Tiempo  4 horas 12 minutos

Coordenadas 970

Fecha de subida 15 de agosto de 2017

Fecha de realización agosto 2017

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cerca de Olazagutía, Navarra (España)

Sendero longitudinal que discurre por una zona de rasos salpicados por hayas, arces y espinos. Este recorrido pasa por varias majadas pastoriles que sirven de refugio para pastores y ganado. En esta zona se conservan restos de carboneras.

Durante el recorrido pasamos por una serie de pequeños postes de madera numerados:

Nº 1 LA MAJADA PASTORIL

Encaramada en el límite del bosque y perfectamente integrada en el entorno observamos a nuestra izquierda una chabola pastoril.

Las Majadas de Urbasa se localizan en lugares abrigados del viento cierzo, frio y húmedo del norte, próximas a lugares de agua y soleados. Además, procuran la proximidad al bosque sin alejarse de los rasos para facilitar a las ovejas los pastos soleados y el refugio del ganado durante la noche o en tiempo de tormenta.

Nº 2 EL LANTEGUÍ

A la izquierda del camino de Gazbidea se localizan varias carboneras y la chabola que servía de refugio a los carboneros.
Situaban sus carboneras y la chabola, si era posible, próxima a alguna fuente. Evitaban ubicarla debajo de las grandes hayas, por ser más llama¬tivas a los rayos durante las tormentas, o en vaguadas, para evitar el encharcamiento al formarse regatillos por las laderas. La construían ellos mismos con troncos, cubriendo el tejado con ramas y tepes (césped). En su interior adecentaban el camastro para dormir, mullido con abarras y brezo. No utilizaban la hoja seca de haya porque se desmenuzaba con facilidad y facilitaba la proliferación de pulgas. Entre el camastro y el fuego colocaban un tronco grueso que les servía de asiento para comer o descansar alrede¬dor del fuego, los días que no podían trabajar por las inclemencias del tiem¬po. La taca era la puerta de la chabola.

Nº 3 LA SIMA. MODELADO CÁRSTICO

El suelo del Parque Natural está formado por rocas de naturaleza caliza. El agua se introduce entre la roca, la disuelve, crea oquedades verticales que se introdu¬cen en decenas de metros llamadas simas, circula por su interior, y sale al exte¬rior cuando encuentra un tipo de suelo impermeable como la roca marga.

Nº 4 EL MANTO VERDE

Caminamos por un suelo que nos muestra las piruetas de la erosión en las rocas calizas a través de millones de años. Resalta en las rocas el manto verde de musgos, líquenes y los suelos de helechos que mantienen en acción la actividad de los hongos, algunos de estos viviendo en simbiosis con especies arbóreas como los yesqueros y el hígado de buey. Los animales más diminutos de los descomponedores también actúan y desmenuzan los pies viejos y muertos de los árboles. Por ejemplo, una de estas grandes hayas contiene una diversidad de hábitats muy superior a la que se pueda encontrar en otras más modestas: sirven de cortejo a otros insectos y aves, anfibios y pequeños mamíferos como los murciélagos y lirones. Debemos tener exquisito cuidado para conservar el manto de musgos que ha tardado cientos de años en formarse y resulta Imprescindible para aumentar la biodi- versldad del ecosistema del bosque.

Nº 5 Raso de Bioítza

El raso de Bioítza se halla rebordeado de arbolado, carece de árboles como el resto de rasos, debido a la presencia humana histórica en la sierra o a la abun¬dancia de roca que aflora en su suelo con poca retención de agua. Entre sus pastos comidos, pisoteados y abonados por el ganado nace la carlina, el aza¬frán silvestre, la manzanilla y los hongos. Durante la primavera y el otoño resal¬tan entre la hierba los corros de brujas con champiñones o galampemas. Se trata de círculos de setas que nacen entre los pastos más verdes, debido a que esta hierba contiene un elevado componente de nitrógeno. Una de estas setas muy cotizada por su sabor es el perrechico, "perretxiko o maiziza", la seta de mayo. Antiguamente se creía que en estos círculos se reunían las brujas.

Nº 6 La calzada

La situación extendida E-W del altiplano entre dos territorios de notable den¬sidad de ocupación y peso económico ha suscitado la lógica apertura de vías básicas de comunicación en sentido N-S. Uno de los más importantes de antiguo, al que estratégicamente sustituye la actual carretera Zudaire- Olazti, sería el camino de Olazagutia a Zudaire del que se conservan varios tramos empedrados y restos de un puente de piedra.

Nº 7 La ordenación del Bosque

Desde el año 1903 se viene planificando la Ordenación Forestal del Monte Sierra de Urbasa. Para llevar a cabo dicha planificación se dividió el monte de Urbasa en cuatro Secciones, de las cuales la 1a se dividió en cua¬tro cuarteles (A,B,C,D) y las tres restantes en cinco cuarteles (A,B,C,D,E). Cada cuartel está dividido a su vez en cinco tramos (I,II,III,IV,V), subdivididos a su vez en un número variable de rodales (a,b,c...). Cada rodal está Identificado en alguno de los árboles de su perí¬metro exterior por estas letras y números, grabados y pintados en rojo, amarillo y rojo. Estos cierres permiten: proteger el hayedo joven del ramoneo del ganado, sal¬vaguardar a las hayas reden nacidas de las heladas tardías al amparo de los árboles adultos y finalmente seleccionar el crecimiento del hayedo.

Nº 8 Arces y espinos

Bajamos hacia Arafe. Pronto nos sentimos rodeados de un ambiente de árboles fantasmas, especialmente si caminamos en otoño o invierno. Sus troncos y ramas aparecen cubiertos de líquenes, excelentes bioindicadores de la calidad del aire; nos delatan la total ausencia de contaminación. Estos líquenes, formados por la asociación de un hongo y un alga, son del género Parmella con lóbulos redonde¬ados de color blancuzco. Otros como los Usnea, Evemia y Ramalina, se aseme¬jan a plantas pequeñas, crecen en los árboles y se descuelgan desde las ramas de las hayas, arces y espinos. Esta zona constituye un gran lindero entre el raso de Urbasa y la masa forestal del hayedo, es una zona privilegiada desde el punto de vista de la biodiversidad. Ofrecen un biotopo variado para muchas aves y mlcromamíferos que encuentran condiciones Ideales para abrigarse y alimentarse de sus frutos o abundantes Insectos.

Nº 9 El muérdago

En los espinos y arces observamos algu¬nas masas de muérdago. El muérdago es una planta que crece sobre algunos árboles, a veces crece tanto que acaba por destruirlos. Posee unas hojas ricas en clorofila. Los frutos son bayas trans¬parentes con una sola semilla y un jugo pegajoso. De estos frutos se alimentan algunas aves como los mirlos, zorzales y charlos. Estas aves se encargan de tras¬ladar las semillas a otros árboles a tra¬vés de los excrementos o de sus picos.

Nº 10 El raso y el agua

El raso de Urbasa está ocupado por terrenos margosos e Impermeables que facilitan el encharcamiento durante los meses más húmedos de Invierno pero imposibilitan la presencia del haya. La humedad y el agua encharcada favorece el desove de los anfibios. Cuando ocurre la "pasa", en los meses de enero y febrero, las ranas bermejas cubren los charcos con masas de huevos transparentes donde se Intuye la nueva vida de los renacuajos.

Nº 11 Fuente de Arafe

La Fuente de Arafe es uno de los lugares donde tradicionalmente acuden a abrevar los ganados que pastan entre los rasos del “espinal". Para evitar la erosión del suelo en sus proximidades, se ha construido un abrevadero pró¬ximo a la fuente, en la zona llana del raso, para que el ganado pueda beber sin erosionar tanto los suelos o interferir en los procesos de reproducción de los anfibios.

Nº 12 El Haya y la roca

Antes de llegar a la Fuente de Arafe podemos observar a nuestra derecha un tupido sotobosque de espinos, avellanos y helechos; umbrío y húmedo, que se asoma al raso. Los bloques de arenisca desprendidos del acantilado apa¬recen cubiertos de musgos y líquenes y entre sus fisuras han crecido algunas hayas centenarias, formando cuadros plásticos de singular belleza.

Nº 13 Fuente de Gortasaro

A la izquierda del camino mana esta pequeña fuente, al pie del escarpe de las rocas calcarenitas que se asoman al raso de Urbasa.

Los restos de útiles prehistóricos aparecidos en sus cercanías nos trasladan a las formas de vida de hace 100.000 años.

Nº 14 Haya de la Virgen

A la derecha del camino, dentro a un cercado, se encuentra el Haya de la Virgen. Se cuenta que en este haya se protegieron dos montañeros. Refugiados al cobi¬jo de su tronco corpulento, le cayó un rayo al haya sin afectarles.

Nº 15 Fuente de los Mosquitos

Al finalizar el trayecto nos encontramos con la fuente más conocida de Urbasa. En verano recibe numerosos visitantes por el atractivo de sus frías aguas y la frescura de las sombras de su entorno. Al Igual que el resto de las fuentes, se origina por la característica de la roca kárstica que forma la Sierra de Urbasa-Andía.

Descripción extraida del triptico recogido en el punto de información del parque de Urbasa y Andía.

1 comentario

  • marie.janneau 01-abr-2019

    He realizado esta ruta  verificado  ver detalle

    Pas intéressant, longe la route tout le temps

Si quieres, puedes o esta ruta