y en menos de un kilómetro y medio nos llevará hasta el panel informativo del inicio y primer mirador. Se supone que hemos pasado la segunda calavera o zona peligrosa, y sin embargo nos ha pasado como con la primera, o no nos hemos dado cuenta o no era tan fiero el león, como lo pintaban. Desde el mirador hasta el coche, algo menos de medio kilómetro con una fuerte subida, que exige en algún tramo usar las extremidades delanteras. Al final, y como se comentaba al inicio de la descripción, cerca de diez kilómetros de una ruta, que junto a la del Kalalau trail que hicimos en la isla hawaiana de Kauai, nos pareció de lo más bella e inhóspita.
foto

primer mirador

14-AGO-13 10:31:14
foto

segundo mirador

14-AGO-13 10:54:11
Información

Panel Informativo

14-AGO-13 10:29:05
Waypoint

Punta de la península

14-AGO-13 12:41:53
refugio

Refugio

14-AGO-13 14:50:52
Playa

Playa y Super Duna en Die Eiland

14-AGO-13 15:10:10

3 comentarios

  • ARRIBAYABAJO 29-ago-2013

    Tremenda la ruta, sextante, y muy buenas las fotos. Como dijo Jorge Juan, qué envidia que das.
    Un saludo

  • Foto de sextante

    sextante 29-ago-2013

    Prometo, que esa no es mi intención. Mi única intención es compartir con los que me siguen el mayor número posible de rincones y sitios que hay y que merecen mucho la pena.
    Saludos

  • MIGOSANGO 05-ene-2018

    Lugar al que pensábamos ir, pero tú sextante nos has metido el gusanillo en el cuerpo.
    Un saludo

Si quieres, puedes o esta ruta