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Distancia

13,57 km

Desnivel positivo

187 m

Dificultad técnica

Fácil

Desnivel negativo

172 m

Altitud máxima

1.126 m

Trailrank

31 5

Altitud mínima

987 m

Tipo de ruta

Solo ida
  • Foto de Senda del Río Viejo. Turégano

Coordenadas

993

Fecha de subida

9 de noviembre de 2010

Fecha de realización

noviembre 2010
  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
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1.126 m
987 m
13,57 km

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cerca de Berrocal, Castilla y León (España)

El antiguo término de La Cuesta (Segovia) pasó a formar parte del de Turégano en los años 70 del pasado siglo. Esta senda circular une sus cuatros poblaciones por caminos que cruzan pastos, prados y fresnedas con el impresionante telón de fondo de la cercana Sierra de Guadarrama.
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Senda del río Viejo Panel de Inicio

La comarca del Grupo de Acción Local de Honorse-Tierra de Pinares atesora una gran variedad de paisajes muy representativos de nuestra provincia. A esta diversidad contribuye especialmente el municipio de Turégano que incluye, además de la villa episcopal, los barrios de Aldeasaz, Berrocal, la Cuesta y Carrascal, cogiendo un retazo del piedemonte de la Sierra de Guadarrama. La Senda del Río Viejo es una buena propuesta para disfrutar de este paisaje, recorriendo los viejos caminos que unen estos barrios. Iniciamos el recorrido en Aldeasaz, entre pequeñas casas tradicionales, y salimos del pueblo por un camino junto al viejo toril. Caminamos entre verdes prados regados por arroyos de aguas claras, en los que los muros de piedra se entrelazan con los troncos de los fresnos. Entramos a Berrocal por la calle de la Fuente y cruzamos la carretera para continuar hacia el río Viejo y cruzarlo por un pequeño puente. El camino se separa del río y nos lleva por un monte de encinas con hermosas vistas panorámicas de Carrascal. Descendemos por un sendero junto a un arroyo hasta el río Viejo entre encinas tapizadas de líquenes. Durante el invierno, cuando el río baja caudaloso, no podremos atravesarlo por lo que deberemos regresar sobre nuestros pasos. Sin embargo, la mayor parte del año unas piedras en el cauce nos permitirán cruzar al otro margen para subir una pendiente y llegar a Carrascal. Seguimos por la carretera que cruza el pueblo hasta desviarnos por una calle hacia La Cuesta, coincidiendo con el trazado de bicicleta. Ya en La Cuesta merece la pena acercarse a su iglesia románica situado sobre uno de los miradores más hermosos de la provincia. Desde el pueblo bajamos por un antiguo camino hasta Aldeasaz. © Tuco Naturaleza y Patrimonio S.L. ©ACOTUR
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Senda del Río Viejo Panel de los prados

Los viejos cercados delimitan los prados formando un ajedrezado de piedras y árboles. La ganadería ha sido durante generaciones una de las principales formas de vida de los habitantes de estos pueblos. El caudal de los arroyos se conduce a través de los prados, cruzándolos de un extremo a otro y derramando la frescura de su agua en el camino. Esto permite que durante gran parte del verano el ganado tenga pastos frescos y tiernos. Pequeños puentes de piedra que parecen improvisados permiten cruzar los caminos durante el invierno, cuando el agua encharca los senderos impidiendo el paso. La llegada de la primavera es una explosión de vida que en estos prados se manifiesta a través de las innumerables flores que los tapizan. Algunas plantas hidrófilas como el botón de oro, las campanillas (Narcisus bulbocodium) o los juncos crecen en abundancia acompañados de orquídeas como las del género Serapis o los más conocidos mayos. Entrelazados con los muros de piedra vemos numerosos fresnos en hilera, mientras que en el interior del prado otros se yerguen solitarios con un aspecto muy característico. Su forma de muñón se debe al desmoche, una práctica tradicional por la cual se le cortan las ramas jóvenes dejando sólo el tronco. Estas ramas constituyen el llamado “ramón” y servirán de alimento para el ganado. Esta peculiar forma de poda hace que el fresno crezca en grosor pero con el paso de los años su tronco va quedando hueco, convirtiéndose en un buen lugar para que críen animales como jinetas, lirones, murciélagos, autillos o cárabos. La presencia de agua durante gran parte del año contribuye a aumentar la diversidad de estos ecosistemas idóneos para reptiles y batracios que las cigüeñas buscan insaciables. © Tuco Naturaleza y Patrimonio S.L. ©ACOTUR
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Senda del Río Viejo Panel del Encinar

Desde donde estamos, la vista se pierde en un manto ininterrumpido verde oscuro formado por un denso matorral de encinas o carrascas. La encina (Quercus rotundifolia) es uno de los árboles más representativos de nuestro bosque mediterráneo. Es una especie capaz de soportar grandes variaciones de temperatura y puede instalarse sobre cualquier sustrato, incluso cuando la profundidad del suelo es tan escasa como aquí. Sus hojas permanecen en el árbol de tres a cuatro años manteniéndole siempre verde. Durante la floración, de marzo a junio, las flores masculinas cuelgan entre las ramas desprendiendo una nube amarillenta de polen al compás del viento. Las flores femeninas pasan desapercibidas hasta que comienza a formase la bellota que ya estará madura para octubre o noviembre. El hombre ha aprovechado del encinar prácticamente todo. La leña es muy apreciada para mantener el calor del hogar y para producir carbón vegetal, y su corteza se utiliza en el curtido de la piel. Pero sin duda la estrella es la bellota. Se han utilizado para la alimentación del ganado durante siglos, especialmente del ganado porcino. Mezcladas con trigo se usaban para hacer pan y, asadas, son un buen comestible. Pero además son un alimento fundamental para muchos animales salvajes en la escasez del invierno. En estos montes no es raro ver el rastro de jabalíes o las huellas de los corzos. Pero también podemos ver liebres, conejos, zorros, ratones de campo o tejones, además de una importante avifauna como arrendajo, pito real o trepador azul. Sobrevolando el monte, alejándose hacia zonas más abiertas, es fácil distinguir la silueta de milanos reales y negros, ratoneros, águilas calzadas, buitres leonados e incluso algún buitre negro. © Tuco Naturaleza y Patrimonio S.L. ©ACOTUR
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Senda del Río Viejo Panel del río Viejo

El río Viejo nace en la Sierra de Guadarrama, a 2.120 m. de altitud, muy cerca de la fuente del Mojón que da origen al río Pirón. Los primeros kilómetros de su recorrido discurren por empinadas laderas entre piornos y pinos silvestres. Poco después de recibir la aguas del arroyo del Charco, se divide, desviándose un ramal hacia Sotosalbos. El río Viejo prosigue su camino y cruza la N-110 por el Molino Viejo, entre Sotosalbos y Collado Hermoso. A continuación pasa por Pelayos del Arroyo y entra en el término municipal de Turégano por el suroeste. En las inmediaciones de Berrocal cruza la carretera SG-V-2362 rodeado por un monte de encinas. A partir de aquí el Viejo se comienza a encajar en la roca formando un pequeño desfiladero para dirigirse hacia el oeste y verter sus aguas al río Pirón. El paso del agua arrastra la pequeña capa de suelo y asoman los bolos y las lanchas de piedras graníticas que componen el sustrato principal. Estos suelos ácidos y pedregosos dificultan el desarrollo de la vegetación de ribera que se compone principalmente de algún sauce y de fresnos aislados. Junto a ellos oiremos el canto de petirrojos, pinzones, lavanderas, chochines, carboneros, verderones y otras muchas aves. Durante el invierno y especialmente en el deshielo, su cauce aumenta para ir disminuyendo a medida que avanza la primavera hasta perderlo definitivamente en verano. Pero el carácter interminente del caudal no siempre fue así y prueba de ellos son los restos de pequeños molinos que aparecen junto al río. La mayoría de ellos aprovechaban la fuerza del agua para moler el grano y transformarlo en harina. Algunos como el de Berrocal, a unos metros aguas arriba, son de propiedad comunal. © Tuco Naturaleza y Patrimonio S.L. ©ACOTUR

2 comentarios

  • andarincortes 1 abr. 2012

    Creo que hay un error en la descripción de esta ruta (Senda del Río Viejo): Sí es circular, es decir, empieza y termina en Aldeasaz.

  • Donald J. Landis 12 oct. 2020

    He realizado esta ruta  verificado  ver detalle

    Amena ruta circular a lo largo de un río (en esta época no tenía casi agua) y atravesando bonitos y tranquilos pueblos de la zona

Si quieres, puedes o esta ruta