Tiempo  3 horas 58 minutos

Coordenadas 1024

Fecha de subida 21 de mayo de 2017

Fecha de realización mayo 2017

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838 m
572 m
0
3,3
6,5
13,01 km

Vista 174 veces, descargada 10 veces

cerca de Alcalá de Henares, Madrid (España)

Este parque natural, así declarado y administrado desde el año 2000, ofrece una red de sendas y pistas por las que disfrutar de entornos ancestrales tallados por las aguas desde la noche de los tiempos. Entre barrancos, cortados abruptos y fuertes pendientes, con vegetación esteparia reforestada en la década de los 60 del siglo pasado, se transita a pié o en bicicleta alternando desniveles y accediendo a sus cotas altas, desde donde se admira todo el paisaje de la comarca del Henares.

Nuestra ruta transcurre inicialmente por entre las gargantas del barranco Salobre, cauce de un arroyo habitualmente seco pero que puede ser caudaloso después de fuertes lluvias en la zona; pisamos tierra arcillosa, con vetas de mineral de yeso en las erosionadas paredes que encajonan en algunos tramos nuestra senda. El día está nublado y la atmósfera pesada, y se camina ligero ante la ausencia de calor ambiental.

Nos adentramos luego por pinares de repoblación hacia el barranco de la Zarza, espina dorsal del espacio sur del parque, y empezamos a ganar altura a medida que nos aproximamos al cerro del Ecce Homo, también conocido como pico de la Vera Cruz por la leyenda que afirma que en la noche del 3 de mayo de 1118, en la víspera de la conquista de la fortaleza árabe cuyas ruinas visitaremos luego, los ejércitos cristianos vieron aparecer una cruz luminosa en lo alto de este cerro vaticinando su victoria.

La ascensión hasta la planicie superior de este cerro, techo del parque, es corta pero exigente, lo necesario para pagar nuestra cuota de esfuerzo senderista y disfrutar luego de las bonitas vistas que se divisan desde sus 836 m de altitud, amén de fotografiarnos junto a su vértice geodésico y curiosear entre las ruinas de la ermita medieval que se alzó en tiempos en esta meseta.

Bajamos luego por su cara norte, pasando nuestros apuros por lo resbaladizo de una senda con fuertes desniveles y suelo arenoso que dan lugar a alguna que otra culada graciosa. Ya a los piés de esta ladera, nos adentramos en un laberinto de curvas entre barrancadas, en contínuo sube y baja sorteando pendientes y cortadas erosionadas, hasta acercarnos al asentamiento de lo que fue la fortaleza árabe antes citada, hoy yacimiento arqueológico en excavación.

Y finalizamos tan atractiva ruta ya más relajados por los márgenes del río, gozando de su espesa vegetación arbórea y de curiosidades que nunca faltan en las zonas ribereñas, como las ruinas de una vieja hacienda en cuyos restos de paredes han dejado su impronta inspirados grafiteros.
Abandono de la pista hacia la senda que conduce al barranco Salobre.
Junto al cauce seco del arroyo de aluvión que vertebra la extensión del parque, este pequeño realce del terreno sirve de guía en nuestro itinerario.
Para canalizar las aguas se horadó este pequeño túnel que atraviesa nuestra ruta.
Con el tiempo, en esta zona del parque las aguas han creado caprichosas oquedades bajo las placas pedregosas del primitivo suelo .
También conocido como la meseta de la Vera Cruz, este cerro constituye el techo del parque de los Cerros de Alcalá.
Las partes bajas del parque en esta zona norte están fuertemente erosionadas formando barrancos y abruptos cortados.
Los restos de una alcazaba nos hablan del medievo, cuando fue conquistado este asentamiento a comienzos del siglo XII. Hoy constituyen un interesante yacimiento arqueológico.
El tranquilo pasear junto al río está animado de curiosidades y atractiva vegetación.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta