Tiempo en movimiento  4 horas 34 minutos

Tiempo  7 horas 35 minutos

Coordenadas 2858

Fecha de subida 10 de diciembre de 2018

Fecha de realización diciembre 2018

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2.316 m
1.316 m
0
4,0
8,1
16,1 km

Vista 101 veces, descargada 5 veces

cerca de Siresa, Aragón (España)

Sensacional ascensión al pico Secús situado entre el Bisaurín y el Castillo de Achert.
Esta subida tuvo la particularidad de abordar la cumbre junto a su arista sureste, por la escupidera de Las Arrallas en vez de por la ruta clásica que discurre desde el Puerto de Taxera por el cordal suroeste.

Para quien no ande muy sobrado de tiempo, sólamente la visita al Barranco de Agüerri, ya merece la pena y compensa el viaje que se haya realizado para venir hasta aquí.

Para llegar al Valle de Hecho, vendremos desde la carretera que une Pamplona y Jaca, desviándonos en la localidad de Puente la Reina de Jaca y desde aquí llegaremos primero a Hecho y poco después a Siresa.

Cinco kilómetros mas allá se encuentra el desvío hacia el Refugio de Gabardito, en donde aparcaremos el vehículo.

La ruta discurre a grandes rasgos, paralela al Barranco de Agüerri hasta llegar a las inmediaciones del Refugio de Secús y desde aquí se acomete la ascensión al pico.

Inicialmente seguiremos el trazado señalizado de la GR 11.1, de modo que poco a poco nos iremos situando más proximos al Barranco de Agüerri, teniendo la precaución de no desviarnos hacia el Collado de Foratón cuando pasemos junto a un poste indicador.

A partir de aquí descendemos hacia el Barranco, de modo que tras cruzarlo discurriremos paralelos al tramo medio de dicho barranco (foto 1) hasta llegar al fondo del mismo en dirección este, de modo que alcanzaremos el punto donde se une el Barranco de Plandaniz procedente del Sur.

Siguiendo siempre el curso del Arroyo de Agüerri, y tras remontar otros ochocientos metros, llegamos al punto donde se une en arroyo procedente del Barranco del Foratón en dirección suroeste. Desde aquí, hay que realizar un remonte de unos cien metros de desnivel, para situarnos en las inmediaciones del Refugio de Taxeras y a partir de este punto, seguir continuando junto al curso del Barranco de Agüerri que en este tramo forma pequeños saltos como el que vemos en la foto 2.

Poco a poco vamos ganado altura hasta conseguir llegar a una espectacular explanada a modo de circo, situada en la cota 1904, donde realizaremos una pausa y desde la que podemos divisar cuatro grandes dos miles, el Bisaurín (foto 3), el Agüerri (foto 6), el Secús (foto 2) y la Punta Secús (foto 5).

El Secús nos aparece en dirección norte, y a la derecha, veremos una hendidura de separacion con la cota 2282 que constituye el paso de Las Arrallas hacia el que dirigiremos nuestros pasos para remontar posteriormente una empinada escupidera que nos ha de conducir a la arista sureste del Secús, de forma que nos acabaremos situando paralelos a la misma e iremos ascendiendo sin prisas los últimos ciento cincuenta metros de desnivel hasta alcanzar la cima del Secús (foto 4).

El regreso lo hacemos inicialmente por la misma arista junto a la que hemos subido y admiraremos de ese modo las maravillosas vistas de la zona del Castillo de Achert, el Pirineo frances y el conjunto de la cornisa que culmina en la Punta Secús junto al majestuoso Bisaurín (foto 5).

Tras descender por la escupidera mencionada anteriormente, volveremos sobre nuestros propios pasos hasta conseguir alcanzar de nuevo el punto desde el que iniciamos la marcha.
Punto de partida de la ruta. El acceso hasta el mismo en coche no resulta complicado, por lo que recibe bastantes visitas. El entorno en el que se encuentra resulta bastante relajante, y desde aquí, ya podemos tener a la vista algunos de los paisajes junto a los que discurre la ruta como son la Peña y el Pico Agüerri. En la primera (Peña de Agüerri), destacan sus cortados verticales que caen sobre el Barranco homónimo constituyendo las llamadas Fajas de Los Valencianos y Caznarez (Foto 3). Otra de las particularidades es que por dicho refugio pasa la senda de gran recorrido GR11.1, es decir uno de los tramos pertenecientes a la que recorre todo el Pirineo. En este caso, la etapa concluiría en el Refugio de Linza que no es objetivo de nuestra ruta.
Procedente del Rio Aragón (Puente de Santa Ana) desde donde arranca este tramo de la GR11, en su recorrido, pasa por el Refugio de Gabardito y aquí, encontraremos un poste indicador que nos marcará el camino por el que hemos de empezar a caminar (ver foto 2 del punto anterior). Esta primera etapa resulta bastante asequible, y nos servirá para ir templando musculatura. Su longitud es de unos dos kilómetros incluyendo tramos ascendentes de poca pendiente y otros llanos o incluso descendentes. La senda no da lugar a equivocaciones y nos conduce hasta otro poste indicador que marca el punto donde la GR11.1 cambia de rumbo para dirigirse al Collado de Foratón. Durante este recorrido, nos iremos aproximando al Barranco de Agüerri, admirando las caidas de las fajas de Los Valencianos y Caznarez así como la esbelta figura caliza coronada por el Cerro de Lenito (fotos 2 y 6) situado en dirección noroeste respecto a la ruta. Durante esta etapa discurriremos por zonas de pinar y hayedos que resultan ideales para cualquier época del año en que nos acerquemos hasta aquí.
El siguiente tramo parte del cruce en el que la GR11.1 se aparta de la senda que sigue paralela al Barranco de Agüerri y se redirige remontando la falda del monte por el que venimos transitando para tomar otra senda que conduce al Collado de Foratón ( a unos cuatro kilómetros de distancia todavía). Nosotros habremos de seguir por la misma senda por la que veníamos y que toma rumbo descendente para poder vadear el barranco que a su vez recibe aguas de otro arroyo que procede de la Punta de la Cuta y que experimenta una caida repentina de cien metros de desnivel antes de juntarse con el arroyo principal (foto 1). Tras cruzar el barranco, nos situaremos en la otra ladera, y a partir de aquí caminaremos paralelos de nuevo junto al cauce. En realidad el itinerario discurre de forma inconfundible siempre paralelo al Arroyo del Agüerri hasta llegar a la base del pico Secús. Tras transitar algo más de medio kilómetro, ya tendremos una buena perpectiva de la hondonada (foto 4).
El Barranco de Agüerri constituye uno de esos sitios no muy conocidos pero que nunca defraudará a cualquier visitante. Solamente por poder recorrerlo ya merece la pena llegar aquí, independientemente de si se asciende o no a la cabecera del barranco. El tránsito resulta poco complicado y cuanto más profundizamos hacia la cabecera, mejor es el espectáculo al que podemos asistir. El barranco se encuentra encajonado entre la Peña y Pico de Agüerri por el Norte y la Punta y Pico de la Cuta por el Sur y a la vez recibe caudal de varios barrancos como son el de La Cuta, Plandániz (foto 4) y Foratón. El recorrido de este tramo, supone unos dos kilómetros durante los cuales podremos disfrutar de unas buenas vistas, sobre todo a partir de la segunda mitad según ascendemos en que veremos una buena perspectiva del cauce y el trasfondo de la Sierra del Vedao con el pico Pueyo de Segarra (fotos 1 y 3). En la cabecera del valle, el Arroyo de Agüerri experimenta una curvatura de noventa grados hacia el norte segun ascendemos, es decir rodeando la falda del Pico Agüerri. Justo al llegar a esta curva ya podremos ir admirando alguno de los picos que más adelante podremos contemplar con más detenimiento (foto 6).
Despues de la incurbación según subimos, el Arroyo se encaja profúsamente de modo que nos veremos obligados a separarnos de su cauce para remontar un zona bastante escarpada pero con un pequeño sendero perfectamente reconocible por el que ascenderemos salvando un desnivel de unos cien metros hasta situarnos en la inmediaciones del Refugio de Taxeras. Dicho refugio se encuentra en lamentables condiciones, por lo que no creemos que sea muy recomendable utilizarlo. Nos ahorramos las fotos del interior. Si que merece la pena pararse a contemplar los paredones calizos de la falda del Pico Agüerri (foto 6) y la bella imagen del arroyo surcando el fondo de la vaguada (foto 3). Otra de las imágenes que no debemos obviar es la de la Punta de la Cuta con aspecto de pirámide puntiaguda asomando al fondo (foto 5).
Desde el Refugio de taxeras, hemos de enlazar a la zona del Refugio de Secús, siempre paralelos al cauce del arroyo. Durante este tramo el cauce experimenta varios saltos, alguno de ellos bastante pronunciado (foto 1), lo cual unido a la imponente imagen del Pico Secús en la zona más alta (fotos 1,3 y 5), dará como resultado un cuadro espectacular. Tras remontar los saltos de agua y discurrir por algún nevero como el de la foto 5 (imaginamos que en época invernal serán mucho más numerosos), procedemos a vadear el arroyo para ascender por otra zona escarpada (foto 4) y poder llegar a las inmediaciones del Refugio de Secús.
Por fin llegamos a lo que podemos considera el nacedero del Arroyo de Agüerri. Se trata de una amplia explanada cuyo punto más bajo estaría a 1904 mts de altitud y desde el cual contemplaremos uno de los parajes más asombrosos del pirineo, ya que en cualquier dirección a la que dirijamos la vista, encontraremos estampas de las que no dejan a nadie insensible. De todos las cotas que nos rodean, la más alta es la del monte Bisaurín con sus 2670 metros en dirección sureste (foto 1) y a su derecha la Peña del Mediodia (2514 mts), separada del primero por el Collado de Secús. Echando la vista atrás, obtendremos una buena perpectiva de toda la bajante del Arroyo de Agüerri con el trasfondo del Pico y Puntal de la Cuta. A nuestra izquierda, según hemos subido se encuentra la imponente mole y escarpada cresta del Pico Agüerri (fotos 5 y 6), y frente a nosotros, la falda del pico que nos hemos propuesto alcanzar, el Secús y a su izquierda la zona de Las Arrallas por donde hemos de subir enseguida.
El pico Secús, se encuentra separado del pico de Las Arrallas (fotos 1 y 2) por una especie de embudo que recoge aguas de ambas vertientes y que hemos dado en denominar escupidera de Las Arrallas (fotos 3 y 4). Desde el punto más bajo de la explanada, podemos divisar perfectamente este punto, de modo que primeramente hemos de remontar sin prisas doscientos metros de desnivel entre la zona más baja del Achar de Secús y la zona basal de Las Arrallas. Una vez situados en la entrada de la escupidera, nos introduciremos en la misma, sorteando una bajante atestada de derrubios (foto 4) y comenzaremos a remontar la escupidera hasta irnos aproximando a la arista este del Secús (foto 6) a la vez que vamos virando hacia la izquierda con el fín de acometer el último tramo de ascensión.
Poco a poco vamos progresando y aproximandonos a la arista este del Secús, pero en realidad siempre avanzaremos separados de la misma, para ir más resguardados del viento aparte de poder ir por un terreno más cómodo. Las pendientes se irán incrementando a medida que nos vayamos aproximando, y sin prisas. Haciendo todas las pausas necesarias iremos remontando los doscientos metros de desnivel (trecientos si contamos desde la entrada a la escupidera). Durante las pausas, nos desperdiciaremos la ocasión de realizar alguna buena toma fotográfica del paisaje que nos rodea, no obstante, las mejores vistas las obtendremos posteriormente durante el descenso en los primeros metros que recorramos desde la cumbre, de forma que iremos por la zona más cercana a la cornisa para disfutar de unas vistas espectaculares como las que mostramos en las fotos 4,5 y6. La técnica para la subida no resulta especialmente complicada excepto en la época en que haya más hielo en que imaginamos se hará obligatorio utilizar los crampones (en este tipo de ascensiones siempre se hacen necesarios cuando la climatología empieza a cambiar). Tampoco hay que descuidar el riesgo de transitar por unas laderas repletas de derrubios que pueden dar lugar a pequeños deslizamientos que resultan comprometidos, dada la alta pendiente (foto 3) que encontraremos en los últimos metros de ascensión.
Finalmente alcanzamos la cima y obtenemos la recompensa al trabajo realizado, incluso bajo las condiciones que se pueden observar en las fotos, ya que la alta nubosidad nos impedia contemplar unas preciosas panorámicas que incluyen el macizo del Castillo de Achert, Pico de Netera, Peña de Marcantón, Solano de la Rueda, Hondonada de la Frontaza, toda la barrera de picos que hacen de frontera entre España y Francia, Ibón de Estanés y hacia el Sureste una espectacilar cornisa natural con la que enlaza la arista sureste del Secús para culminar en el Puntal de Secús (foto 4). Hacia el Noreste, en zona francesa veremos destacar especialmente el monte Midi D'Ossau con su aspecto de aguja vertical, vestigio de una chimenea volcánica que perdió su cubierta (foto 3). Por otro lado, a nuestros pies tendremos unos tremendos cortados que descienden verticalmente (fotos 1 y 3). Por último en dirección oeste tendremos las laderas que enlazan con el Puerto de Taxera y una sucesion de dos miles conformando una preciosa cresta con cortados verticales mirando al Norte, y de las cuales no podemos aportar ninguna imagen por las condiciones de baja visibilidad que nos acompañaron.

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