Tiempo en movimiento  2 horas 52 minutos

Tiempo  4 horas 46 minutos

Coordenadas 1805

Fecha de subida 1 de diciembre de 2018

Fecha de realización diciembre 2018

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2.420 m
1.830 m
0
2,6
5,1
10,29 km

Vista 94 veces, descargada 1 veces

cerca de Puerto de Cotos, Castilla y León (España)

Subida a Peñalara, la cumbre que gobierna la sierra de Guadarrama con sus 2.428 m. Salida desde el puerto de Cotos (1.829 m) y ascenso por el camino de Peña Citores, también llamado sendero del Batallón Alpino. Se trata de una vía mucho menos transitada y más entretenida que el clásico camino de las zetas, por donde descenderemos.

Ruta con nieve dura y hielo, realizada con crampones un 1 de diciembre. Ventisca y frío en el cordal de Peñalara, entre Dos Hermanas y la cumbre: fue casi tocar geodésico e iniciar la bajada. Eso sí, con buena visibilidad de las cimas circundantes (Cuerda Larga, Siete Picos, Montón de Trigo, La Mujer Muerta...), el valle de Lozoya y la inmensa llanada segoviana y su capital. Las vistas espectaculares de siempre, realzadas por una maravillosa luz otoñal.

Hasta la cumbre, 2.42 horas (580 metros de desnivel acumulados en toda la ruta). La bajada, con parada para almorzar, unas 1.45 horas.

Es Peñalara el pico más alto de la sierra de Guadarrama, el tercero del Sistema Central [tan sólo superado por el Almanzor (2.591 m) y La Galana (2.564 m), ambos en la sierra de Gredos] y el vigésimo octavo de España.

UNA SENDA CON HISTORIA
La marcha empieza en el puerto de Cotos, por el chalé del Club Alpino Español (bandera 1 del mapa), a cuyas espaldas nace la senda del Batallón Alpino o camino de Peña Citores (bandera 2). El primer nombre es un recuerdo a los alpinistas y montañeros alistados en el bando republicano durante la guerra civil, que utilizaban el camino para abastecer sus posiciones de trinchera a 2.000 metros de altitud, pues fue la sierra de Guadarrama zona de frente bélico.

Hoy es un hermoso paseo que trepa primeramente por un formidable bosque de pinos, para luego seguir arañando la ladera suroeste de Dos Hermanas a cielo abierto, entre piornos y con unas vistas espectaculares: con la línea de cumbres que trazan Cabezas de Hierro, Cerro Valdemartín, Alto de Guarramillas y Siete Picos, que continúa con Montón de Trigo y La Mujer Muerta (bandera 3).

FUENTE DE LOS PÁJAROS
El camino lleva hasta el collado que separa Peña Citores (2.181 m) y Dos Hermanas (2.284 metros la Mayor y 2.269 la Menor), y donde brota la fuente de los Pájaros (2.140 m), que se alcanza en 1.20 horas, aunque hoy desaparece bajo el manto de nieve (bandera 5). En el entorno se alzan los restos de una fortificación de la guerra civil, que era aprovisionada por el camino que recorremos. Peña Citores, visitada en anteriores subidas, queda unos 300 metros al oeste. Esta vez decidimos enfilar directamente hacia el cordal de Peñalara y Dos Hermanas: senderistas que vienen de hacer cumbre nos dicen que hay fuerte ventisca arriba y un frío cortante.

Remontamos la vaguada helada del arroyo de Dos Hermanas. En este punto lo mejor es tirar de crampones, para asegurar la pisada y evitar resbalones. En 20-25 minutos alcanzamos el cordal de Peñalara (bandera 6). Y, efectivamente, sopla un viento del carajo, que azota violentamente las prendas. Es sábado y hay gente en este tramo, aunque la mayoría regresa de la cima: nosotros hemos empezado tarde la ruta, a eso de las 11.00. Resulta fascinante ver cómo las nubes, ligeras y veloces, se bombean y arquean para superar la cima de Peñalara, dibujando en el aire formas caprichosas de boina.

CORDAL Y CIMA
Enfilamos la loma hasta Peñalara: 1,3 kilómetros aproximadamente, peleando contra el viento, que azota desde el lado segoviano, cuya llanura se ve preciosa bañada por una luz tibia del sol, con su capital y catedral despuntando en el horizonte. La llanura es una franja luminosa bajo un cielo oscuro encapotado. Eso a nuestra izquierda, según se sube. A derecha, se despliega el cordal madrileño de la Cuerda Larga.

Tras 2.42 horas de pateo, tocamos el geodésico (banderas 7 y 8). Aquí el viento arrecia aún con más virulencia. Hacemos las fotos de rigor. Disfrutamos de la panorámica: siempre preciosa. Un grupo de jóvenes excursionistas se asienta en el vivac del geodésico para picotear algo rápidamente. Una pareja llega y se va. Nosotros permanecemos no más de 10 minutos e iniciamos la bajada.

EL REGRESO
El descenso, con crampones, es una delicia: ligero y rápido. Al rato, tras dejar de lado Hermana Mayor y Hermana Menor, empezamos a perder altura por el camino de las zetas (bandera 9), la vía más utilizada para llegar a Peñalara. Al enfilar la ladera pendiente abajo, la ventisca desaparece. Con nieve dura, que se reblandece un pelín por el calentamiento del sol, la bajada es mucho más cómoda, sin las piedras y cantos sueltos que maltratan los pies cuando es sendero de tierra. Tras el frío vivido arriba, las zetas parecen el Caribe. Decidimos hacer un alto en unas piedras y almorzar. En frente, Cabezas de Hierro, el Cerro de Valdemartín tatuado de pistas de esquí y el Alto de Guarramillas. De nuevo, una vista fantástica.

Seguimos la marcha y en el desvío al refugio Zabala (bandera 13), panorámica sur del circo de Peñalara. Sigue el descenso con algún tramo pronunciado para luego enfilar el bosque cercano al puerto de Cotos y sus praderas, donde finaliza esta ruta que nos ha hecho sudar y disfrutar aún más.

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