Tiempo en movimiento  una hora 23 minutos

Tiempo  una hora 51 minutos

Coordenadas 2574

Fecha de subida 25 de julio de 2020

Fecha de realización julio 2020

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768 m
620 m
0
2,0
4,0
7,92 km

Vista 52 veces, descargada 3 veces

cerca de Quintanabaldo, Castilla y León (España)

Se trata de un paseo muy recomendable en verano porque casi todo él discurre en sombra. En esa fecha tiene el inconveniente de que las cascadas carecen de agua, pero el hecho que discurra paralelo al arroyo hasta Villabascones, permitiendo su disfrute, y, desde allí hasta la cascada, por el interior de un hayedo que sorprende en estas latitudes bien merece la pena recorrerlo.
Para nosotros resulta mas atractivo realizarlo desde Quintabaldo, en ligera subida, que desde San Cibrian, en bajada, por lo anteriormente descrito, permite disfrutar de lo frondoso del bosque durante más tiempo.
Dejaremos el coche en el parking que han habilitado en Quintanabaldo, al otro lado del puente, junto a un merendero al lado del río. Atravesaremos la carretera y el túnel debajo de las antiguas vías del tren para tomar la GR por una pista que se va cerrando con el tiempo.
Por ella caminaremos al borde del arroyo hasta cruzarlo por un vado por encima de la piedras colocadas sobre él. Recomendable el uso de bastones para facilitar su paso. El puente que se preparó está hundido, quedando una de las vigas, junto con una barandilla, como única posibilidad en época de crecida para cruzarlo. Ciertamente, no inspira confianza.
Al otro lado comienza un repecho que nos llevará hasta Villabascones, donde tomaremos el desvío que nos acercará a las cascadas a través de un magnífico y sorprendente bosque de hayas.
Al poco de tomar este camino nos encontraremos en una curva a dchas. con la primera cascada. Seguimos el camino hasta llegar a una bifurcación, la GR sigue por la izda., ascendente y nosotros tomaremos el sendero de la dcha., descendente, para cercarnos al río. Si siguiéramos la GR, más adelante nos desviaríamos para descender hacia las cascadas. Por ese camino volveremos, tiene mejor piso, es más recomendable en época de lluvias, pero es más monótono.
El que hemos elegido nosotros desciende hacia el río y discurre por su orilla izda. según caminamos, subiendo y bajando, saltando entre piedras, mucho más entretenido y permitiéndonos disfrutar de su vegetación. Más adelante entronca con el otro y cruza a la otra orilla a través de un puente para, en unos pocos metros llegar a su final.
En estas fechas, con poca agua, se puede descender al cauce y remontarlo hasta debajo mismo de la cascada, ya sin agua, para admirar la magnitud del salto.
Desde este punto sólo nos resta volver al lugar de partida.
Realizamos una descripción más detallada en la fotografías.
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1. Parking de Quintanabaldo.

Es el mejor lugar para dejar el coche.
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2. Acceso al parking

Una vez cruzado el puente sobre el río Nela, tomaremos la pista asfaltada de la dcha. para llegar al parking-
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3. Acceso a Quintanabaldo.

Viniendo desde Villarcayo deberemos girar la dcha. para cruzar el puente sobre el río Nela.
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4. Inicio de la ruta.

Saliendo del parking y del pueblo hasta la carretera de Villarcayo a Santelices, la cruzaremos y pasaremos por debajo del túnel de las antiguas vías del ferrocarril.
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5. Merendero.

Unos cientos de metros más adelante nos encontramos con este merendero. No siempre hemos encontrado la hierba cortada como ahora.
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6. Bifurcación del vado.

En este punto se encuentra la bifurcación para cruzar el arroyo. Por la izda. se accede al puente destruido y por la dcha. al vado hormigonado.
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7. Imagen del estado del puente.

El primer tramo sólo se puede cruzar haciendo equilibrios sobre la única viga que permanece en su sitio. La barandilla ¿ayuda?.
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8. Vado.

En estas fechas, en las que el caudal es bajo, se puede cruzar por encima de las piedras colocadas ayudados, preferentemente, por unos bastones.
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9. Llegamos al hormigón.

Una vez cruzado el vado, la pista, o lo que queda de ella, comienza su ascenso con un buen repecho que finaliza al llegar a una zona hormigonada. Seguiremos por el camino más marcado, hacia la dcha., para cruzar otro arroyo que suele estar casi siempre seco y acceder al pueblo de Villabascones.
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10. Fuente de Villabascones.

Lo primero que encontramos al llegar al pueblo es esta fuente que, aunque con un hilillo de agua, viene bien para refrescarnos y saciar nuestra sed. Continuamos de frente la carretera.
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11. Casona de Villabascones.

Enseguida llegamos a esta casona, bonito ejemplar de arquitectura popular, construida, según indica, a finales del siglo XVIII. Detrás de ella encontraremos la bifurcación para ir a las cascadas
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12. Desvío hacia las cascadas.

Abandonamos el pueblo por la dcha., justo detrás de la casona anterior, cuando la carretera gira bruscamente a la izda. Encontramos un poste de señales que nos indica el camino.
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13. Camino a las cascadas.

El primer tramo del camino que hemos tomado está un poco cubierto por vegetación, pero, enseguida, se abre y nos introducimos en un magnífico bosque de hayas.
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14. Primera cascada.

A los pocos minutos llegamos a la primera cascada, seca, en esta época del año.
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15. Bifurcación.

Abandonamos la GR, que continúa por la izda., iniciando un ascenso, aunque luego volveremos por ella, para tomar el sendero, más estrecho, que continúa de frente y que comienza a descender a buscar el arroyo.
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16. Antiguas fincas agrícolas.

En este tramo del recorrido podemos encontrarnos con los restos de los muros que delimitaban las fincas agrícolas y que ahora han sido invadidas por las hayas que crecen, majestuosas, por doquier.
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17. Nueva bifurcación.

En este punto nos desviamos a la izda., para no llegar hasta el borde del río, y ascendemos por el sendero, aún más estrecho, que libra el promontorio rocoso y evita el borde del río en época de crecidas. Cuando el terreno esté húmedo habrá que prestar especial atención a los siguientes 100 m que, sin ser complicados, nos obligarán a avanzar con precaución.
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18. Descenso a borde del río.

Una vez superado el resalte anterior, el sendero desciende al borde del río.
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19. Sendero por el borde del río.

El sendero se ha acercado al borde del río y, por su parte más alta, saltando de piedra en piedra en ocasiones, se progresa aunque el caudal sea mayor que el actual.
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20. Confluencia con el otro camino.

Llegamos a encontrarnos con el otro camino que desciende de la GR en una zona en la que hace unos pocos años se produjo un corrimiento de tierras en la ladera que derribó bastantes hayas y mantuvo casi bloqueado el acceso. Seguimos de frente.
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21. Puente.

Enseguida llegamos al puente que nos permitirá cruzar a la otra orilla por la que llegaremos al final del camino.
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22. Última parte del sendero.

Una vez cruzado el puente seguimos por este sendero que, en pocos minutos, nos colocará al final del camino.
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23. Final del camino.

Llegamos a esta pequeña explanada en la que finaliza el camino. Dependiendo de la época del año en que se visite, si fuera temporada de lluvias, no podríamos progresar más, porque todo estaría cubierto de agua. En estas fechas, la surgencia se encuentra enfrente nuestro y la cascada está seca, por lo que podemos caminar por su cauce.
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24. Entrada hacia la cascada.

Descendemos hacia las piedras de la drcha. por encima de la cuales alcanzaremos el cauce seco de la cascada.
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25. Cauce seco.

Una vez saltadas las piedras anteriores, nos introducimos en el cauce seco y nos encontramos con la cascada seca al fondo.
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26. Cascada seca de Las Pisas.

Una vez llegados al borde la poza que ha creado el impacto del agua, podemos admirar en todo su esplendor el impresionante salto que origina la cascada de Las Pisas.
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27. Surgencia actual.

Volviendo sobre nuestros pasos, nos detenemos a contemplar la actual surgencia por la que mana el río que hemos estado recorriendo, menos impresionante que la procede de la cascada, pero hermosa también.
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28. Desvío hacia la GR.

Seguimos desandando el camino, volvemos a cruzar el puente y nos encontramos con la bifurcación anterior, por la izDa. volveríamos por el cauce del arroyo y por la dcha., que elegiremos, ascenderemos en fuerte repecho a buscar el camino balizado de la GR.
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29. Alcanzamos la GR.

El camino amplio y despejado, pero empinado, nos conduce a la GR junto a un poste de señales. Giraremos a la izda. y comenzaremos a descender.
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30. Poste de señales de la GR.

En el cruce encontraremos este poste de señales. Nosotros descenderemos para dirigirnos de nuevo a Villabascones.
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31. Entronque con el sendero de ida.

Llegamos a la bifurcación por la que, a la ida, hemos abandonado la GR para dirigirnos al borde del arroyo. Seguiremos por la dcha.
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32. Llegada a Villabascones.

Salimos del camino a la carretera en Villabascones, junto a la casona. Seguimos de frente a la izda.
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33. Abandonamos Villabascones.

Abandonamos Villabascones hacia Quintanabaldo por la misma pista que hemos traído no sin antes echar una mirada a la Peña Dulla a través del hueco que encontramos entre la casona que nos encanta y la frondosa vegetación que la rodea.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta