Tiempo  6 horas 20 minutos

Coordenadas 1434

Fecha de subida 8 de octubre de 2019

Fecha de realización octubre 2019

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2.189 m
1.310 m
0
3,3
6,6
13,28 km

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cerca de Torla, Aragón (España)


Marcha realizada el sábado 5 de octubre de 2019
Hace un par de inviernos, que con bastante nieve pero con buen tiempo, hicimos el GR 11 que sube desde el aparcamiento que hay en la Pradera de Ordesa hasta la Cola de Caballo. Ni que decir tiene que el paisaje y el valle por el que transcurre el río Arazas no podían estar más bonitos, pero en esta ocasión hemos querido hacer otras cosas, aprovechando que en otoño no habíamos estado nunca en Ordesa.

Y por ello, y siguiendo los consejos que nos dieron en Torla, hemos madrugado para evitar el quedarnos sin poder apacarcar; ya que las setecientas y pico plazas que hasta ahora había disponibles, se han reducido a unas seiscientas, con lo que en cuanto éstas se cubren se corta el acceso hasta la pradera. A las ocho y cuarto iniciamos una ruta que subirá hasta el Refugio de Goriz, tras haber hecho el fuerte ascenso por la Senda de los Cazadores y el recorrido de la Faja Pelay hasta la altura de la Cola de Caballo, para así enlazar después con el GR 11, que subiendo por dicho valle se dirige hacia Goriz.

Una vez hemos dejado el coche frente el pequeño bar/restaurante que hay en la pradera, y del que algunos montañeros echan pestes, ya que se quejan de que para poder tomarse un café, el que lo lleva siempre les hace esperar un buen rato, con el pretexto de que se tiene que calentar la máquina; cruzamos los ciento sesenta metros que nos lleva el cruzar dicho aparcamiento, para rápidamente encontrar de frente la ruta que coge mucha gente de camino a la Cola de Caballo, pero que nosotros en esta ocasión dejaremos para el día siguiente, cuando bajemos desde el Refugio de Goriz. De ahí, que cojamos en este primer desvío por la derecha para en otros ciento setenta metros más llegar hasta el puente de los Cazadores que nos permite salvar el citado río Arazas. En este primer tramo de alrededor de medio kilómetro hasta el inicio de la subida por la Senda de los Cazadores ser nos han unido desde la guardería un par de agentes forestales o guardas del parque que van en la misma dirección que nosotros, y que nos comentan la carrera que hubo en fin de semana anterior y la sequía tan fuerte que lleva experimentando Ordesa desde poco antes del verano. Una vez les comentamos lo que tenemos pensado hacer y llegan a su destino, nosotros continuamos la ruta e iniciamos el fuerte ascenso que suponen, ya desde un principio, las rampas en forma de zeta de la senda por la que hoy ascendemos. Casi al principio hemos visto un letrero en el que se avisaba de la extrema peligrosidad de una senda, que si se hace con buen tiempo, para nada hay que temerla, pero que nos la imaginamos con nieve dura y hielo, y ahí es donde el aviso adquiere plena verosimilitud. Cuando llevamos medio kilómetro de subida, un primer tramo de cortas e inclinadas zetas nos muestra que el desnivel que habrá que salvar hasta el mirador de Calcilarruego será importante. Y es que tras este primer tramo de zetas, un corto tramo recto de poco más de doscientos cincuenta metros en el que el ascenso es mucho más suave, para volver a enlazar con otro tramo en el que las cortas zetas pero muy empinadas zetas ya estarán presentes hasta la parte final.

Nos llama la atención que en dicha parte final haya una marca de GR, que desde luego no corresponde con el famoso GR 11, que de punta a punta atraviesa todo el Pirineo, y del que nosotros tuvimos una buena ración de una semana durante el verano pasado. Cuando llevamos un kilómetro y ochocientos metros de la citada senda, y hemos ascendido casi setecientos metros, un poste informativo señaliza que si se quiere subir hasta Goriz por la Faja Pelay hay que tirar la izquierda, ya que por la derecha se llegaría hasta el Mirador del Rey, pudiendo bajar después hasta la misma población de Torla. Esto nos recuerda que el citado invierno en el que hicimos el valle nevado por su parte baja, el día anterior intentamos subir desde Torla hasta dicho mirador, y cuando nos quedaba poco más de kilómetro y medio para llegar nos tuvimos que volver por el importante espesor de nieve y el mal estado en el que se encontraba el blanco elemento.

En dicho cruce, nosotros hemos girado a la izquierda y en poco más de un cuarto de kilómetro nos hemos plantado en un mirador de Calcilarruego que se encuentra saturado de los que allí disfrutan de las impresionantes vistas y no paran de hacerse selfies (o selfis, si se prefiere la adaptación española). Es al llegar a dicho mirador cuando se toma conciencia de que todo el tiempo se ha estado asciendiendo, sin que por ello haya habido progresión real en cuanto a ganar distancia desde el punto de partido, y es que el aparcamiento de la pradera se ve justo en paralelo y a los pies del macizo en el que se encuentra el mirador.

Se puede decir que una vez que el pronunciado ascenso disminuye considerablemente y se sale desde dicho mirador, es cuando empezamos a progresar por una Faja Pelay, que en este primer tramo se moverá en una cota que ronda todo el tiempo los dos mil metros de altitud. Ya desde un principio, y siempre que lo permite el arbolado, las vistas tanto hacia el fondo del valle como hacia el otro lado de dicho valle son impresionantes, aunque hay que recorrer cerca de un kilómetro y medio para llegar a un primer mirador de la Faja desde el que agradecemos que el campo de visión se ha agrandado un poquito más.

Durante el siguiente kilómetro, y siempre por la misma Faja Pelay el camino va perdiendo algo de cota, hasta que una vez llegamos hasta el siguiente mirador, que se encuentra en un generoso ensanche o explanada del camino, dicha cota ha bajado en unos cien metros hasta situarse en los mil novecientos que nos encontramos.

Otros dos kilómetros más adelante, y según nos vamos acercando a la hoya glaciar en la que se encuentra la Cola de Caballo, se empieza a tener una panorámica insuperable de las tres cumbres que coronan la parte más alta de Ordesa. Así ya se puede ver con total nitidez, y de derecha a izquierda en primer lugar el Cilindro de Marboré, en el centro el Monte Perdido y a la izquierda el pico de Añisclo o también conocido como Soum de Ramond. Aún hay que avanzar unos kilómetros más para poder ver algo más a la izquierda el cuarto de los tresmiles o Punta de las Olas. Aún nos quedan un par de kilómetros más para completar los más de seis kilómetros que conllevan una Faja Pelay, que si bien entrañará al igual que la Senda de los Cazadores bastante dificultad en invierno, sin embargo con el terreno en buenas condiciones, para nada hay que plantearse limitaciones con el vértigo o situaciones de riesgo o peligro, que serán siempre más subjetivas que las propias que de verdad entraña una orografía, que nada tendrá que ver dependiendo de la estación del año.

Ya en la parte final de la faja, y justo cuando ésta baja unos cuantos metros más, nos encontramos en primer lugar un cruce, que por la izquierda se dirige de forma directa hacia la Cola de Caballo, y un poco después un segundo cruce, que también por la izquierda y con algo más de bajada también se dirige a la famosa cascada, pero que por la derecha y por donde nosotros continuamos sigue las marcas del GR 11 hacia el refugio.

Tras los primeros cuatrocientos metros, casi en línea recta, se llega a un remonte que por la derecha hay que realizar dibujando unas cuantas zetas. Este corto tramo que salva un resalte rocoso, de hacerse con nieve no es difícil imaginar los problemas añadidos que debe entrañar, y de ahí que muchos de los que suban en dicha época al refugio, prefieran hacerlo por una clavijas que salvan el desnivel/escalón, sin tener que usar los crampones, el piolet y los agarres y seguros que de seguir el citado tramo rocoso habría que utilizar.

Salvado este corto pero delicado tramo en invierno, se recorre casi medio medio kilómetro más para acabar llegando hasta el cruce que señaliza por la izquierda el desvío hacia las clavijas. Casi doscientos metros después un pequeño tramo de canchal, que no entraña mayor dificultad, para acabar llegando al medio kilómetro hasta una cerrada curva con un pequeño resalte, desde el que se puede ver la parte más alta en la que se encajona el salto de agua que da lugar a la Cola de Caballo. Una vez salvado este segundo resalte rocoso, y tras un kilómetro y cuarto en el que el ascenso se ha ido suavizando, acabamos llegando al Refugio de Goriz.
Intersección

c. desvío hacia Senda de los Cazadores

Intersección

m. cruce hacia GR 11 y Refugio de Goriz

Intersección

ñ. cruce a las Clavijas de Soaso

Riesgo

o. pequeño tramo de canchal

Intersección

f. cruce importante y poste informativo

Waypoint

h. inicio de la Faja Pelay

Intersección

l. cruce importante hacia Cola de Caballo

foto

d. mirador en Senda de los Cazadores

foto

g. Mirador de Calcilarruego

foto

j. mirador en ensanche o explanada de la Faja Pelay

foto

p. mirador sobre parte alta de Cola de Caballo

foto

i. segundo mirador en Faja Pelay

foto

k. último mirador en Faja Pelay hacia Monte Perdido

Información

e. zona delicada con nieve en Senda Cazadores

parquing

a. aparcamiento en la Pradera de Ordesa

Puente

b. Puente de los Cazadores

refugio

q. Refugio de Goriz

Waypoint

n. primer tramo de GR de subida a Goriz

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta