Dificultad técnica   Moderado

Coordenadas 500

Fecha de subida 21 de octubre de 2013

Fecha de realización octubre 2013

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1.346 m
954 m
0
2,6
5,2
10,37 km

Vista 1502 veces, descargada 36 veces

cerca de El Avellano, Andalucía (España)

20.10.2013
Arrancamos en esta ocasión de Guarondo, el actual embalse de Aguascebas, mientras cruzamos el muro, el camino de regreso de nos insinúa.
Tras la casa forestal, acabando la valla metálica que impide el acceso remontamos buscando el cauce del arroyo del Torno que, en su último tramo, desviaron para que desaguara en el embalse y no en el barranco. Tras una pequeña cerrada salimos a su cauce natural y a unos huertos y restos de haber sido usado en cultivos, serán los del cortijo del sordo que más tarde nos servirá de referencia para cerrar la circular. Poco a poco la cañada se va abriendo por un rodal que no perdemos y que seguro formó parte de este transitado camino. Nos topamos con un cortijo con pinta de estar en uso, seguro que forma parte de esta red medio comunal de los jipes que se vinieron a este hermoso valle hace bastantes años. Tenemos que rodearlo por la derecha remontando una loma por donde nos lleva el tenue sendero que pasando por algunas navillas desemboca en un buen carril, lo tomamos en bajada para llegar de nuevo a la altura del arroyo y de la vega que le hicieron a esta hermosa cañada. A la altura de la vieja casa del Torno unos cuantos caballos aparecen para agraciar aún más la bella estampa que ya disfrutamos.
Volvemos a rodear el arroyo por su izquierda para dejarnos caer a un albercón que tienen junto al arroyo los de la casa del tío Adeladio, ahora bien arreglada y reconvertida en casa rural. Continuamos cañada arriba para salir al carril que le da servicio a la casa e inmediatamente después al carril que asciende a Navazalto que cruzaremos para meternos de lleno en los huertos de la fuente del Vilano a la cual llegamos en un santiamén. Grande este rincón donde la mano del hombre a embellecido la naturaleza. A esta altura la niebla comienza a cercarnos, nos tememos que vamos a disfrutar de pocas vistas, salvo que escampe.
Alguna idea traía. Sabía que aquí se juntan varias vías de comunicación. La que traemos, que comunicaba Guarondo y los cortijos de la morra y de más allá con Bardazoso a través de las Cebadillas y el poyo del Moro. La que viene del collado del Pocico y se une a esta un poco más arriba, por la Nava del Vilano. La que se mete por el tranco del Bigarral y la que buscamos hoy, la vieja senda de la cuesta de Navazalto que aquí tiene uno de los extremos, el otro se encuentra en Mogón.
La buscamos y rápidamente damos con ella, sale de la misma fuente, si te fijas en el terreno no es difícil intuir el inicio del trazado, pronto toma la lancha del lentiscar arriba atravesando algunos peazos que tenían para cultivar donde el terreno se lo permitía y ahora sembrados de pinos. Se viene para la izquierda como buscando la caseta de navazalto pero pronto vuelve a zigzaguear para encaramarse a la Cruz de Yescas, esa es la cumbre de esta senda, su punto más elevado. Y envueltos por la niebla irremediablemente, aunque atisba un rayo de esperanza, está subiendo, se mueve…
Decidimos continuar el trazado original de la senda por la cuesta de Yescas y bajar a la embocadura por los tranquillos, pasando por los restos de la tapuela que aquí hubo.
Recorremos el filo de los tranquillos por entre el cornicabral hasta el fenomenal mirador del peñón que nos queda enfrente, junto a la hermosa campiña de olivar de Villacarrillo.
Nos vamos para arriba, buscando la caseta de fogoneros, la rozamos e iniciamos el descenso por el filo que habíamos previsto, reconozco que algo de incertidumbre llevaba la empresa pues avanzaríamos por un angosto poyo donde termina bruscamente en un largo volaero esta hermosa lancha en la solana que desde el puntal del Filo acompaña todo el recorrido del arroyo del Torno hasta que este se entrega al Aguascebas Chico.
A pesar de la incertidumbre, descubrimos que no es muy mala de andar y, sin embargo, nos regala ya con el día levantado, unas exuberantes panorámicas de Guarondo, su valle, las cimas que lo rodean y la hermosa cañada del Torno que comienza arriba donde la nava del Vilano y termina donde lo ace el arroyo que hoy hemos seguido. Tranquilamente, midiendo bien los pasos y parando mil veces para mirar alcanzamos el poyo del Lentiscar, atalaya inverosímil desde donde se ve todo lo visible por esta parte.
Desde aquí, el filo de la lancha comienza a caer más bruscamente y por tanto la pendiente y la dificultad se extreman. Pronto atisbamos lo que queda del cortijo del sordo, el último de esta cañada, construido en plena lancha rodeado de un pedregal imposible, lo buscamos directamente porque sabemos que nos llevará, como así fue, fácilmente al arroyo, por donde ellos tenían los huertos y de allí hasta donde iniciamos la marcha es coser y cantar.

Ver más external

  • Foto de CASETA
20-OCT-13 12:32:11
  • Foto de FUENTE DEL VILANO
20-OCT-13 10:43:09
  • Foto de CASA ARROYO TORNO
CASA ARROYO TORNO
  • Foto de CRUZ DE YESCAS
20-OCT-13 11:13:21
  • Foto de POYO LENTISCAR
20-OCT-13 12:59:14
  • Foto de INICIO-FIN
20.10.13

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