Descarga

Distancia

17,45 km

Desnivel positivo

217 m

Dificultad técnica

Moderado

Desnivel negativo

217 m

Altitud máxima

780 m

Trailrank

42

Altitud mínima

631 m

Tipo de ruta

Circular

Tiempo

2 horas 47 minutos

Coordenadas

3031

Fecha de subida

25 de febrero de 2021

Fecha de realización

febrero 2021

Búsqueda por Zona de Paso

Encuentra rutas que empiecen o pasen por zonas concretas que tú elijas.

Pásate a Wikiloc Premium Pásate a Premium para eliminar los anuncios
Búsqueda por Zona de Paso Búsqueda por Zona de Paso
Sé el primero en aplaudir
Comparte
-
-
780 m
631 m
17,45 km

Vista 684 veces, descargada 12 veces

cerca de Villarejo de Salvanés, Madrid (España)

Le saludamos y le damos la bienvenida, al entorno natural de Villarejo de Salvanés. La ruta nº2, con señalización de color morado, consiste en un trazado circular de 16 kilómetros, a través de uno de los enclaves más agrestes de este sector madrileño, fuertemente influenciado por la proximidad de las vegas del río Tajo y del Tajuña. En esta ocasión, nuestro destino son los restos del Despoblado de Salvanés. Este itinerario transcurre en dirección sureste, saliendo del pueblo, como en el caso de la ruta nº1, a través del camino próximo a la Fuente-Lavadero del Pozo Marcos. Avanzando por una senda ancha bien delimitada, progresamos entre extensos terrenos de cultivo, que nos hablan de una tradición aceitera, vinícola y cerealista tan antigua, que ha modificado el paisaje de forma extrema. Solo la presencia de algunas “carrascas” aisladas, son fiel testigo de lo que pudo ser un inmenso bosque mixto de encinas (Quercus ilex subsp. ballota) y coscojas (Quercus coccifera) Las tierras de labor van desapareciendo a medida que transitamos el cuadrante suroriental de nuestro municipio, dando lugar a un matorral disperso, de poca altura, que gana especial importancia al sur de la Carretera Nacional-III; eje vertebrador de Villarejo y sus ecosistemas. Siguiendo en todo momento las señalizaciones disponibles a pie de camino, poniendo especial atención en cada cruce, la senda nos adentra en hábitats esteparios de alto valor ecológico. Sus habitantes vegetales soportan estoicamente el calor y la sequía prolongada del verano, así como los hielos del invierno, desarrollando estrategias de supervivencia extrema, y adaptándose a la vida sobre las laderas de naturaleza yesífera y caliza, allí donde no llega el arado. Entre las plantas autóctonas más representativas, destacan numerosas especies aromáticas y medicinales como el tomillo (Thymus sp.), la salvia (Salvia officinalis), el espliego (Lavandula sp.), el romero (Rosmarinum sp.) o la aulaga (Genista scorpius). Todas ellas aportan su particular nota de color y de olor a la primavera. Retamas (Retama shaerocarpa) y rosales silvestres (Rosa cannina) son también habituales. La zona además cuenta con una particular avifauna, estrechamente ligada al monte áspero con cierta presencia de cultivos, entre las que conviene destacar: al triguero (Emberiza calandra), la collalba rubia (Oenanthe hispanica) y el alcaraván (Burhinus oedicnemus) El ave de mayor envergadura que domina estos predios es el búho real (Bubo bubo) Recorridos 9 kilómetros (aprox), localizamos el yacimiento que da identidad a esta ruta: el Despoblado de Salvanés. Viendo el lugar es fácil entender las motivaciones que llevaron a los antiguos pobladores de la zona, a querer realizar aquí diversos asentamientos. Se trata de una vega fértil, verde y abrigada, conocida como Valle de San Pedro. El discreto arroyo (del mismo nombre) que la atraviesa, vierte sus aguas al río Tajo. Aquí son frecuentes las masas espesas, de más de un metro de altura, de junco churrero (Scirpus holoschoenus), esparto (Stipa tenacissima) y albardín (Lygeum spartum) Anfibios como lo rana común (Pelophylax perezi) y el sapillo pintojo meridional (Discoglossus jeanneae), encuentran en estas hondonadas, algunos de los reductos húmedos estacionales, mejor conservados de toda la región. Tan importantes son estas pequeñas cuencas captadoras de agua, que suelen ser elegidas por la cada vez más rara tórtola europea (Streptopelia turtur), en su llegada migratoria estival. Más abundantes son los bandos de verderón común (Chloris chloris) que dejan verse todo el año. Conviene señalar la presencia, cada vez más habitual, del corzo (Capreolus capreolus) un cérvido de reciente aparición en la zona, que hasta hace bien poco resultaba prácticamente inexistente en este territorio. La ruta al Despoblado de Salvanés es por tanto una senda marcada por la biodiversidad de su flora, su fauna y sus suelos. Un itinerario disfrutable en cualquier época del añoNos hallamos en una de las zonas más estratégicas del flanco oriental del río Tajo, frontera entre tierras musulmanas y cristianas durante los Siglos XIII Y XIV.
La historia de Villarejo de Salvanés no puede entenderse sin conocer esta etapa medieval relacionada con la Reconquista, las Órdenes Militares y su labor repobladora.
Es por ello que proponemos una visita caminando entre el paisaje de estepa con ligeras elevaciones entre campos de olivar y vid, encinas y esparto hasta los tres principales asentamientos que dieron origen a Villarejo de Salvanés: Santa María, Salvanés y Valdepuerco.
_
DESPOBLADO DE SALVANÉS
Villarejo de Salvanés luce un nombre heredado, no en vano los moradores de un primitivo asentamiento que se situaba en estas tierras, próximo al Tajo, bañándose de las aguas del arroyo de San Pedro, muy cerca al Ejido de La Encomienda y disfrutando de la fertilidad de sus tierras, se trasladaron a un pueblo de nueva planta que estaba naciendo a orillas de una antigua atalaya musulmana.
Este nuevo enclave, se convertía en objetivo de repoblación tras la expulsión de los Almohades, por los que serían los nuevos Señores de estas tierras, no podemos estar hablando más que de la Orden Militar de Santiago. En estos tiempos (siglos XIII-XIV) estaba naciendo Villarejo de Salvanés.
El asentamiento de Salvanés quedó despoblado, probablemente buscando un espacio más seguro en el que asentarse, después de siglos de constante inseguridad, quema de cultivos, razias Almorávides, rapiñas, luchas, invasiones, por situarse en una zona fronteriza entre los territorios musulmanes y cristianos, y esa frontera era el mismo río Tajo.
Los restos de una ermita, se levantan ante del valle de San Pedro, desafiando el tiempo, dejando constancia del lugar en el que sitúo la iglesia de San Pedro de Salvanés. Se trata de una iglesia medieval, levantada en mampostería, de dos naves, y dos altares, anexa a la propia iglesia se encontraba la casa del santero, una figura que permaneció cuidando la ermita, tras la despoblación, hasta bien entrado el siglo XIX, cuando se abandona y comienza a entrar en ruina.
Desde aquí, situado al este del propio valle de San Pedro, podemos contemplar el paraje de la "Atalaya", un monte de forma cuadrangular que despunta a 656 metros. Allí hasta hace poco se podían encontrar los vestigios de una antigua torre de vigilancia, que completaría de una la serie de torres de origen musulmán próximas al tajo, entre ellas; Alharilla, Alboher y Oreja, lugares decisivos para el control de esta zona fronteriza que pasaban a ser dominio de la Orden Militar de Santiago.

Ver más external

Yacimiento arqueológico

Yacimiento arqueológico

  • Foto de Yacimiento arqueológico
  • Foto de Yacimiento arqueológico
Restos de San Pedro de Salvanés
Panorámica

Mirador de la Atalaya

  • Foto de Mirador de la Atalaya

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta