Coordenadas 2115

Fecha de subida 10 de abril de 2017

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1.025 m
358 m
0
8,7
17
34,6 km

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cerca de Algatocín, Andalucía (España)

Bonito recorrido a través de ambos valles con visita incluida a varios pueblos malagueños del segundo. Dado su longitud se aconseja dividirlo en dos jornadas, con pernocta en alguno de los pueblos que atravesaremos ( Benalauría, Algatocín, Benarrabá y Gaucín ). Nosotros optamos por pasar la noche en Benarrabá.
Dejamos el vehículo en las cercanías del complejo turístico Salitre, en pleno valle del Guadiaro ( Algatocín ). Iniciamos nuestro itinerario dirigiéndonos hacia Siete Pilas, pedanía de Benalauría de poco más de 100 habitantes y que debe su nombre a una fuente que mana agua desde, al menos, 1700 (si hacemos caso a una inscripción que en ella encontramos ) aunque en la actualidad dobla el número de pilas. Una vez aquí, y tras proveernos del líguido elemento, comenzamos una ascensión continua que nos llevará en unos 3 km al puerto de Benalauría ( un desnivel medio de un 15%). En la subida, la mayor de ella por carril terrizo, atravesaremos una pequeña cantera. Poco antes de llegar al puerto descubriremos una fuente (Fuentezuela o fuente del Puerto ) que mana fresca agua de la que volvemos a aprovisionarnos. Las vistas hacia el valle del Guadiaro son imprensionantes, destacando el pueblo de Cortes de la Fronter.
Una vez arriba la pista se torna hormigonada. A nuestra izquierda sobresale la mole rocosa del Peñón de Benadalid o Tajo de Los Aviones. Un pequeño sendero que se abre a nuestra izquierda se acerca a su base donde dos vías ferratas permiten el ascenso a este imponente promontorio.
Comenzamos una rápida y empinada bajada que nos dejará en poco tiempo en la carretera A-369; en el descenso dejaremos a la derecha la Fuente de las Calenturas que suele secarse en verano. Una vez en la carretera nos dirigiremos a Benalauría al que entraremos por la calle Fuente y abandonaremos por la calle Cruz, una señal nos iindicará el inicio del sendero.
El carril por el que abandonamos Benalauría, el del Castañar, atraviesa cultivos de este árbol que en esta época aparecen todavía desnudos. Hacia el noreste asoman las poblaciones de Alpandeire y Faraján, vecinas del valle. Algo más adelante un hito situado a la derecha nos invita a abandonar la pista por una más estrecha que asciende desviándose ligeramente a la derecha. Poco después esta nueva pista finaliza bruscamente ante una finca, optando por tomar un sendero que se abre a la izquierda y que atraviesa un bosquecillo mixto de encinas y alcornoques. Cruzamos varias angarillas desembocando en una nueva pista que sigue bajando hasta llegar al cauce del arroyo de Benajamuz. Tras atravesarlo estaremos atentos a una nueva senda que abandona el carril por la derecha y que comienza con un fuerte ascenso. Ya,en continua subida, entraremos en Algatocín por la calle Cerería.
Abandonamos Algatocín por la calle Jubrique, junto al cementerio. Una señal sobre la pared nos indica la situación de la Ecoaldea "Lo Guindales" y el tiempo que nos queda para llegar a Benarrabá ( 1h 30 m.). Tras un breve trayecto por una pista hormigonada, transitaremos por una senda rodeados de exuberante vegetación. Hacia el este destacan los tonos rojizos de Sierra Bermeja y las poblaciones de Genalguacil y Jubrique. Poco más adelante el camino se ensancha. Conforme ganamos altura el incipiente carril avanza flanqueado por un estrato arbustivo en el destacan la jara pringosa y el cantueso.Según avanzamos un par de pistas, procedentes de la carretera, salen a nuestro encuentro por la derecha. En la confluencia con una de ellas encontramos una señal que nos hace deducir que debe ser la entrada que utilicen los beteteros para realizar la ruta de Algatocín a Benarrabá. Algo más adelante una pista se nos cruza y optamos por seguir a la derecha; a estas alturas ya hace rato que divisamos el pueblo de Benarrabá. La bajada culmina en el arroyo del Infiernillo, donde la pista gira hacia la izquierda para enfilar una suave subida hacia Benarrabá en la que entramos por la calle Ronda.
Como apunté en un principio, nosotros decidimos pasar la noche en Benarrabá y continuamos al día siguiente. Abandonamos esta última población por el sur, por el llamado Camino del Lavadero. Justo cuando este último carril hormigonado gira bruscamente 180 grados hacia la izquierda, lo abandonamos dirigiéndonos a la entrada de la finca La Gaspara, abrimos la cancela y ponemos cuidado de dejarla de nuevo cerrada. Avanzaremos por el nuevo carril hasta que, al llegar a una cancela, lo abandonamos por la izquierda, un quejigo nos indica el lugar, por una veredilla que baja bruscamente en busca del Arroyo de Las Veguetas. Tras vadearlo y atravesar justo después una angarilla, comienza un ascenso pronunciado que nos dejará en una pista que pronto abandonaremos por una vereda que asciende nuevamente a la derecha. La vereda poco a poco se ensancha y tras un empinado trayecto flanqueado de alcornoques, culmina en un carril que tomaremos a la derecha. Seguiremos por este último que gira poco a poco para dirigirse en dirección sur hasta que desemboca en otro carril que procede de la antigua Venta de las Corchas, hoy Mirador de la Sierra, a pie de la carretera A -369. Giramos bruscamente hacia la derecha en dirección a la carretera para, poco después, pasar junto a la entrada de la finca "La Corchuela". Seguimos avanzando por la pista pero, cuando esta da una gran curva a la izquierda, saldremos de ella afrontando una subida brusca a la izquierda por una empinada ladera en la que varios alcornoques muestran parte de sus desnudas raíces ( un hito algo más arriba nos indica la dirección a tomar ). Una vez encima de la loma avanzaremos junto a una valla hasta que, tras pasar un poste metálico, lleguemos a una angarilla que cruzaremos. Avanzamos ahora paralelos a la carretera que vislumbramos a la derecha hasta cruzar una nueva angarilla que antecede al cruce con la carretera A-369. Cruzamos la carretera y nos encontramos con un pórtico de piedra con una gran cancela. A la izquierda un panel - mosaico de cerámica reza "Gaucín, balcón de la Serranía. Nosotros tomaremos un carril situado entre el pórtico y el panel y que nos dejará en las cercanías de Gaucín, nuevamente en la carretera A-369. No llegaremos a esta población, ya que nos desviaremos por un carril que sale a nuestra izquierda, en sentido contrario al que traemos, en cuya intersección encontraremos una señal que nos indica la distancia hasta la Estación de Cortes.
Avanzamos ahora por un carril que poco a poco se interna en el Valle del Guadiaro y al que tienen acceso múltiples fincas colindantes. Este tramo es especialmente bello destacando imponentes ejemplares de quejigo y otros, más jóvenes, que al no haber sido desmochados presentan un fuste alto y esbelto. La sombra, el verdor y una alfombra de hojas de quejigo acompañan nuestro caminar. A la altura del arroyo de las Palas, junto a la entrada de una propiedad con una gran reja de color verde, el carril ancho que traíamos se estrecha y se convierte en un sendero que en un principio transita entre vallas; poco después atravesamos una angarilla - somier hasta que culmina en una pista. La atravesamos y seguimos por una senda que se abre al otro lado hasta que llegamos al Arroyo de la Venta. Seguimos por su cauce en dirección norte hasta que lo abandonamos por una nueva pista a la que accedemos por una angarilla. Esta pista asciende dejando abajo, a nuestra izquierda, el cauce del arroyo que acabamos de abandonar. Justo cuando lo pista gira a la derecha, la abandonaremos por una veredilla ( estaremos atentos a las flechas amarillas que nos encontraremos ) que desciende en dirección al Arroyo del Veranil. Toparemos con una valla que seguiremos, dejándola a nuestra izquierda, hasta llegar a una puerta con el cartel de Propiedad Privada. La atravesaremos y cruzaremos un llano en busca de un nuevo carril que nos llevará al Puerto de las Eras ( tras cruzar el arroyo del Veranil ). Una vez en el carril comenzaremos a subir hasta llegar al Puerto en el que destaca las ruinas de una ermita. En este cruce de caminos optaremos por enfilar el carril de la derecha que sube poco a poco acercándonos a la zona de Salitre, lugar del comienzo de nuestro itinerario. Durante todo este último trayecto tendremos a la vista la población de Cortes tras la que destacan las moles imponentes de la Sierra de Los Pinos, el cerro Martín Gil, la Sierra del Palo y el Tunio. Algunos kilómetros más allá damos por finalizada esta magnífica excursión.

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