Coordenadas 95

Fecha de subida 19 de enero de 2015

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6,63 km

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cerca de Alcalalí, Valencia (España)

Durante el mes de febrero Alcalalí se cubre de un manto de rosas y blancos. La florida de los almendros es un espectáculo único y esta ruta permite descubrirlo en todo su esplendor.
Se trata de una ruta circular, de 6,86 km que recorre la partida rural de Mosquera y ofrece unas vistas impresionantes.
  • Foto de Mirador del Terrer
  • Foto de Ermita de Sant Joan de Mosquera
La partida rural “Mosquera” acogió una alquería morisca bajo este mismo nombre. El poblado llegó a contar con treinta casas en 1577, diversos riuraus, la era, la tahoma, el horno de pancocer, la almazara y diversas infraestructuras agrícolas e hidráulicas como un pozo y una noria. Precisamente en 1577, Juan de Ribera erigió la ermita de “Sant Joan de Mosquera” y escogió como patrono a San Juan el Precursor, por tratarse de un santo de fácil aceptación para quienes renunciaban a la ley coránica y aceptaban el cristianismo. La imagen de “Sant Joanet”, como se le conoce popularmente en Alcalalí, fue labrada en Valencia por Luis Gilabert Ponce a finales del siglo XIX. Se trata de una figura que representa a un niño de un año aproximadamente, policromada, de 60 cm de altura, descontando la peana. La importancia de este Santo para Mosquera se pone de relieve en la siguiente canción tradicional: San Antonio está en Benissa, Santo Domingo, en Jalón; San Juan está en Mosquera, Jesús Pobre bajo el Montgó. La ermita de Sant Joan de Mosquera alcanzó tanta popularidad que en la festividad del del 24 de junio, venían a Mosquera vecinos de todos los pueblos de la comarca de La Marina, al “Porrat” que se organizaba anualmente. El “Porrat de Sant Joan” empezó en la época morisca, y después de la expulsión de éstos continuó celebrándose por los nuevos repobladores de Alcalalí. Esta feria ganó mucho renombre durante el siglo XVIII, y visitantes y feriantes de toda la comarca se reunían año tras año, hasta finales del siglo XIX, cuando fue trasladado definitivamente a Alcalalí. En 1740, el Barón de Alcalalí estableció toda una serie de medidas para regular la celebración de la festividad, y encomendó su aplicación al rector y a dos concejales de Alcalalí, que eran los encargados de seleccionar a los feriantes, de cobrar la tasa de cada parada y finalmente, de destinar la recaudación a la reparación y mantenimiento de la ermita de Sant Joan. Pero, poco a poco el “porrat” fue perdiendo importancia. En este sentido traemos a colación este texto literal extraído del libro “Del vivir y del morir en Alcalalí”, escrito por D. Miguel Monserrat: “Se celebra una feria anual o más bien mercado, el día 24 de junio en la ermita de San Juan , consistiendo las especualciones únicamente en ropas, herramientas, dulces y otros artículos de poca entidad. “ La alquería de Mosquera quedó totalmente despoblado en 1609, tras el bando de expulsión dictado por el Rey Felipe III. La expulsión morisca puso fin a siglos de convivencia arrancando a un pueblo de la que consideraba su tierra
  • Foto de Torre Medieval
  • Foto de Torre Medieval
  • Foto de Torre Medieval
  • Foto de Torre Medieval
  • Foto de Torre Medieval
Los habitantes de Alcalalí y de la Vall de Pop fueron víctimas de frecuentes ataques de piratas y bandoleros cuyo acceso natural a estas tierras se producía desde el azagador real del “Coll de Rates”. Para protegerse de estas invasiones, a finales del S. XIV, principios del S. XV, Mosen Pedro de Castellví, soberano de Alcalalí y Jalón, y su esposa Yolanda Pardo, mandaron construir una torre con pie de 6 x 8 metros y 18 metros de alto, a 38 metros del río Gorgos, situada sobre la colina de Alcalalí, con fines principales de vigía y último refugio bastión de defensa. Actualmente, la Torre está situada en la Plaza Mayor del municipio. La estructura original de la Torre se dividía en cinco plantas: • Planta baja: cárcel y aljibe • Planta primera: Salón de los señores • Planta segunda: Dormitorio de los señores • Planta tercera y cuarta: alojamiento para los criados y defensores. Sobre la planta 4ª se alzaba una plataforma de vigía con almenas y aspilleras. En 1408, Don Pedro de Castellví fue nombrado Barón de Alcalalí y posteriormente, en 1409 vendió Alcalalí con todos los derechos a Jaime Verdaguer. En 1595, Alcalalí fue elevado a Baronía de Mero y Mixto Imperio por Felipe II. Don Eiximen Ruiz de Lihori y Pertusa compran Alcalalí con todos los derechos otorgados y sus sucesores gobernaron hasta 1837, fecha en la que por orden de la Reina Mª Cristina se declaran derogados y abolidos los regímenes señoriales. La familia Ruiz de Lihori ocupó como residencia el palacio situado a seis metros de la Torre Medieval. Las primeras plantas de estos dos edificios estaban conectadas por un puente elevadizo. En 1833, se procedió a reparar el techo del palacio y la plataforma de vigía de la Torre que quedó completamente cerrada. Durante los años siguientes, tanto la Torre como el Palacio pasan a manos de distintos propietarios privados, siendo en 1900 cuando el Palacio y el hueco de 6 metros existente entre ésta y la Torre se convierten en viviendas particulares. En el blog de la Asociación Cultural Alicante Vivo, en el post de “La casa de los Ruiz de Lihory”, podéis ver grabados del Palacio y la Torre. El Ayuntamiento de Alcalalí adquirió la Torre, reivindicación histórica del pueblo, en fecha 7 de febrero de 1992, pasando a ser bien patrimonial de la Entidad Local. En 1995, con la ayuda de la Diputación de Alicante, se procedió a restaurar por completo la Torre y se colocó un ascensor. La obra en la última planta consistió en fijar una estructura de hierro y cristal que permitió restablecer la función de mirador y desde la que pueden contemplarse magníficas vistas de la Vall de Pop. La Torre Medieval de Alcalalí está inscrita en el Registro de Bienes de Interés Cultural del Patrimonio Histórico Español con la categoría de Monumento, siendo su código de identificación el siguiente: R-I – 51-0009162. En la planta baja, encontramos tres fotos antiguas de principios del siglo XX que presiden esta sala y nos muestran a vecinos de la Calle Nou y de la Plaza del Ayuntamiento. Se ha conservado en perfecto estado la bóveda de cañón original y podemos encontrar dos muestras de pavimento de barro en el que se intercalan azulejos de color blanco y verde, conocidos popularmente como “Mocaoret”, que fueron salvados en la restauración del suelo de las plantas I y II. En la planta segunda y tercera encontramos graffitis y grabados que poseen un importante interés histórico-artístico y son indudablemente de una gran riqueza expresiva. Estas manifestaciones del hombre, realizadas durante los siglos XVI, XVII y XVIII nos permiten conocer con mayor profundidad los hábitos, costumbres, sentimientos, sensaciones, etc., de las gentes que habitaron las tierras de Alcalalí. Todos los graffitis son popular vulgaris y la gran mayoría fueron hechos a mano alzada. Pueden observarse diversos calendarios, un espadachín, personas pescando y remando, pájaros y animales exóticos, una escopeta, dagas, cruces, etc. Corona la Torre un mirador desde el que se pueden contemplar magníficas panorámicas de la Vall de Pop. Podemos observar el Coll de Rates, el pueblo vecino de Parcent con su campanario, el monte Pop de Murla, donde tuvo lugar en 1609 la última batalla entre los Moros y Cristianos, el monte Siguili y la localidad de Xaló. La Torre Medieval puede visitarse los sábados y domingos en horario de 11 a 13 horas, gracias a la colaboración de la Asociación de Jubilados y pensionistas de Alcalalí. También es posible concertar visitas para grupos de más de 10 personas entre semana. Más información en www.turismoalcalali.com
  • Foto de Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora
La primera iglesia católica construida en Alcalalí, de la que se tiene noticia, lo fue en 1577. Posteriormente, en 1582 se construyó la segunda iglesia y entre los años 1768 y 1808, la Iglesia Parroquial de la Natividad de Nuestra Señora. Ésta quedó destruida en gran parte durante la Guerra Civil. Muchos vecinos ocultaron en sus casas objetos de valor que fueron devueltos al final de la contienda. En 1961 finalizaron las obras de reconstrucción. La iglesia contiene imágenes de importante valor histórico – artístico, como la imagen del Cristo de la Salud. También puede visitarse el Museo Parroquial en el que se muestran casullas antiguas, ropajes de la familia Lihori, y entre otros objetos de interés, una biblioteca con la historia de la iglesia. El campanario alberga campanas de importante valor histórico. Destacamos San Vito y Sant Jaume restauradas en 2006.

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