Tiempo en movimiento  una hora 21 minutos

Tiempo  una hora 34 minutos

Coordenadas 1066

Fecha de subida 7 de marzo de 2019

Fecha de realización marzo 2019

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cerca de Riumar, Catalunya (España)

Riumar, al final del Delta, casi al lado de la desembocadura del Ebro, es un lugar que merece una visita. En los últimos años el constante crecimiento del Delta se ha interrumpido, aparentemente porque los aportes de sólidos traídos por el río desde la cabecera de su red fluvial ahora se quedan en los pantanos; algunos ecologistas alertan sobre la regresión de éste área de naturaleza sin par.
Cuando llegas al Delta te sorprende la extensión de la llanura, cubierta de fértil terreno aluvial donde proliferan huertas y arrozales por todas partes, aunque en estos días todavía invernales (no por el sol, e incluso la temperatura, francamente primaveral) ambos aparecen desnudos de cubierta vegetal, pero los puntos que llaman más la atención, cuando entras en algo más de detalle en la zona de la dembocadura del Ebro, son los santuarios de la naturaleza: las zonas protegidas. La más grande es Buda, con más de 1200, y la más pequeña es la isla de Sant Antoni, pero ambas tienen un acceso restringido, necesitándose una autorización especial para visitarlas. No ocurre lo mismo, afortunadamente, con el Garxal, de superficie intermedia (unas 280 ha), que será el lugar donde transcurre la mayor parte de esta ruta, pasando por el camino interior, entre los miradores, y delineando sus límites externos por el sur y el oeste.
En cualquier caso, no podemos acabar esta introducción sin señalar, que la regresión no es el único enemigo que amenaza este maravilloso lugar. Es cierto que fotografías y mapas demuestran cambios notables en los últimos 50 años, que por ejemplo han hecho desaparecer el primer faro del Delta, actualmente sumergido bajo el agua. Pero otros problemas, como el hundimiento de la zona, la progresiva salinización, la introducción de especies invasoras, los contaminantes acumulados en pantanos superiores o la disminución de caudal por la sequía en aumento (en términos promedios, porque sin embargo el río vierte al mar cada año muchos hectómetros cúbicos que podrían ser aprovechados más racionalmente aquí o en otras partes, con más lógica y respeto ambiental y menos demagogia) esperan un tratamiento que, de no llegar, arruinará este maravilloso humedal, segundo en España sólamente a Doñana, y en el Mediterráneo Occidental a la Camargue francesa.
Llegamos a Riumar desde la salida de la Ampolla de la AP-7, por la TV-3401 y después por la C-41, aparcando el coche en el paseo marítimo, donde comienzan las dunas de la playa de Riumar.
Atravesando la carretera entramos en las dunas, siguiendo un pasaje de madera, en muchas ocasiones elevado sobre postes clavados en la arena, por donde inicialmente giramos hacia el noroeste, para recorrer parte de la zona de playa, hasta el final del pasadizo, donde hay algunas personas bañándose y se tiene una excelente vista de la costa sur de Tarragona. Aunque supongo que esta playa estará bastante llena en el verano, ahora mismo me parece un lugar paradisíaco y desde luego me parece una excelente idea haber construido el corredor de madera.
Tras llegar al final, volvemos al lugar de inicio, y en la curva de comienzo nos cruzamos con un camino sobre la arena, con señales que nos avisan de que entramos en el Garxal. Salimos, pues, del tablado, y comenzamos a andar por el camino, para encontrar diversos paneles informativos sobre la flora y fauna de la zona, y poco más allá vemos un mirador sobre la arena, al que no vamos porque hay un nutrido grupo de gente alrededor. En su lugar seguimos hacia delante por el camino, rodeado por la típica vegetación de salobrar, y poco más allá vemos una especie de cabaña a la que se accede por un corredor de madera: es uno de los Miradores del Garxal, desde donde es posible observar las aves del lugar sin molestarlas. No parece que haya muchas, unas cuantas sobre las zonas de agua descubierta y alguna que entra y sale del salobrar, pero suena un disparo y de repente se forma una barahunda de montones de aves, que he tenido la suerte de recoger en algunas fotos; si tenía alguna duda de la riqueza aviaria de este santuario natural, se despejó enseguida; si en lugar de llevar una compacta de limitada capacidad hubiese llevado una buena cámara con un potente teleobjetivo supongo que a estas horas estaría todavía revisando unas fotos difíciles de superar.
Pero no hemos venido a hacer fotos, sino a visitar el lugar, así que dejamos el Mirador, volvemos al camino y seguimos adelante. Al poco encontramos un minipuerto de madera, un lugar donde unas pocas barcas amarradas recuerdan que una de las actividades históricamente más importantes del Delta (la más durante varios siglos) fue la pesca. En efecto, la agricultura no se hace señora del Delta hasta finales del siglo XIX, casi al tiempo en que comienzan a establecerse los arrozales; hoy, su importancia económica empieza a verse amenazada por el turismo, que plantea nuevos problemas para las formas tradicionales de vida y para la naturaleza del entorno.
Seguimos adelante, y no mucho después llegamos al segundo Mirador, esta vez casi al lado del camino, pero más próximo al agua, en la zona de Lo Garxao Gran. Otra vez un buen rato para hacer fotos, y de nuevo salida al camino para seguir hacia el Sur, en busca de la orilla del gran río. Ya casi a su lado encontramos el Faro y un curioso Zigurat, construcción de madera, con rampas que permiten acceder a la parte alta, que es el mejor mirador de la zona sobre el propio Garxal, pero también, al otro lado del Ebro, de la isla de Buda; de su interior procede un auténtico concierto de pájaros, que suponemos se habrán refugiado en su interior, pero que hacen aun más agradable la visita.
Tras bajar del Zigurat, seguimos por un rato el camino de la vera del río, pasando por las diferentes instalaciones recreativas que se han dispuesto en esa zona, y poco más adelante encontramos el camino periférico del Garxal, que nos devolverá directamente a la zona de Riumar donde dejamos aparcado el coche.
En conjunto, un paseo corto, totalmente llano y sin ninguna dificultad (cuidado con las zonas de barro, pero más por limpieza que por otra causa), a través de un entorno maravilloso. Puede ser hecho por casi cualquier persona y, aunque considero preferible evitar calzado de calle, no se necesita nada especial para hacerlo, salvo la voluntad de disfrutar de un lugar muy especial. Muy, muy, muy, muy recomendable.
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Playa

Paseo

panoramica

Mirador de la Garxao

Waypoint

Pista arena

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Camino Natural

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Mirador

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Embarcadero

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Río

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Mirador

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Salida a Paseo

4 comentarios

  • Foto de manuelruizapatero

    manuelruizapatero 08-mar-2019

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Maravilloso Delta del Ebro

  • javeadeverano 08-mar-2019

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Corta, llana y con áreas de juego. Una exibición de naturaleza ideal para niños,... y mayores

  • luis.perecruz 08-mar-2019

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Muy bonita y fácil. Merece mucho la visita.

  • juane.leven 21-abr-2019

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Bonita ruta por un santuario de naturaleza en la desembocadura del Ebro. ¡Y excelente comida en L'Ampolla!

Si quieres, puedes o esta ruta