Tiempo en movimiento  4 horas 4 minutos

Tiempo  7 horas 52 minutos

Coordenadas 2625

Fecha de subida 1 de julio de 2019

Fecha de realización junio 2019

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1.957 m
1.179 m
0
3,7
7,3
14,63 km

Vista 36 veces, descargada 3 veces

cerca de Liegos, Castilla y León (España)

Ascensión al Pico Yordas desde el valle de San Pelayo, al que se accede por el pueblo de Liegos en la cuenca del Esla.

Valle de San Pelayo (1.132 metros) - Collado Bayugoso (1.681 metros) - Pico Yordas (1.964 metros) - Collado Burín (1.682 metros) - Valle de San Pelayo (1.132 metros).

Desde el puerto de Tarna, seguir el valle que forman las fuentes del rio Esla por la carretera CL-635 en dirección a Riaño. Una vez pasado Lario, tenemos que desviarnos a la derecha hacia Liegos, cruzar el pueblo y continuar por una pista en la que está permitido transitar a vehículos particulares. Se dirige por el valle de San Pelayo hacia Loris, siguiendo el curso del rio Belluco primero y el Valverga después, es además parte del PR-LE 32 que desde el pueblo de los "lentejeros" (así se conocen a los habitantes de Liegos), comunica esta localidad con Acevedo, a través de los collados de Demedios y Loris.
A unos 2,5 kms de Liegos y a la altura de un paso canadiense, dejamos el vehículo en un lateral de la pista. Aún se podría continuar porque se encuentra en buen estado, pero este punto coincide con el camino por el que volveremos a la tarde, en nuestro descenso por el collado Burín.

En este idílico paraje se desarrolló en el año 26 antes de nuestra era, la batalla de Bérgida entre los nativos (cántabros entonces) y las legiones romanas. Los cántabros derrotados, huyeron hacia el Monte Vindio (Picos de Europa) en busca de refugios mas agrestes, pero el potencial militar de los invasores acabó dominando todo el territorio.

Comenzamos a caminar valle arriba escoltados por las moles calizas del Yordas a la izquierda y la peña La Cruz a la derecha. A nuestro frente el camino en suave pendiente, va regalando espacios abiertos con la naturaleza de montaña como principal protagonista. Superada la cuadra de Los Portales, nos queda como última referencia antes de abandonar el camino, una enigmática cruz de piedra de medio metro de altura, que se encuentra en la orilla izquierda. Cuando llevamos caminados 2.7 kms, nos desviamos a la izquierda para internarnos en el bosque de Tendeña.

A la entrada del bosque, una portilla y restos de alambradas, son recuerdos de los intentos de introducir la cabra hispánica en la comarca de Riaño. En el último decenio (1.991-2.001) del siglo pasado, se introdujeron de manera escalonada 160 ejemplares en un hábitat que se consideraba idóneo. La sarna y las tensiones con los ganaderos impidieron que prosperase la iniciativa, no obstante y mientras duró el proyecto, tuvo un buen impacto económico en la zona por las cacerías, una de las últimas fue adquirida por un empresario ruso y se subastó en 67.550 €. Aunque la repoblación se centró en Anciles, también llegaron ejemplares a los bosques de Tendeña.

En subida tendida y continua, el camino discurre entre multitud de hayas mas delgadas y altas de lo habitual, lo que permite que aún siendo bosque y sombrío, sea al tiempo muy luminoso. Alcanzamos la fuente La Tejal, con una placa de sugerente diálogo, que invita a compartir sus virtudes:

-Que rica el agua de la fuente, esta maravillosa fuente de camino al monte,
puesta aquí a propósito para socorrer a mas de un montañero sediento.
¡Pareces "agua bendita "!
-¡Claro que soy "agua bendita", bendecida por la Madre Naturaleza!
¿Te enteras montañero?.
-Que razón mas grande tienes. Me doy por enterado amiga del alma.

Superada la fuente La Tejal, cuyo nombre se puede deber a algunos tejos que existen en su entorno, encontramos una indicación que nos desvía del camino que sigue al collado Tendeña, para conducirnos por la izquierda hacia el pico Yordas. Por èl vamos; mientras el bosque continúa y el camino se vuelve sendero. Pronto bordeamos una bonita zona de peñascos antes de salir a un recodo, desde el que damos vista lejana a nuestra cumbre. Aparecen los pastos de altura y por ellos discurre el pequeño, pero muy definido sendero, señalizado además con pinturas amarillas, para llevarnos hasta el collado Baguyoso, desde donde vemos el embalse de Riaño.

Ya está cerca nuestro objetivo, entramos en terreno calizo con numerosos jitos que van marcando la ascensión. Sin perder la orientación, prácticamente lineal, vamos superando la pendiente hasta alcanzar sin dificultad la cima del Pico Yordas.

Conocido con ese nombre en la comarca de Riaño, es llamado Pico Burín o Borín por las gentes de los pueblos norteños del Valle del Esla. El 13 de Agosto de 1.950 se instaló una cruz de 8 metros de altura, por idea del entonces Registrador de la Propiedad en el antiguo Riaño, D. Miguel Manteca y de varios vecinos mas, fue derribada por los temporales ese mismo invierno, en el verano siguiente fue repuesta sujetándola con 4 cables, pero de nuevo las inclemencias del tiempo volvieron a derrumbarla. Ahora una modesta cruz con buzón y otro poste metálico, en el que pudo existir alguna placa, presiden esta emblemática montaña, que es símbolo de toda la comarca de Riaño.

Emprendemos el descenso hacia el collado Baguyoso y sin alcanzarlo, nos desviamos a la izquierda hacia la vertiente sur, en dirección a un pequeño collado. Desde él y laderas abajo en dirección al embalse, existieron unas minas de antimonio (Mina Concostura), de lo que quedan restos que no podemos ver desde aquí. El sendero se interna entre unos piornales antes de alcanzarlo y continua luego a media ladera por una zona de monte bajo. Se pierde en ocasiones, pero algún jito disperso nos ayuda a localizar una pequeña brecha, por la que cruzamos un largo espolón rocoso, que desciende desde la misma cumbre.

Hemos alcanzado la majada de Yordas y nos queda una mínima ascensión por un pequeño sendero hasta el collado Burín, para dar vista de nuevo al valle de San Pelayo. Collado de amplios horizontes: con la espléndida y vertical cara Este del Yordas, con la cola del embalse de Riaño recogiendo aguas del Esla, y con los pueblos de Burón, Liegos, Lario y Polvoredo. Mas abajo queda la majada de Burín, a la que nos dirigimos siguiendo los pendientes pastizales, en busca del camino que nos introduzca en el bosque. Una cabaña nos sirve de referencia para localizar el camino que encontramos un poco mas arriba de llegar a ella.
De nuevo vamos por otro bosque de hayas, con espacios abiertos como la Vega de Villacienzo, por la que cruzamos en dirección al fondo del valle, en busca de cerrar nuestro bonito y muy recomendable circuito.
Donde se puede dejar el vehículo
En el valle de San Pelayo
En el valle de San Pelayo
A la izquierda del camino
Hacia el hayedo de Tendeña
En la entrada al Hayedo de Tendeña
Hacia el pico Yordas
Saliendo del bosque
Un poco antes del collado Baguyoso
Un poco antes de la cumbre
Un poco antes del collado Baguyoso
En la cara Sur
Desde el collado Burín
Llegando a la Majada Burín
En la Vega Villacienzo
En el Valle de San Pelayo
Sobre el rio Belluco

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