• Foto de PR CU-42 COMPLETO
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Dificultad técnica   Moderado

Tiempo  4 horas 56 minutos

Coordenadas 795

Fecha de subida 28 de mayo de 2017

Fecha de realización mayo 2017

-
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1.299 m
862 m
0
4,1
8,2
16,45 km

Vista 330 veces, descargada 17 veces

cerca de Priego, Castilla-La Mancha (España)

Hay otras variantes de la subida al mirador del Rodenal pero esta sigue el PR CU42 completamente, sin dejarse nada. El sendero está perfectamente señalizado salvo los postes verticales, rotos casi todos; se puede seguir sin problemas.
Toda la primera parte transcurre por pistas en perfecto estado. Tras contemplar las bellísimas ruinas del convento del Rosal, en medio del apisaje alcarreño con terrenos ondulados del Mioceno, comenzamos la ascensión a la muela que se nos ofrece, imponente, ante nosotros. La pendiente es exigente y nunca dejamos la pista hasta llegar, entre pinos rodenos, al mirador del Rodenal (obviamente). El panorama es indescriptible, a nuestra derecha la Alcarria, a nuestra izquierda, el Campichuelo, frente a nosotros el Estrecho de Priego, farallones rocosos, una ventana geológica que nos lleva, en el fondo del valle, hasta el Triásico, bajando capas en el anticlinal de la Dorsal de Bascuñana.
Volvemos por la misma pista y echamos en falta algo más de acción senderista hasta que nos desviamos a la izquierda por una senda con bajadas inverosímiles. A los 200 metros ya hemos olvidado las aburridas pistas y recorremos la trocha, a veces por terrenos de piedras sueltas con riesgo de resbalar, hasta llegar a la carretera que lleva al monasterio de San Miguel de las Victorias.
No podemos dejar de visitarlo, por su arquitectura, de Martín de la Aldehuela, su talla del Cristo, de José Salvador Carmona, y por el espectacular paraje donde se levanta.
Volvemos por la carretera hasta donde arranca una senda que, entre barranqueras de arcillas y arenas con antiguas terrazas para cultivar olivos, nos lleva a Priego de nuevo.
Su riqueza geológica y patrimonial nos invitan a permanecer más en el pueblo, degustar su gastronomía y su rica artesanía, con el mimbre y la cerámica como protagonistas, pero eso ya no es para describirlo aquí, claro.
Gracias a Luisa C. y Luisa G. por acompañarme una vez más.

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