Tiempo  6 horas 20 minutos

Coordenadas 1813

Fecha de subida 28 de diciembre de 2018

Fecha de realización diciembre 2018

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1.679 m
787 m
0
5,2
10
20,63 km

Vista 61 veces, descargada 6 veces

cerca de Siles, Andalucía (España)

Una excursión por lo bonito y lo feo de la Sierra de Segura.

==> LO BONITO

Un jueves de finales de diciembre. Llegué tarde a la Peña del Oliva (790 m de altitud) para comenzar la andada, aunque no me daría cuenta hasta pasadas algunas horas.

El programa era subir al cerro de Los Calarejos, una imponente atalaya a casi 1.700 m desde donde se divisa no solo el bonito y hondo valle del rio Tus, sino muchos de los montes de la Sierra de Segura.

Comencé la marcha tomando el camino que sale a la izquierda, a unos 300 m de la Peña del Olivar, y llega, siguiendo el arroyo Anchuricas, hasta la fuente que llaman La Almoteja (olma pequeña), aunque en estos pueblos llaman almoteja a cualquier arbolillo de origen desconocido. Pasado el merendero, en lugar de ir a la izquierda, me decidí por seguir recto, arroyo arriba. Pueden verse, en los dos km hasta la pista, un par de saltos de agua originados por antiguas represas, hoy sin uso. Perdí un tiempo precioso trepando por los saltos de agua.

Incorporado a. camino normal, cuando ya se acaba el que va cercano al el arroyo, subí hasta los cortijillos que están encima del Anchuricas y desde allí, trepando durante más de 500 m, a los que están arriba (no sé sus nombres, serán también de las Anchuricas) hasta llegar a las faldas del cerro de Boquerón. Allí comienza una suave ascensión al cerro de Los Calarejos. La piedra caliza, descarnada y blanca, emerge del suelo, y no hay mucha vegetación, aunque ha sobrevivido algún pino y una pocas carrascas, que cunden en cualquier sitio. Hay más lugares, por aqui, que llaman calarejos: deben de ser más pequeños pero con la misma pinta.

La vista desde Los Calarejos es magnífica, debiendose recorrer para gozarla el km largo de borde que da al este. En estas montañas, nuevas y puntiguagudas, las alturas permiten ver la orografía escarpada, que aquí está tapizada de verde pino. En el fondo el valle del río Tus, que aguas abajo forma, con otros, el embalse de la Fuensanta, unos km más abajo. En las alturas, todas las importantes de la Sierra del Segura oriental, entre Jaén y Albacete.

La bajada desde la altura (1660 m) fue dura para mis rodillas sesentonas. El camino utiliza las pistas, pero atrocha por viejos senderos, que están llenos de maleza y cuestan, pero van mostrando la maravilla de los rincones que tiene esta Sierra,con pinos, sí, pero también otras especies de ribera, y muchas, muchas plantas olorosas como el tomillo y el romero.

La última parte del camino se hace por el arroyo de La Canalica, que baja del paraje del msmo nombre. Tiene un par de caídas se agua chicas, pero muy bonitas. Al final, con una hora y media de retraso por lo complicado de la bajada, desemboqué de nuevo en el arroyo Anchuricas, pasé la fuente de la Almoteja y me sosegué viendo el embalse, verde y blanco, de la Peña del Olivar.

Llegué tarde a comer, pero fueron buenos conmigo y me apartaron el condumio que siguió caliente al amor de la lumbre, para que almorzara casi a las 4 de la tarde. Y había hambre, tras 22 km, 6 horas y 1.100 m de subida acumulada.

==> LO FEO

Lo agradable y feliz dura poco ¿verdad? En esta caminata ví cuatro cosas, al menos, que no me gustaron nada. La primera es que el monte está poco cuidado, hay árboles caídos que cortan los caminos por doquier, y trozos de madera de los pinos cortados que, aparte de entorpecer la marcha, son yesca en caso de incendio. La segunda es que los helechos, que jalonan casi todo el camino, estaban secos. Llevan ya dos años así, y aunque ha llovido en primavera y otoño no reverdecen. Será el cambio climático. La tercera es más preocupante, porque es un acto criminal. A la altura de del cortijo de Anchuricas, donde tiene uno de sus nacederos el arroyo, vi una poza negra, cerquita del cauce,con ribetes azules y violetas: el agua estaba mezclada con gasoil para atraer a los jabalíes, y contaminaba el arroyo. Algún desalmado, enemigo de los animales y del género humano, había envenenado el agua que luego llegaría al Guadalimar y al Guadalquivir, solo para fusilar a los bichos cuando estuvieran gozando en el charco. La cuarta y última es que la plaga de la procesionaria del pino ataca a los árboles, incluso a los más pequeños y aislados. Esto también se puede remediar.
Subí el arroyo, por un camino complicado, para ver los saltos de agua.
Una atalaya sobre el valle del Río Tus, donde se pueden ver los picos de esta parte oriental de la Sierra de Segura.
La parte alta del Cerro, 1660 m desde donde se ven los picos al sur de la Sierra.
En esta ruta se evitan pistas y caminos trillados, por eso es lenta, aunque tiene sus alicientes, como ver arroyos, saltos y flora de suelos húmedos. Pasa por la Residencia El Seminario. Al lado hay una cortijada cuya fuente-pilón me sorprendió.
Baja por el valle con más vetas de agua de toda la Sierra, pero el sendero que lo recorre es complicado...casi impracticable.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta