Tiempo  8 horas un minuto

Coordenadas 1449

Fecha de subida 25 de julio de 2013

Fecha de realización julio 2013

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
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2.248 m
862 m
0
4,1
8,1
16,23 km

Vista 1535 veces, descargada 14 veces

cerca de Los Llanos, Castilla y León (España)

[Segunda etapa de lo que pretendía ser el Anillo de Picos desde Vegabaño hacia el este. La enorme cantidad de nieve y nuestra falta de material nos hizo desistir en el Macizo Central. Dado que la primera etapa (de Vegabaño a Posada de Valdeón) fue un desastre porque perdimos el camino varias veces en el bosque, empezamos el track aprovechable en esta etapa.]

Desde Posada de Valdeón, tomamos la carretera que, descendiendo de forma notable, conduce hasta Cordiñanes. Las vistas del cañón que ha formado el río Cares entre los Macizos Occidental y Central son impresionantes. En Cordiñanes, nos metemos por la primera calle que encontramos a la derecha y, sin perder altura, continuamos hasta el final del pueblo.
Una vereda ancha que conduce a una cantera asciende hasta que encontramos un cartel que indica "Collado Jermoso". Aunque el inicio de la vereda entre las rocas es confuso, pronto encontraremos el camino bueno, que asciende en zigzag hasta la base de una roca de aspecto infranqueable. Unos pasos estrechos y aéreos al borde del precipicio nos harán cruzar hasta el valle contiguo, que tendremos que remontar en su totalidad.
Tras unas curvas por roca, el camino llega a un bosquecillo y serpentea hasta salir a un enorme canchal. Siempre ascendiendo, acabaremos en la Vega de Asotín, enclavada entre altos picachos.
El camino hacia Jermoso sale a la izquierda (está indicado) y hace un criminal zigzag por una empinada ladera hasta ganar vistas (impresionantes, por otra parte) hacia el valle del Cares y el Macizo Occidental. La alegría dura poco, pues giramos a la izquierda y emprendemos otro subidón hasta un collado al pie de unos tremendos farallones rocosos.
La última subida hasta el refugio de Collado Jermoso requerirá (al menos, si los neveros son tan tremendos como los que encontramos) que usemos las manos y mantengamos la concentración en repetidas ocasiones.
El refugio tiene un enclave increíble y nos permitirá aprovisionarnos de agua antes de seguir subiendo por una vereda bien visible, en dirección este. Pasaremos varios collados antes de comenzar a descender hacia un lago y, tras un ligero remonte, a la Vega de Liordes, un remanso de paz y belleza entre picachos.
La última parte de la etapa es un descenso por una senda digna de un cuento de J.R.R.Tolkien, los Tornos de Liordes. Las zetas de piedra suelta con una inclinación tremenda se suceden junto a un muro de piedra que parece ir a caer sobre nuestras cabezas en cualquier momento, mientras el arroyo que hay a la derecha se despeña hacia Fuente Dé.
Tras una hora de descenso que se antoja interminable, finalmente volvemos a la civilización y al merecido descanso.
Fuente junto a la primera calle del pueblo.
Refugio guardado, donde se puede pernoctar y comprar bebida y comida.

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