Tiempo  8 horas 47 minutos

Coordenadas 1862

Fecha de subida 19 de julio de 2017

Fecha de realización julio 2017

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
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2.439 m
1.310 m
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4,5
9,1
18,13 km

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cerca de Zuriza, Aragón (España)



Marcha realizada el sábado 15 de julio de 2017
A los pocos kilómetros de pasar el camping de Zuriza se llega hasta el aparcamiento del refugio de Linza, el cual dista unos cuatrocientos metros de dicho aparcamiento, que por cierto ya se encontraba totalmente repleto, cuando llegamos. Caminamos esa corta distancia y dejamos a nuestra izquierda un refugio en el que se estaba rodando una película francesa. Se sale del área del regugio a través de una pasarela de madera, que a continuación nos permite salvar por un puente un arroyo intermitente (según el Topopirineos).

Y para empezar a calentar piernas, un primer repecho no muy fuerte de unos ciento cincuenta metros, a lo largo del primer kilómetro, que nos lleva a bordear una loma por la izquierda, tras la cual empezamos a ver como mucho más adelante, los grupos que salieron antes que nosotros llevan ya una buena parte de la ascensión hecha. Nosotros ahora, con ligera bajada y entre pastos muy verdes, nos dirigimos hacia la garganta del Cubilar del Petrechema, que supone un enorme tajo en la parte baja de la Paquiza Linzola, cumbre en la que debería haber un manantial que suministrara bien de agua a un arroyo, que acabamos de pasar, y que está totalmente seco. Aquí, aunque hemos vuelto a dar un giro a derechas, sin embargo en ningún momento hemos dejado el rumbo este-nordeste, que llevaremos durante toda la marcha. Llevamos un par de kilómetros y medio, y afrontamos el primer repecho de verdad, que hay que encarar por la parte izquierda, lo más pegados a la pared que se puede, para salvar este afloramiento de pizarras que junto con la omnipresente roca caliza, elemento constituyente de los macizos kársticos como éste por el que vamos. Lo hemos dejado atrás y aunque tras cada subida de estas siempre suele venir un pequeño respiro, esta marcha a la Mesa a penas nos da tregua a todos los que queremos llegar arriba, que por cierto cada vez podemos comprobar que somos más. Y eso que como a los cuatro kilómetros desde el inicio, y tras asomar a un amplio collado, ha habido algún grupo que ha cogido una senda por la derecha, para dirigirse hasta la cumbre del Petretxema. Notros hemos de girar a la izquierda, para bordear el collado de Linza (unos metros más arriba) y así llegar hasta el cruce por la izquierda, con el GR 13. Aquí ya se empieza a ver la cumbre del pico de la Mesa de los Tres Reyes, abarrotada de gente, que diría aquel humorista famoso. Con el mismo rumbo, volvemos a afrontar otra fuerte pendiente, que en poco más de medio kilómetro nos lleva hasta el anunciado lapiaz, que aunque corto, pues no tiene más de cuatrocientos metros, sin embargo hay que afrontar con cierta calma y precaución, por la irregular orografía, lo poco que agarra la roca caliza y las simas que te puedes encontrar. La bajada desde dicho lapiaz nos lleva hasta una especie de cañada, en la que un numeroso rebaño de ovejas, con algún que otro corderito, pasta a sus anchas. Nos quedan un par de kilómetros para coronar, nunca mejor dicho por tanto rey (3) que hay en la cumbre, y ahora llevamos esta especie de cañada con subida mucho más suave que las anteriores, durante cerca de ochocientos metros; a partir de los cuales, las cosas vuelven a su ser, ya que el kilómetro y pico restante hasta el collado, empieza a empinarse considerablemente, con el aliciente de que ahora se pasa por un par de canchales, que al igual que ocurre con el lapiaz, si el suelo está seco no deben suponer mayor dificultad. Nada más salvar el segundo canchal y casi sin darnos cuenta se sale al colladito que hay en la misma base, desde la que afrontamos la subida final hasta la cumbre. Nosotros hemos hecho los primeros ciento cincuenta metros por donde todo el mundo, pero a partir de una discreta bifurcación hemos cogido por la derecha, para haciendo un pequeño rodeo, acabar saliendo a una inclinada canal, que vuelve a conectar con la subida normal. Y digo normal, pues la utilizamos para bajar, y así podemos comprobar que es algo menos expuesta y aérea, que la que hemos elegido para subir, lo que no supone que hayamos percibido un riesgo excesivo, aunque se desaconseja a todos aquellos/as que puedan tener algo de vértigo. Es tal la cantidad de gente que hay, con tramos-embudos en los que hay que esperar, que nos conformamos con haber subido hasta esta cumbre del pico de los Tres Reyes con sus casi dos mil cuatrocientos cincuenta metros; y es que aún queda bastante gente que prefiere continuar los cuatrocientos metros hasta “el Pic de la Table” o la Mesa, propiamente dicha, en la que la cuerda se estrecha un poco más y de ahí los atascos que hay para ir y volver, hasta esta otra cumbre, mucho más plana y accesible, que también congrega a bastante gente, pero que por lo que se ve en el mapa, no constituye sobre el terreno el límite de los antiguos tres reinos, propiamente dichos, que sí que estaría en la cumbre de la que ya bajamos, y que según los vascos también se trata del “Hiru Erregeen Mahaia”. En esta ocasión, la vuelta prácticamente en su totalidad sobre los mismos pasos que en la ida, para al final completar una marcha que a los cuatro amigos que fuimos nos pareció de las imprescindibles, y según nos decían los lugareños, mejor iniciarla desde aquí, en el refugio de Linza, que desde el abandonado refugio de Belagua, como hay algunos que la prefieren hacer.

3 comentarios

  • Foto de Marsuaga

    Marsuaga 22-jul-2017

    Tiene una pinta estupenda, parece que la habéis disfrutado!

  • Foto de sextante

    sextante 24-jul-2017

    Pues sí, es una marcha preciosa para disfrutarla a tope...

  • ARRIBAYABAJO 26-ago-2017

    De nuevo una ruta más, que me apunto para hacer en cuanto suba a esas tierras navarras.
    Gracias y un saludo

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