23aitor23
56 3 96

Tiempo en movimiento  una hora 22 minutos

Tiempo  una hora 52 minutos

Coordenadas 918

Fecha de subida 1 de mayo de 2019

Fecha de realización mayo 2019

-
-
120 m
100 m
0
1,3
2,6
5,19 km

Vista 44 veces, descargada 3 veces

cerca de La Cañada, Valencia (España)

Esta ruta forma parte de una serie de itinerarios que son un fragmento del Trabajo Final de Máster del Máster en Patrimonio Cultural: Identificación, Análisis y Gestión.

Autor: Aitor tapia Nieto
Fecha: 01/05/2019

Se trata de una ruta que transcurre principalmente por terreno llano, de fácil recorrido y con múltiples variantes dado el elevado número de senderos que existen en la zona (también pueden seguirse las pistas forestales). El recorrido ofrece una representación bastante buena de la vegetación del bosque mediterráneo, con estrato arbóreo de pino carrasco (pinus halepensis). Además, el objetivo principal de este itinerario es realizar un recorrido por las trincheras que se encuentran en la zona, en las que podemos observar excavaciones en roca, estructuras de mampostería y un bunker conectado a una galería y situado en altura.

Esta ruta está recomendada para personas de todas las edades, y forma parte de un proyecto que pretende poner en marcha la puesta en valor de estas estructuras, ya que no existe señalización, ni una ruta de carácter público (debidamente señalizada) ni marcadores que le sirvan al visitante para identificar los elementos de estas estructuras.

En cuanto al tiempo de realización, no se aconseja seguir el que se refleja en los datos de la ruta. Este recorrido tiene también fines interpretativos tanto de patrimonio natural como cultural e integrar ambos en un discurso que gire en torno al paisaje de la época de la guerra civil española, por lo que el tiempo de duración será mayor (unas 3-4 horas teniendo en cuenta posibles paradas para descansar o para comer).

La línea de defensa conocida como La línea Inmediata de Valencia o línea Puig-Carasoles se construyó como última defensa de la ciudad de València ante un posible ataque por parte de las tropas sublevadas tras la ruptura del frente aragonés y la división del territorio controlado por el gobierno republicano en dos partes (al norte Catalunya y al sur el resto de la zona republicana, que comprendía, como focos más importantes de resistencia y control territorial, el frente de Madrid y la zona Valenciana, siendo la ciudad de València la capital del estado desde el 7 de noviembre de 1936 hasta el 31 de octubre de 1937, cuando se trasladó a Barcelona). Ante la posibilidad de un inminente ataque sobre València, los mandos diseñaron un plan de líneas sucesivas de defensa para frenar el posible avance de los sublevados, apareciendo planificada esta línea por primera vez en junio de 1938, periodo en el que se sitúa el inicio de su construcción. Estas líneas tendrían como objetivo principal servir de punto de resistencia ante el posible repliegue del ejército de levante si caía la línea XYZ, para tener un foco de resistencia que no empujara a las tropas republicanas en retirada hacia el mar. Por otro, sería la barrera defensiva alrededor de la ciudad de València a una distancia suficiente como para evitar, en la medida de lo posible, ataques de largo alcance sobre la ciudad, y en mayor medida, que esta no se convirtiera, como pasó con Madrid, en zona de combates. No obstante, la línea también cumplía otras funciones, y su construcción, que duró hasta los últimos días de la contienda (fue acabada en marzo de 1939) tuvo una gran significación política, económica y social a parte de los fines militares.

Ante los problemas que surgieron en su construcción, los mandos republicanos tomaron una serie de medidas para contrarrestarlas. En primer lugar, para salvar las dificultades que ofrecía el hecho de que los terrenos por los que discurriría la línea eran muy llanos y existían pocas y muy pequeñas zonas elevadas, los puntos de observación se instalaron en los centros de resistencia más elevados, que se reforzaron todo lo posible ante la lógica concentración del fuego enemigo sobre estos puntos (debido a que eran los lugares elevados los más propensos a ofrecer resistencia). Se construyeron galerías y refugios cerca de las zonas de trincheras para facilitar la resistencia a los ataques de artillería y los bombardeos. Se reduciría también el número de soldados por trinchera durante los bombardeos enemigos y se estableció un plan de compañías de reserva que formaban, por un lado, unas fuerzas de contraataque en caso de que se perdieran las trincheras, cuyo objetivo era recuperarlas. Y por otro, una última reserva de tropas cuyo objetivo era formar un nuevo núcleo de resistencia en caso de no poder expulsar al enemigo de las posiciones defensivas perdidas. Tanto las características del terreno como la disposición de las trincheras de la Vallesa encajan con esta descripción. Aunque actualmente muchos de los elementos han desaparecido, si que se observa como el bunker situado entre los tramos 1 y 2 de trincheras se encuentra en una posición de altura, y como por detrás de la línea que pasa por él hay otra sección de trinchera que alberga abrigos o galerías y que conectan con este sector de vanguardia. Respecto a las estructuras defensivas, los nidos de ametralladoras debían resistir el alcance del calibre 155 (el de los cañones de artillería de infantería), e incluso se planeó un racionamiento de municiones, víveres, agua y ventilación.

Estos centros de resistencia tendrían tres puntos de apoyo cada uno (con su respectiva compañía asignada) y una cuarta compañía en la reserva. Partiendo del estudio que realizaron Josè Vicente Durbán Aparisi y Esteban Clemente Micó sobre el tramo de la línea que cubría desde El Puig hasta Rafelbunyol, se establecieron hasta cinco líneas de defensa en cada sector de la línea, planificándose una defensa en profundidad que, según estos autores, podría hacerse extensible al conjunto de la línea si llegaba el momento de defenderla.

Respondiendo a las características geográficas que debía tener toda línea fortificada, se intentaron aprovechar todos los elementos geográficos posibles en una zona dominada por la huerta y predominantemente plana. Es por ello por lo que, para el caso del Centro de Resistencia de La Vallesa, se utilizó el Barranc Fondo de La Vallesa de Mandor como zona donde establecer puntos de defensa que dominaran el territorio. Además, la construcción en esta zona obedecía también a otros factores, quizás más difuminados, y que tenían que ver con la cultura popular y los elementos de identidad cultural de la zona. En el caso de las posiciones de la Vallesa, se encontraban protegiendo el yacimiento del bronce ibérico conocido como La Lloma de Betxí Además, el uso de los topónimos ancestrales para denominar a las posiciones defensivas ponía en contacto estos elementos con las comunidades cercanas (no olvidemos que el centro de resistencia de la Vallesa se encuentra en una zona donde predominaban los cultivos). La movilización militar y social a la hora de construir este sistema defensivo fue también muy intensa. Los mandos incluso propusieron la instalación de un hospital de campaña para el traslado de los heridos en los trabajos de construcción. Además, se organizaron batallones de presos, algunos de los cuales trabajaron en las posiciones de la Vallesa. Informes de julio de 1938 informan de la participación de batallones (formados por presos comunes y prisioneros de guerra) procedentes de la prisión de Hellín (Albacete) y Totana (Murcia).

José Durbán Aparisi, uno de los autores que más a estudiado estas líneas defensivas desde el punto de vista militar, ha llevado a cabo una investigación sobre la línea defensiva durante los últimos años, estableciendo la hipótesis (dada la escasa documentación original existente) de que las defensas se dividieron en tres zonas, perteneciendo La Vallesa a la zona número 3, junto con las posiciones de València la Vella y los Carasoles. Respecto a los elementos defensivos que se pueden encontrar en este centro de resistencia, cabe destacar que siguen el mismo patrón constructivo que en otras zonas de la línea. Los bunkers de la línea Inmediata se pueden clasificar en dos tipos principales, los de uno y los de dos puestos de ametralladoras, coincidiendo con los que encontramos en el centro de resistencia de la Vallesa, que además, al igual que en sus estudios sobre la zona del Puig-Rafelbunyol y la de Bétera, aprovechan al máximo los desniveles del terreno para tener mayor dominio del mismo.

Destacan también las galerías/refugio, excavadas y reforzadas con mampostería y hormigón. Además, el hormigón armado con varilla de hierro se encuentra presente en las estructuras más sólidas, como los bunkers, aunque también se utiliza ladrillo y roca de la propia zona. Las trincheras en zig-zag también son típicas, excavadas a veces sobre la roca caliza, y reforzadas con piedra seca o mampostería.

Para consultar las fuentes sobre las que se ha extraído a información, se puede acceder al siguiente enlace, que contiene diversos posts sobre el tema:

https://ulises-ulises.blogspot.com/2010/01/
Rumbo izquierda por el sendero, dejando la senda principal
Al acabar de recorrer la linde del campo de algarrobos tomaremos el sendero que discurre hacia la derecha, adentrándonos de nuevo en la pinada.
Al salir de la senda principal (es un cortafuegos por donde discurre la red eléctrica).
En la linde de la senda, puede seguirse (e intuirse en las zonas en las que está colmatada) la trazada de uno de los tramos de trincheras. Muy colonizado por la vegetación, lo que dificulta su estado de conservación. No se han apreciado deshechos en la zona, pero sí un gran nivel de colmatación y soterramiento.
Siguiendo la línea de la trinchera encontramos varias bifurcaciones que se ensanchan y parecen ocultarse bajo tierra, como si fuesen galerías o refugios excavados.
De nuevo otra excavación que se bifurca de la trazada principal, con las mismas características que la anterior.
Se repite de nuevo la bifurcación y el ensanche característico.
Tras una interrupción en el primer tramo de trincheras, aparece de nuevo el rastro con otra excavación (más grande que las anteriores en el momento actual) y que se encuentra en el extremo de una nueva línea, mucho más visible que la anterior.
En muy buen estado de conservación. Puede seguirse con facilidad y no está tan colonizado por la vegetación como el primer tramo. Se aprecia la limpieza que se ha efectuado, así como su trazada formando un zig-zag.
En este tramo podemos observar el estilo constructivo de la estructura, el cual vemos que está realizado mediante la excavación en la misma roca.
Por la trazada parece que se une con el tramo 1 a la orilla del cortafuegos.
Siguiendo el tramo 3 aparece una bifurcación en la cual puede verse con claridad las construcciones de empedrado de mampostería en las paredes de la trinchera.
Siguiendo una senda a través de la trazada del tramo de trincheras 3 llegamos a la intersección desde donde surge ésta línea, que conecta con el tramo 1, situado detrás, en paralelo, a este segmento.
En este tramo, partiendo desde el búnker que conecta el tramo 2 con el 3, podemos observar de nuevo las características más típicas de estas trincheras, excavadas en roca y con estructura de mampostería.
En esta fotografía podemos observar el corte vertical realizado en la capa de roca.
Muy bien conservado. Se percibe la limpieza de masa forestal que estaba colonizando la estructura
Más colonizado por la vegetación, pero aún en buen estado de conservación.
Estructura defensiva situada en un pequeño cerro, ahora circundado de cultivos.
Túnel excavado y protegido por paredes de hormigón armado que conectan el bunker con el tramo de trincheras 2.
El otro extremo de comunicación entre las trincheras y el bunker.
En esta imagen vemos la planta cuadrangular del bunker, orientado, al igual que el resto de la trinchera, rumbo N/NW.
En esta imagen se puede observar la altura a la que se encuentra el bunker y los fragmentos de hormigón armado esparcidos por la ladera.
Situado justo a la izquierda de la entrada/salida de la galería que conecta el bunker con las líneas de trincheras. Se encuentra orientado hacia el N/NW. En general, el estado de conservación del bunker es bueno. Se puede incluso entrar en su interior, y se percibe la limpieza que se ha llevado a cabo tanto de vegetación como de residuos. No obstante, presenta numerosas pintadas y grafitis.
Intersección entre el sendero de vuelta (seguiremos recto para continuar) y la senda principal, que cruza en perpendicular nuestro sendero.
Seguiremos nuestro sendero en línea recta atravesando de nuevo la senda principal en perpendicular.
Seguiremos por el sendero que cruza la senda principal y va paralelo a ésta
Nos desviaremos hacia la derecha siguiendo el sendero más estrecho, siguiendo a través de él hasta llegar a las vías de ferrocarril, que seguiremos en paralelo hasta llegar al final de la ruta.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta