Coordenadas 529

Fecha de subida 12 de julio de 2019

Fecha de realización julio 2019

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911 m
813 m
0
4,2
8,3
16,69 km

Vista 50 veces, descargada 0 veces

cerca de Zazuar, Castilla y León (España)

Ruta circular con el objetivo de coronar las cotas de Los Gatos (896 m) —con torre de vigilancia de acceso restringido— y La Calabaza (898 m) —con Vértice Geodésico al que se puede ascender para obtener buenas y bellas vistas de Quemada y Zazuar—, ambas pertenecientes al municipio de Aranda de Duero, partiendo desde la plaza de Zazuar.

La ida se realiza por los montes de Zazuar y de Aranda pasando por las abandonadas Colonias de la Enebrada junto al Canal de Aranda, mientras que la vuelta se realiza por los cultivos de Quemada y el Molino de la Vega por caminos paralelos al río Arandilla.

En general todos los caminos son firmes y aptos para bicicleta de montaña, a excepción del desvío que se hace al Molino de La Vega y la llegada desde el mismo a Zazuar que se hace por un camino paralelo al Río Arandilla en el que hay que atravesar algo de maleza. No obstante este tramo se puede saltar fácilmente siguiendo por el Camino del Molino hasta Zazuar.

*Hay más información en cada uno de los waypoints señalizados en la ruta.


Descripción:

La ruta comienza en la Plaza Mayor de Zazuar [PK 0,0] en un día de verano que se presenta especialmente caluroso, por lo que para aprovechar bien el frescor de la mañana toca empezar a caminar a las 6:15 con el comienzo del crepúsculo civil matutino y recién alcanzada la temperatura mínima del día de 17ºC. Así se pretende poder estar de vuelta para las 10:00, poco antes de que el mercurio supere los 35ºC.

Para abandonar el pueblo se toma la Calle Río dejando a la izquierda la fuente de la plaza. Se trata de la única fuente por la que se va a pasar en toda la ruta, por lo que es si no se lleva agua de antemano, es un buen sitio para cogerla sin tener que desviarse. Al llegar a la carretera BU-925 habrá que atravesarla para tomar las BU-V-9301 en dirección a Vadocondes [PK 0,1] por el lado izquierdo de la casa que hace chaflán de frente. A la izquierda se puede empezar a contemplar el arrebol; una inmejorable manera de comenzar el día que de momento es sumamente agradable.

Tras pasar por el puente sobre el río Arandilla y dejar la granja de cerdos y unas tierras de cultivo a mano derecha, habrá que girar a la derecha por un camino ancho de tierra compacta [PK 1,0] que en escasos metros se bifurca y donde habrá que seguir por la izquierda atravesando una chopera. El camino comienza a ascender describiendo curvas entre cultivos. A la derecha se deja otro camino ascendente y poco después se llega a un cruce bajo un tendido eléctrico [PK 1,6] en el que siguiendo de frente comienza el bosque de pinos resineros a ambos lados del camino.

Se sigue ascendiendo de forma más ligera por el camino que describe un giro a la izquierda y escuchando a los diferentes pájaros que se apresuran para aprovechar los mejores instantes del día. Pronto se llega a una bifurcación en la que habrá que tomar la opción de la derecha [PK 2,0] para seguir avanzando sin perder el rumbo hacia el sur. A la derecha se dejan un par de caminos más o menos marcados y sin peligro de equivocación hasta llegar a un cruce con un camino transversal [PK 2,4]. En este punto sí que habrá que girar a la derecha.

El ligero ascenso continúa, ahora en sentido oeste y aun bajo las ramas de los pinos y los gorjeos. De momento ningún ladrido ni rebudio típicos de estas horas. Finalmente se termina saliendo a una zona mucho menos espesa [PK 2,9] dejando a la derecha un mojón en el que se puede leer «MP 100». Mirando hacia atrás, se percibe que al sol le queda poco para hacer acto de presencia y comenzar a templar el ambiente.

Se sigue de frente hasta que se ven marcas de PR que indican continuidad sobre un árbol —franjas horizontales blanca y amarilla—. Antes de llegar a la marca se toma un camino a la izquierda [PK 3,2] inicialmente tapizado de hierbas y casi imperceptible pero que se va abriendo, hasta llegar a otro camino transversal que se ve con mucha más nitidez y por el que habrá que seguir hacia la izquierda [PK 3,6]. Mirando hacia atrás desde este punto elevado se ve salir el sol del horizonte.

Toca avanzar por el camino y seguir subiendo hasta llegar al punto más elevado de la ruta (905 m) [PK 3,9] —pese a no ser una cima como las dos que se visitarán más tarde— marcado con un hito en el que se lee «MP 1» y por el otro lado «MP 75», donde se juntan los municipios de Aranda de Duero, Quemada y Zazuar y por donde transcurre un cortafuegos.

Es precisamente por este cortafuegos por donde habrá que seguir avanzando en dirección oeste —yendo por el camino que queda más a la derecha— y comenzar el descenso entre los municipios de Aranda de Duero y Quemada. Por el camino se siguen avistando hitos cada pocos metros a medida que se va descendiendo con vistas intermitentes del valle del Río Duero al fondo.

Será al llegar al hito marcado con «MP 9» cuando haya que abandonar el cortafuegos —y el camino— medio kilómetro después para, en el cruce, tomar el camino que se adentra en el bosque hacia la izquierda entrando definitivamente en Aranda de Duero [PK 4,5]. A la derecha del camino hay un poste de madera. Escasos metros después, en el camino transversal, habrá que seguir hacia la derecha. Por este camino se va bordeando un promontorio que queda a la izquierda.

En la primera bifurcación que se encuentra en este nuevo camino rodeado de pinos y encinas [PK 5,2] habrá que seguir por la izquierda por un camino bien limpio y claro pero que obliga a pasar entre encinas que se encuentran bastante juntas. Después el camino se vuelve a dividir en dos más estrechos [PK 5,5] y habrá que tomar el de la derecha: senda estrecha pero muy bien delimitada. Por este camino, si se presta atención, se puede ver a lo lejos a la derecha e intermitentemente la cima de Los Gatos y su torre de vigilancia por donde se pasará más adelante.

Finalmente se sale de nuevo a una pista ancha que habrá que tomar hacia la derecha para seguir descendiendo [PK 6,1]. Se prosigue tranquilamente con el camino a medida que el sol va ascendiendo, hasta que comienzan a escucharse ladridos lejanos que poco a poco se van escuchando con más intensidad a medida que se avanza hasta que se paran de golpe. Unos pasos más y se llega a una nueva bifurcación [PK 6,6] donde hay que seguir de frente por la derecha. Más a la derecha a cierta distancia y entre dos pinos la respuesta a la incógnita de los ladridos: una corza con mirada atenta que tras medio minuto largo termina por marcharse brincando.

Toca seguir caminando en una recta sin pérdida durante aproximadamente un kilómetro donde el camino sale a otro en el que hay que seguir de frente hacia la izquierda [PK 7,6]. Por este nuevo camino, en unos 200 metros se llega a las Colonias de La Enebrada. A la izquierda queda el Canal de Aranda con una escalinata para bajar al mismo y a la derecha la primera de las edificaciones blanca con paredes y ventanas verdes [PK 7,8]. Unos metros después más edificaciones a la derecha y a la izquierda un puente sobre el canal. En este punto se encuentra también señalización del GR 14 o La Senda del Duero.

Entre dos de las edificaciones de este paraje tan bello a la par que singular [PK 8,0] —y más con la particular iluminación solar matutina— toca girar a la derecha dejando a la derecha un cartel en el que se puede leer «Junta la Colonia. Respeta. Basura NO». Haciendo caso —como es obvio y lógico sin necesidad de señales— comienza el ascenso por un camino de arena compacta y piedrecillas de nuevo entre encinas, no sin antes volverse para contemplar la bella estampa por última vez.

Este camino llega tras medio kilómetro a otro más ancho [PK 8,5] que tomado hacia la derecha conduce hacia el próximo destino: la cima de Los Gatos. Para ello habrá que seguir de frente en dos cruces sucesivos [PK 8,9 y 10,0], prestando atención de no tomar una pista que asciende en zigzag en detrimento de la que asciende directamente si no se quieren añadir metros innecesariamente, puesto que la pendiente no es nada pronunciada por el camino recto.

Al final de la subida se habrá llegado a una antecima [PK 10,2] del monte que aguarda más adelante, modesta pero posiblemente mucho más agradable y singular: dos encinas de gran porte cubren el espacio por la izquierda y de frente a la derecha se erige una modesta caseta porticada, con bancos cubiertos y llena de grafitis y en cuya puerta se puede leer «SOCIEDAD PEÑA RECREATIVA MONTE LA CALABAZA». Merece la pena hacer un pequeño —o no tan pequeño— alto y disfrutar de las vistas.

Cuando se decida seguir con la ruta, habrá que continuar por el camino que sale de detrás de la caseta hacia el norte. De frente se ve la cercana torre de vigilancia hacia la que hay que aproximarse. En poco tiempo se llega a un nuevo cruce [PK 10,4]. Habrá que tomar el camino que sigue de frente por la derecha y que se encuentra cerrado para los vehículos con una cadena y una señal que indica «EXCEPTO VEHÍCULOS AUTORIZADOS». Pasando fácilmente sobre la cadena por la pista ancha y en perfecto estado se llega a la cima de Los Gatos (896 m) tras describir una curva a la derecha.

En el medio de la cima [PK 10,6] se encuentra la esbelta torre de vigilancia que ya se ha podido ver varias veces con anterioridad, con sus cuatro tirantes y su alambrada perimetral que impide el paso. Además hay unas pocas vistas sobre todo hacia el noroeste, puesto que el resto de direcciones están tapadas por la vegetación. De ahí que la antecima pueda tener mayor belleza para algunos.

Visitado el monte toca seguir por pista del Collado de La Calabaza que sigue de frente según se ha llegado y va surcando zonas de pinos y encinas con llevaderos subibajas y curvas. De vez en cuando hay buenas vistas a izquierda y derecha —norte y sur respectivamente— y zonas con piedras apiladas. Durante este tramo de encinar tan agradable hay dos posibles desvíos en los que no hay más que seguir de frente sin ninguna pérdida [PK 10,9 y 11,2], aunque es difícil atravesarlo en su totalidad sin hacer una parada para contemplar el entorno o para romper alguna de las múltiples telas de araña antes de llevarla por delante con la cara.

En un abrir y cerrar de ojos y sin previo aviso se llega al cerro de La Calabaza. Es imposible que pase inadvertido debido al vértice geodésico en su punto más elevado (898 m) [PK 11,7]. En esta ocasión sí que se puede subir a lo alto haciendo uso de los seis peldaños de varillas de acero corrugado para quitarse un poco la espina clavada de no haber podido ascender a la torre de vigilancia. Desde arriba se obtienen unas muy buenas vistas hacia toda la mitad norte y, por lo tanto, sobre los pueblos de Quemada y Zazuar a lo lejos y hacia la mitad sur también una buena vista sobre las copas de los árboles y el relieve del terreno.

Cuando se decida proseguir, habrá que hacerlo siguiendo de frente según se venía para comenzar con el descenso pasando en pocos metros por un cortafuegos, entrando en Quemada junto a un mojón en el que pone «MP 27» y siguiendo de frente hasta llegar a un camino transversal [PK 12,1] en el que incorporarse hacia la derecha y poco después en el cruce [PK 12,2] girando a la izquierda. Por este nuevo camino descendente habrá que seguir durante más de un kilómetro sin tomar ningún desvío entre viñedos, incorporándose al final del mismo, terminado ya el descenso al camino perpendicular hacia la derecha [PK 13,5].

El nuevo camino finaliza en breve en otro más ancho que habrá que tomar hacia la izquierda [PK 13,6] para pasar por el Puente de La Tejera sobre el Río Arandilla en dirección a Quemada [PK 13,8]. Prosiguiendo por el camino durante medio kilómetro —dejando la antigua tejera a la izquierda—, habrá que tomar el camino del Molino hacia la derecha [PK 14,3] para regresar hacia Zazuar.

A medio camino se ha optado por tomar el desvío a la derecha para visitar las ruinas del Molino de la Vega que da nombre al camino al poco de entrar en el municipio de Zazuar [PK 14,8] y tratar de buscar un poco de sombra —que poco antes de las 10 y superados ya los 30ºC empieza a hacer falta— yendo más cerca del Río Arandilla y bajo la chopera en sus riberas. Este desvío es opcional, siendo bastante más corto para llegar a Zazuar seguir de frente por el camino.

El camino hasta el molino [PK 15,0], aunque parcialmente invadido por las plantaciones, es sencillo, pero una vez visitado el molino la cosa se comienza a complicar. Al seguir por el camino torciendo a la izquierda, este se borra de repente y aparecen matorrales que cierran el paso [PK 15,2]. No queda más remedio que ir por el borde de la plantación de cereales durante un buen rato hasta encontrar un acceso hacia la derecha que permita llegar hasta el camino junto al río. Finalmente se encuentra una abertura [PK 15,4] y se llega al camino que hay que tomar hacia la izquierda y que tampoco está precisamente limpio, pero al menos se puede avanzar sin mucho problema a la sombra de los chopos temblones [PK 15,5].

El camino poco a poco va mejorando y va girando hacia la izquierda acercándose al centro de Zazuar. Poco antes de llegar a un pabellón y dejando un vertedero a la derecha del camino, la arena compactada vuelve a aparecer bajo los pies. Ya no queda nada. Para volver a la plaza, en la siguiente bifurcación [PK 16,4] —donde comienza el camino hormigonado— hay que tomar el camino de la derecha para después atravesar la carretera [PK 16,6] y subir a la plaza por donde se había bajado al comienzo. Fin de la ruta.



Fuentes:

Durante la ruta solo hay fuentes al comienzo y al final en el casco urbano de Zazuar.


Tiempos aproximados:

En movimiento: 3 h 07 min.
Paros: 43 min.
Total: 3 h 50 min.


Índice IBP:


Dificultad MIDE:

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