Tiempo  5 horas 47 minutos

Coordenadas 1714

Fecha de subida 21 de abril de 2013

Fecha de realización abril 2013

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  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
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1.237 m
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3,9
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15,47 km

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cerca de Navezuelas, Extremadura (España)

Si quieres seguir el texto con las fotos insertadas en su lugar, visita mi blog en este enlace:

http://enfilando.blogspot.com.es/2014/01/ruta-de-alfonso-onceno.html

Organizada por el Club Maragatos de las Villuercas, se llevó a cabo durante la mañana del 21 de abril de 2013.

Salimos de Cáceres en torno a las 7 de la mañana, pues nos esperaban en Navezuelas para tomar algo antes de comenzar la ruta y queríamos estar sobre las 8,30.

Cuando llegamos, en la Plaza de Navezuelas había ya una cincuentena larga de personas, algunas de ellas viejos conocidos con los que coincidimos habitualmente en las rutas.

Salimos del pueblo caminando por un lateral de la Iglesia para, dejándolo atrás, ir a coger el Camino de Guadalupe. El arranque requiere esfuerzo, pues hemos de superar un desnivel de cerca de 300 metros en los primeros dos kilómetros de recorrido (casi un 14% de desnivel).

En lo alto del Collado de la Paridera (“Pariera” escriben en un cartel), la organización tiene previsto realizar un alto. Y verdaderamente lo merece. Delante de nosotros, al otro lado del Collado, tenemos un pequeño valle por cuyo fondo discurre el Arroyo de las Tejadillas y enfrente la Sierra de las Tejadillas.

Los organizadores habían previsto que aquí, en el Collado de la Paridera, una persona nos diera unas explicaciones sobre las formaciones geológicas que veíamos, explicaciones que todos seguimos con la máxima atención.

El trayecto entre el Collado de la Paridera y el Collado de los Ajos carece, prácticamente, de desnivel. El camino discurre por una zona de umbría, lo que queda patente en el abundante musgo de los árboles cercanos al mismo. El terreno resulta agreste y la abundancia de piedras comienza a quedar a la vista.

Al llegar al Collado de los Ajos se extiende a nuestros pies la última parte del Valle de Viejas y, al otro lado del mismo, la Sierra de Viejas.

Las formaciones rocosas (creo que con altos componentes de cuarcita) son espectaculares y bellísimas y los más aventurados de los participantes en la ruta se aprestan a trepar a ellas en busca de esas fotos singulares que a todos nos gustan.

El inicio de la bajada del Collado de los Ajos requiere paciencia y prudencia. El camino describe un zig-zag para salvar el pronunciado desnivel y la abundancia de piedras sueltas aconsejan asentar los con seguridad.

Se ha escrito mucho, y se debate, sobre el origen de las pedreras (o casqueras, que llaman algunos) existentes en la zona. Son ríos de roca troceada. Unos dicen que su origen está en la actividad minera que en tiempos de los romanos hubo en la zona, cuando se trataba de extraer metal aurífero de entre la cuarcita. Otros, sin embargo, mantienen que las pedreras se deben, más bien, a la acción de los meteoros: lluvia, sol, calor, frío… que ha ido troceando la roca. Yo, desde luego, no puedo aportar nada al respecto, pues no tengo conocimientos científicos sobre ello. Como mera opinión personal me decanto más por la segunda ya que las pedreras son de una extensión enorme y, además, de este mismo tipo no se dan solo aquí, sino por otras muchas zonas y no solo de Extremadura.

En poco tiempo se supera lo más peligroso y la bajada se vuelve senda, pedregosa, sí, pero sin el peligro del tramo anterior.

Poco antes de llegar al Puente sobre el río de Viejas el camino se ensancha y hacemos una brevísima parada para reagruparnos.

El puente es sencillo, de madera, sin pretensiones. En realidad se trata de una mera plataforma de paso bien construida a base de tablas. Los lugares en que se apoya el puente son de piedra, indicando que hace años el puente aquí existente debió ser muy distinto del que disfrutamos hoy.

El día está siendo caluroso y a la orilla del río Viejas se está muy a gusto: el lugar es precioso y la temperatura agradable. La gente remolonea y estira los momentos haciendo fotos.

A partir del puente que acabamos de pasar comenzamos a ascender en dirección a Collado de la Arena. Son poco más de dos kilómetros de un ascenso continuo pero en ningún caso agotador, pues se trata de un 10% de desnivel aproximadamente.

Pasamos junto a una pequeña construcción, que pudiera ser un refugio, pero que no puedo precisar.

La vereda es estrecha y sumamente pedregosa. Ello me impide disfrutar del entorno como quisiera, pues llevo los ojos fijos en el sitio donde pongo los pies, tratando de evitar una caída.

Rematamos la subida en el Collado de la Arena, donde la organización ha previsto que hagamos un alto para tomar algo y descansar. Llegamos sudando y aquí, en lo alto, corre el aire.

Cuando llevamos allí dos o tres minutos, una de las personas que acaba de llegar sufre una fuerte lipotimia. La Guardia Civil, que ha estado presente desde que estuvimos en Navezuelas, presta su auxilio. Todo se queda en un pequeño susto sin otras consecuencias.

El paisaje es espléndido, pues tenemos frente a nosotros las Sierras de Valdelacasa y de Altamira y detrás de ambas, a lo lejos, la Sierra de Gredos, con toda su cresta nevada.

Desde el Collado de la Arena queda poco más de 1,3 kms. de sendero pedregoso, que recorremos con prudencia, pero con alegría. Ahora ya, hasta Guadalupe, todo es cuesta abajo, por lo que el esfuerzo es mínimo. Además, según nos dicen, enseguida llegaremos a una pista, lo que hará la marcha más cómoda.

Como nos habían anunciado, llegamos a una pista de tierra, amplia, llama y cómoda para caminar. Y fue justo aquí, ya en lo “fácil” y a los pocos metros de empezar la pista, donde tuve la mala suerte de tropezar en la misma. El traspiés provocó que saliera disparado hacia delante y aquí vino la segunda mala suerte, pues ya con el equilibrio casi perdido, pisé una piedra suelta que rodo bajo mi pié.

Entre la velocidad que cogí con el tropezón y la pérdida de equilibrio de aquel más el de pisar la piedra suelta, el caso es que caí de bruces todo lo largo que soy (que tampoco es demasiado). Llevaba la cámara de fotos en la mano derecha y para evitar que golpeara contra el suelo, traté de protegerla pegándola contra el cuerpo. El resultado es que una esquina de la misma se me clavó en las costillas, a la vez que mi nariz y frente golpeaban contra el suelo.

No puedo sino dejar constancia aquí de mi agradecimiento a quienes me auxiliaron. En lo que quedó de trayecto, así como ya en Guadalupe, no me preguntaron menos de 40 o 50 veces cómo estaba. Y yo creo que esto habla, y mucho, de la bondad de la gente senderista, así como del buen hacer de los Maragatos de las Villuercas.

Vicente Pozas, que venía unos metros detrás de mi en el momento de la caída, no se separó ya de mi lado ni un momento. Me decía que me había visto tropezar y caer pero que la distancia le había imposibilitado llegar a tiempo para auxiliarme. Yo, que confieso que el humor negro me priva, no dejaba de decirle que, al menos, habría sacado fotos del momento de mi caída o, cuando menos, habría dejado constancia de mi blanca palidez. Él se excusaba diciendo que “estaba yo para fotos en esos momentos”, y yo le recriminaba (con sorna, claro) que, siendo periodista, hubiera dejado escapar la oportunidad de enviar un estupendo documento a los “Vídeos de primera”.

En un momento determinado Guadalupe aparece, a lo lejos, entre los pinos que nos rodean.

Cuando estamos llegando al lugar en que nuestro camino se encuentra con la carretera EX – 118, nos llevamos la sorpresa de que el mismísimo Rey Alfonso Onceno sale a nuestro encuentro, siendo aclamado por los primeros senderistas que han llegado a su altura.

Justo en ese lugar en que el camino se encuentra con la carretera existe una rotonda, y al otro lado de la misma la Ermita del Humilladero. Solo verla de lejos ya resulta atractiva y como aquel era lugar de reagrupamiento y habíamos de esperar a los más atrasados, decidí escaparme a verla de cerca.

La Ermita fue restaurada en 2008 y un panel informativo allí ubicado nos muestra una fotografía del estado en que se encontraba antes de su restauración.

Y lo que a mi me parece un hermoso conjunto de azulejos nos relata la historia de esta Ermita.

De vuelta a donde está el resto de los compañeros y una vez que estamos todos, iniciamos la bajada a Guadalupe, siempre precedidos por S.M. El Rey Alfonso Onceno al que algunos senderistas, ebrios de kilómetros (porque no cabe de otra cosa), no paraban de lanzar vítores a la par que le recordaban el papelón de alguno de sus descendientes.

Justo antes de entrar en el pueblo volvimos a detenernos en la Fuente de San José.

Precedidos por la Guardia Civil, a la que seguía el Rey (¿premonición?) y a continuación todos nosotros, atravesamos algunas de las preciosas calles de Guadalupe hasta llegar a la Plaza donde se alza la Basílica.

Una vez ante la Iglesia, un grupo nos deleitó con canciones típicas del folclore de la tierra mientras nosotros comíamos los dulces típicos que la organización nos ofreció, tras lo cual nos regalamos con alguna cerveza, dando por concluida la ruta.

Quiero rematar esta crónica dejando constancia, una vez más, de mi agradecimiento al Club Maragatos de las Villuercas por el cariño y la atención que me prestaron durante el incidente relatado, así como a cualquier otro senderista que, no perteneciendo a dicho club también mostró su cariño y atención.

Y, por supuesto, a Vicente Pozas, que desde el momento de la caída no se separó de mi más de medio metro (se conoce que no se fiaba de que no volviera a caerme).

¡¡Gracias a todos!!

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Un papel informativo allí ubicado dice: “Aquí se arrodillaban, rezaban y se humillaban los cautivos redimidos y los peregrinos que venían desde el norte al divisar por primera vez el santuario desde este alto de la sierra de Altamira. Uno de estos cautivos fue precisamente Miguel de Cervantes, el autor de El Quijote, que acudió a Guadalupe a ofrecer los grilletes que los turcos le pusieron durante su apresamiento en Orán. Se trata de una pequeña ermita gótico mudéjar del siglo XV, que sigue la misma pauta constructiva que el templete situado en el claustro Mudéjar del monasterio. Recientemente restaurado, fue declarado en 1931 Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento.”
Fuente de San José
Collado de los Ajos
Plaza de Navezuelas. Punto de partida de la ruta.
En el entorno se le llama Collado de la "Pariera"
Alto bocata

12 comentarios

  • Foto de Mirafrin

    Mirafrin 31-ene-2014

    Me legra tu recuperación y celebro tu buen humor, por el modo en que te tomaste lo de la caida.

  • Foto de Parian

    Parian 31-ene-2014

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Estuve en la ruta. No vi la caida, pero me comentaron como fue y, desde luego, el golpe debió ser tremendo. Me alegro que te hayas recuperado.

  • Foto de Cocinilla

    Cocinilla 16-may-2014

    He realizado esta ruta  ver detalle

    He podido hacerla hace un par de semanas. Llevé grabado tu track, que me resultó muy exacto y especialmente útil por los waypoints. Me he hartado de reir por la forma en que cuentas tu percance, que celebro se quedara en nada.

  • Foto de Dicaru

    Dicaru 18-may-2014

    Una ruta señera. Buen track y magnífica explicación, con anécdota incluida.

  • Foto de Pelopua

    Pelopua 19-may-2014

    He realizado esta ruta  ver detalle

    La he hecho hace pocos días organizada por los Maragatos, pero me llevé tu track, que seguimos en todo el recorrido. Completa y curiosa tu explicación. La ruta es preciosa y merece la pena echar una mañana recorriendo el trayecto.

  • Foto de Depuntillas

    Depuntillas 15-abr-2015

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Buen track y completa información. Lamento tu caída y celebro que no dejara secuelas. Guadalupe... esplendoroso siempre. Una verdadera maravillla, tanto la ruta como, especialmente el final, al que merece llegar con tiempo para poder visitar.

  • Foto de Manbema

    Manbema 27-abr-2015

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Todo un clásico que tenía pendiente. Ya cayó. Utilísimo tu track e información complementaria.

  • Foto de Dicaru

    Dicaru 29-dic-2016

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Una ruta señera. Buen track y magnífica explicación, con anécdota incluida.

  • Foto de Curro González Sánchez

    Curro González Sánchez 04-ene-2017

    Hola , me gustaría saber si está ruta se puede hacer a Caballo.

    Y si pudiera contactar contigo , para poderte preguntar por la infraestructura.
    Gracias.

  • Foto de Dalits

    Dalits 04-ene-2017

    Hola Curro. Creo que la orografía del terreno no lo permitiría, especialmente en algunos tramos que serían peligrosos para las patas de los animales. Esa zona la conoce muy bien nuestro buen amigo KEDUCC, con quien puedes contactar por aquí por Wikiloc.

  • Foto de Curro González Sánchez

    Curro González Sánchez 04-ene-2017

    Muchas gracias. Te sigo en tu bloc es fantastico. Enhorabuena.
    Podria contactar contigo por telefono ??
    Mi telefono es 669598552

  • Foto de Michaval

    Michaval 30-mar-2018

    He realizado esta ruta  verificado  ver detalle

    Precioso e interesante lugar. A finales de marzo, se encuentra en una condiciones de luz, agua y naturaleza excelentes.

Si quieres, puedes o esta ruta