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cerca de Minglanilla, Castilla-La Mancha (España)

Como llegar:
Salimos de Algemesí con dirección a Alginet, por la CV-525, justo antes de entrar en esta ultima población tomaremos la A-7, Autovía del Mediterráneo, con dirección a Valencia, cuando rebasemos el establecimiento penitenciario de Picasent continuaremos por la A-7 desviándonos por nuestra derecha con dirección Madrid, poco después nos desviaremos por la A-3, Autovía del Este, con dirección a Madrid, seguiremos por la A-3 y pasaremos las poblaciones de Cheste, Chiva, y Siete Aguas, para al llegar a la altura de la población de Requena y desde aquí nos dirigiremos hacia Utiel y después a Caudete de Las Fuentes, dejando atrás ambas poblaciones y sin abandonar la A-3 dejaremos atrás la salida a la población de Villagordo del Cabriel, poco después cruzaremos el embalse de Contreras y llegaremos a la salida nº 242 y nos desviaremos a nuestra derecha para enseguida llegar a la N-III. Continuaremos por nuestra derecha por la N-III, con dirección a Valencia, en un kilómetro encontraremos a nuestra izquierda la Fuente de los Arrieros, punto en donde aparcaremos nuestro coche y daremos comienzo a nuestra ruta de hoy.

Descripción de la ruta:
La ruta de esta semana discurre por las cercanías de Minglanilla.
Esta ruta circular que hemos emprendido como suele ser común en las últimas ocasiones, mi compañero David y yo nos permite visitar tres miradores distintos. El punto de partida y final de la ruta se encuentra a unos 3 kilómetros de Minglanilla, a la entrada del polígono industrial Fuente de los Arrieros.
La ruta comienza en el paraje de la Fuente de Los Arrieros, para continuar por una zona de cultivos mediterráneos, entre vides y almendros, comenzaremos caminando por el camino asfaltado, para después de unos metros nos encontraremos con un poste indicativo que nos desviará por un camino de tierra a nuestra izquierda, para adentrarnos en el pinar de carrasco, donde las distintas señales interpretativas que encontraremos quemadas por el sol no nos permiten conocer y admirar la riqueza de flora y fauna que albergan y podemos observar, dada la proximidad al pantano de Contreras y a la reserva natural de las Hoces del Cabriel, encontraremos plantas tapizadoras, coloristas, aves, mamíferos, insectos, barrancos y pequeñas cuevas, refugios naturales, suelos, rocas, diques que controlan la erosión, y arroyos salados.
La ruta permite alargar su recorrido desviándonos para deleitarnos con las vistas de los tres miradores, variando la distancia de su recorrido, dependiendo de los miradores que deseemos visitar. Gracias a los miradores de esta ruta podremos asomarnos a diversas panorámicas del embalse de Contreras.
Poco después llegamos a una primera bifurcación en la que encontraremos el poste indicativo de ruta roto pero las placas nos dirigen por el camino de la derecha, hacia el Mirador del Embalse de Contreras es la primera opción para admirar estas preciosas vistas que nos ofrece esta zona elevada. Un panel temático nos explicara la historia de esta obra, que se construyó en el año 1972 en la confluencia de los ríos Cabriel y Guadazaón. Tiene una superficie de 2710 hectáreas, con una capacidad máxima de 943 hm³, siendo la altura de la presa de 129 metros. Se usa para la producción de energía y para abastecer de agua al Canal Júcar-Turia, que suministra agua potable a la ciudad de Valencia. Normalmente no supera el 20% de su capacidad debido a la permeabilidad de la roca sobre la que está cimentada una segunda presa, situada a unos 500 metros al oeste de la principal, que cierra el embalse.
Este embalse pertenece a la Confederación Hidrográfica del Júcar y justo aguas abajo de la represa se sitúa el puente de Contreras, construido entre 1845 y 1851 por el ingeniero Lucio del Valle y que para descender por el cañón tuvo que construir una carretera en zigzag que constituyó el puerto de Contreras y que fue suplementado con el viaducto de la Nacional III, que cruza el propio embalse del Pantano.
Después de haber visitado este mirador regresaremos por el mismo camino hasta el cruce anterior, y continuaremos ahora camino principal a nuestra derecha y que seguimos por este camino de tierra sin ninguna dificultad, hasta llegar a una nueva bifurcación en la que de nuevo un poste roto pero con las señales indicándonos que debemos desviarnos por nuestra derecha y que nos llevará a encontrar un nuevo mirador a nuestra derecha de nuevo con una magnificas vista sobre el pantano. Continuamos unos 50 metros a nuestra izquierda para llegar a nuestra siguiente parada que nos permitirá conocer otro paraje emblemático de Minglanilla como es la Rambla Salá, que veremos a nuestra izquierda, es una zona de depresión de interés geológico y también paisajístico por las hermosas coloraciones en las laderas que provocan la alteración de los minerales de hierro y manganeso.
Aún ahora este enclave tan representativo para Minglanilla recibe la visita de cientos de personas que se desplazan a tomar baños de agua salada. Agua que arrastra disuelta la sal gema de excelente calidad que, aún sin saberse la fecha exacta en que comenzó su explotación, se sabe que los romanos ya la conocían y apreciaban. No se descarta incluso que fueran los iberos los primeros en extraer la sal de las minas, ya que se han encontrado abundantes restos íberos junto al río Cabriel. Hoy en la rambla hay unas pozas de agua que la gente busca por sus propiedades curativas. En efecto, el agua disuelve las sales y se carga de todo tipo de compuestos que la sabiduría popular considera saludables para la piel, en especial, para heridas, enfermedades cutáneas y cicatrices.
Después de disfrutar de este paisaje regresaremos de nuevo al sendero principal por el mismo camino utilizado en la ida y continuaremos de nuevo caminando por nuestra derecha y muy cerca de este punto nos encontraremos con la ultima derivación. Encontramos una nueva bifurcación con un nuevo poste, este en buenas condiciones, y que seguiremos por nuestra derecha, comenzando una prolongada bajada nos acercará hasta el ultimo mirador dedicado a la Reserva Natural de las Hoces del Cabriel, que encontraremos a nuestra izquierda. Las tierras de Minglanilla tuvieron su origen hace 170 millones de años cuando el mar que cubría estas zonas fue retirándose. Los movimientos de choque que se originaron formaron el Sistema Ibérico, donde nace el Cabriel. Estos pliegues dejaron en la superficie materiales formados por arcillas, margas y areniscas y sobre todo calizas miocénicas, rocas blandas que moduladas y erosionadas por el viento y el agua nos han dejado impresionantes cuchillos, picados y crestones puntiagudos.
A su vez el río iba esculpiendo las partes más blandas originándose los profundos barrancos de más de 100 metros, abrigos, cañones y las maravillosas hoces que han creado un paisaje tan bello como espectacular.
Este conjunto, que conforma un oasis en la aridez castellana, alberga un variado ecosistema formado por pinares carrasco (especie predominante en el sotobosque), cascojas, brezos, madroños, hierbas de las coyunturas, espliego, enebros, sabinas, tomillos, romeros y esparto.
Nosotros seguimos descendiendo durante unos metros mas después del mirador hasta llegar a las inmediaciones del pantano pero este camino no tiene salida por lo que la mejor opción era la de regresar desde este último mirador al cruce anterior. En estos parajes se encuentra la Reserva Natural de las Hoces del Cabriel, de 1.662 hectareas de extensión, el 95% en el término de Minglanilla, espacio donde habita una amplia variedad de fauna: cabras montesas, jabalíes, linces, zorros, tejones, ardillas, ginetas y gatos monteses. En los aires y oquedades de las rocas y cortados predominan el águila real, el águila perdicera, el halcón peregrino y el búho real.
Regresaremos de nuevo por el mismo camino utilizado en la ida hasta llegar a la última desviación del sendero y desde aquí seguiremos por nuestra derecha por el camino de regreso por los Calderones, en ligero descenso, cruzaremos un barranco en el que a nuestra izquierda veremos un presa para la retención de avenidas, y enseguida comenzamos a ascender por una prolongada subida, que nos conducirá a las proximidades del polígono y bordeándolo por la izquierda llegaremos de nuevo al paraje de la Fuente de los Arrieros, punto final de nuestra ruta de hoy, con pocas dificultades y no excesivamente larga, pero que nos ha brindado una preciosas vistas de estos parajes.
Gracias por la ayuda en la descripción de la ruta a www.senderosdecuenca.org
Hasta pronto.

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Comentarios

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