Tiempo en movimiento  2 horas 57 minutos

Tiempo  6 horas 15 minutos

Coordenadas 2158

Fecha de subida 26 de mayo de 2019

Fecha de realización mayo 2019

-
-
852 m
576 m
0
3,3
6,7
13,37 km

Vista 109 veces, descargada 3 veces

cerca de Valero, Castilla y León (España)

Domingo de elecciones europeas, autonómicas y municipales. Los senderistas votamos a las nueve en punto y salimos para la sierra a las diez. La ruta se acortó en seis km y el inicio se establece en Valero en lugar de San Esteban de la Sierra.

En el puente sobre el río Quilamas comienza el camino hacia Garcibuey. Un viejo camino de herradura que se conserva a duras penas gracias al senderismo, porque mulos no hay y la gente de estos pueblos tiene coches para comunicarse entre ellos. Los bancales nos ofrecen al alcance de la mano cerezas casi en sazón y olivos florecidos.

Empezamos a subir sobre el cauce del río que abandonamos pronto. Las jaras, los tomillos, los cantuesos y las escobas nos acompañan en plena floración. Las encinas retorcidas nos dan cobijo con su sombra. Bosque mediterráneo. Tras coronar el collado descendemos a la cuenca de los arroyos Horcajo y el Palla. Se nota la sequía en la escasez de corriente en los regatos. El camino se conserva desbrozado y limpio. En las umbrías más frescas nos abrimos paso entre los helechos verdes. El calor empieza a sentirse al mediodía.

Coronamos el sendero a la altura del estanque de la Palla y descendemos a Garcibuey. El pueblo ha perdido gran parte de la arquitectura tradicional ante el ladrillo, el cemento y la uralita. Un grupo de pintores ha ornametado las paredes con grades murales como gancho para el turismo "rural" que practicamos los urbanos. El apetito nos lleva a la terraza del bar a comer con una buena cerveza los bocadillos o tuppers que llevamos en el fondo de las mochilas.

Foto de grupo en el frontón, visita a las pinturas murales y subida, bajo el calor implacable de media tarde, a Villanueva del Conde. Un pueblo serrano, con bodega de diseño a las afueras, pero desierto y con los bares cerrados un domingo electoral por la tarde. Ellos se lo pierden. Somos cuarenta senderistas con sed.

El autobús nos recibe en la plaza de las Eras y nos lleva a Tamames a refrescarnos.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta